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Desencuentros Fatales

Desencuentros fatales

Civiles y policías:
desencuentros fatales

Radiografía en datos de un problema que los casos de Ferguson y Garner pusieron de nuevo en primer plano en todo Estados Unidos. Cuáles son las ciudades con más riesgo del país.


Por JOSÉ FERNANDO LÓPEZ*

El lunes 3 de diciembre de 2014 un Gran Jurado reunido en Staten Island, Nueva York, decidió no imputar al agente Daniel Pantaleo por los hechos que llevaron a la muerte de Eric Garner, un vendedor de cigarrillos de 46 años de origen afroamericano que se resistió a un arresto por parte de un grupo de agentes del Departamento de Policía de Nueva York el pasado 17 de julio.

Un video tomado en el lugar de los hechos mostró que Pantaleo inmovilizó a Garner, quien sufría de asma, con una llave de estrangulamiento que le impedía respirar de manera normal. Garner murió poco después. Un forense determinó que la asfixia contribuyó a la muerte de Garner, pero el Gran Jurado no encontró “causa razonable” para presentar cargos en contra del agente.

Diez días antes, el 24 de noviembre, otro Gran Jurado reunido en St. Louis, Missouri, decidió que el policía Darren Wilson, responsable de la muerte del joven afroamericano Michael Brown, de 18 años, no tendría que responder ante una corte por los hechos ocurridos el 9 de agosto en la ciudad de Ferguson, aduciendo también que no existía “causa probable” en contra del agente.

Darren Wilson disparó contra Brown en un confuso enfrentamiento ocurrido en Ferguson cuando, según declaraciones de un testigo, el joven caminaba por el medio de la calle y el policía le ordenó moverse hacia la acera, lo que condujo a un forcejeo que terminó con varios disparos. Brown falleció en el lugar de los hechos y su muerte desencadenó violentas reacciones en Ferguson.

Una vez conocidos los dictámenes de los jurados populares la ola de protestas se extendió por todo el país. Miles de personas salieron a las calles de las principales ciudades manifestándose contra el uso excesivo de fuerza por parte de la policía y denunciando el perfil racial de muchas de los muertes (en particular el creciente número de afroamericanos que han perdido la vida en manos de las fuerzas del orden en los últimos años).

No es fácil, sin embargo, encontrar datos que permitan corroborar la tesis del perfil racial. En el año 2012 Brian Burghart, editor de la publicación Reno News and Review comenzó a reunir información con el fin de dar “un paso hacia la creación de una base nacional de datos imparcial, íntegra y accesible de las personas que han muerto en encuentros con las fuerzas del orden”.

La base de datos lleva el nombre de Fatal Encounters y se alimenta con la colaboración de los usuarios, quienes brindan información sobre casos ocurridos desde el año 2000. La información es sometida a un proceso de verificación antes de ser incluida en la base de datos. Hasta septiembre de este año se habían incluido 1,752 casos, y según Burghart había casi 2,000 casos más por verificar.

¿Muertes con perfil racial?

De acuerdo con la base de datos de Fatal Ecounters del total de muertes de civiles reportadas hasta septiembre de este año 592 correspondían a blancos no hispanos, 443 a afroamericanos, 208 a latinos/hispanos, 25 a asiáticos y 37 a otros. Por la forma de recolección de la información existían 447 casos en los que no se había podido determinar el origen racial de los muertos.

Los afroamericanos están sobrerepresentados, pues a pesar de constituir solo el 13 por ciento de la población del país representan un 25 por ciento de los civiles muertos a manos de la policía en los últimos 15 años para los cuales se conoce el origen racial. En el caso de los hispanos, su participación en la base es de 12 por ciento mientras en la población global es del 17 por ciento.

Univision analizó la información disponible en la base de datos y encontró las diez áreas metropolitanas donde los civiles enfrentan más riesgos al resistirse a un arresto o enfrentarse con la policía (ver tabla). La clasificación se hizo con base en la relación entre el número de personas de cada raza residentes en esas áreas y el número de civiles muertos a manos de la policía.

