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La FIFA, una imagen destrozada y mucho trabajo por hacer

La FIFA, una imagen destrozada y mucho trabajo por hacer

Blatter podría ser llamado a declarar, mientras Sudáfrica reconoció que su país había pagado $10 millones en 2008.

La Federación Internacional de Fútbol (FIFA) y su presidente Joseph Blatter, reelegido el viernes, cerraron una semana muy convulsa para su organización, en la que a la elección presidencial se sumó un escándalo de corrupción que destrozó su imagen pública.

Horas de televisión, portadas en la prensa internacional e infinidad de críticas en todo el mundo que convirtieron a los dirigentes del fútbol y especialmente a Blatter en el centro de todas las miradas. Con la reelección de su presidente asegurada en el 65º Congreso, la FIFA se centra ahora en cómo recomponer los platos rotos.

Escándalo de corrupción estremece la industria futbolística /Univision

¿Habrá nuevas detenciones?

El desafío se presenta complicado, ya que a la operación del miércoles en Zúrich en la que fueron detenidos siete dirigentes del fútbol a pedido de las autoridades estadounidenses, que imputaron a un total de catorce personas, podrían sumarse nuevas detenciones próximamente.

Richard Weber, jefe de la Unidad de Investigaciones Criminales del Servicio de Rentas Internas de Estados Unidos (IRS), avisó sobre ello.

"Estoy bastante seguro de que vamos a tener otra ronda de acusaciones", dijo Weber al New York Times. "Creemos firmemente que hay otras personas y entidades implicadas en actos delictivos", añadió.

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Podrían interrogar a Blatter

Por su parte, el diario británico The Sunday Times afirmaba este domingo que Blatter iba a ser interrogado por la justicia suiza, aunque en su caso en otra investigación penal, referida al proceso de atribución de sedes de los Mundiales de 2018 y 2022, concedidos a Rusia y Catar, respectivamente.

Preguntado por la AFP, un portavoz del Ministerio Público de la Confederación (la fiscalía), André Marty, señaló que "el presidente de la FIFA no será interrogado en este momento" de la investigación.

"Si hace falta será interrogado en el futuro", agregó.

La justicia parece haber interrogado prioritariamente a los dirigentes residentes fuera de Suiza por razones prácticas: los tenía a su disposición cuando estaban presentes en el Comité ejecutivo en Zúrich el sábado, al término de una semana en la que se dio un escándalo en la FIFA por detenciones y acusaciones de corrupción.

Los otros dos miembros actuales del comité ejecutivo que habían votado en 2010, Joseph Blatter y el presidente de la UEFA, Michel Platini, viven en Suiza. El número dos de la FIFA, el secretario general Jerome Valcke, está en el comité ejecutivo, pero no toma parte en la votación.

El portavoz de la justicia suiza indicó que los dirigentes interrogados lo eran como "personas susceptibles de suministrar informaciones" en la investigación penal sobre la atribución de las Copas del Mundo 2018 y 2022, sin ofrecer mas precisiones.

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Esta investigación fue abierta hace dos meses, sobre la base de una denuncia de la FIFA.

La justicia suiza procedió al arresto de siete altos responsables de la FIFA el miércoles en un hotel de