En el caso de los hispanos, el área metropolitana de mayor riesgo proporcional es la de Barnstable Town, en Massachusetts, una pequeña población del área de Cape Code, con algo más de 5,000 hispanos. Allí fue baleado Andre Luis DeCastro, el 27 de julio de 2008, al tratar de huir de la policía cuando conducía su auto a gran velocidad.

En términos absolutos, sin embargo, la ciudad donde más hispanos han muerto desde el año 2000 es Las Vegas, Nevada. En total 36 hispanos han perdido la vida en sus “desencuentros” con la policía en la ciudad de los casinos en los últimos 15 años (17% del total de hispanos muertos en todo el país).

Las Vegas ha sido también uno de los sitios más letales para los afroamericanos y aún para los blancos no hispanos, con 35 y 48 muertos en el mismo período, respectivamente.

Si quiere conocer todos los casos, y las circunstancias en las cuales sucedieron, puede bajar toda la base de datos en el botón de metodología de la siguiente visualización, que recoge la información por año y por estado.

Debido a que Fatal Encounters se comenzó a elaborar en el año 2012, y a que buena parte de los datos son aportados por los usuarios de la página web, el número de casos tiende a concentrarse en los últimos años.

Una profesión de alto riesgo

El exceso de fuerza utilizado por la policía responde, en muchas ocasiones, al riesgo percibido por los agentes en el momento de realizar un registro o hacer un arresto. El número de policías que han muerto en servicio es considerable y está mucho mejor documentado que el número de civiles muertos a manos de las fuerzas del orden.

La página de internet Officer Down Memorial Page tiene información desde 1900 hasta el presente año. Considera todos los policías muertos en servicio activo, incluyendo los que murieron durante los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2011. También en este caso hay un amplio número de policías hispanos.

En los 114 años que cubre la información han muerto un total de 581 policías hispanos: 272 por arma de fuego, 104 en accidentes automovilísticos relacionados con su trabajo, 42 en un ataque vehicular, 21 atropellados mientras cumplían con su deber, 11 apuñalados y seis en un ataque terrorista, entre otras causas.

De acuerdo con los registros recopilados por la página web, el año en que más policías hispanos murieron fue 2001 con 21 casos. De ese total, seis muertes se produjeron durante los ataques terroristas del 11 de septiembre.

La siguiente visualización recoge el total de policías muertos en servicio desde 1900, con la causa de su muerte.

Falta de proporción

Una de las quejas de los grupos de activistas que defienden los derechos de las minorías es que en muchas ciudades la composición de los cuerpos policiales no refleja la demografía de la ciudad. En el caso de Ferguson, por ejemplo, de los 52 policías que conforman el departamento solo hay tres afroamericanos, pese a que el 67 por ciento de la población es de esa raza.

Esta desproporción se da también en muchas ciudades en el caso de los policías hispanos. Aunque son el 17% de la población total del país solo ocupan el 11% de los empleos en las agencias de policía a nivel nacional.

En ciudades como McAllen, Texas, donde cerca del 89 por ciento de la población es hispana, apenas el 52 por ciento de sus policías lo son (una brecha de 37 puntos porcentuales). En Riverside, California, y Phoenix, Arizona, la brecha entre ambas participaciones es de casi 20 puntos.

Hay excepciones, por supuesto. En Nueva York, donde el 20 por ciento de la población es latina su cuota en el departamento de policía es del 21 por ciento. Lo mismo pasa en San Antonio, con 53 ciento de latinos en la población y 51 por ciento en la policía.

La siguiente visualización muestra, de mayor a menor, la brecha entre el porcentaje de hispanos y el porcentaje de policías hispanos en 20 áreas metropolitanas de Estados Unidos que reúnen el 50 por ciento de la población hispana del país.

*Investigación: Data4, México. Programación y diseño: Data4, Cary Tabares. Fotografías: Getty Images. Gerencia de Proyecto: José Fernando López.

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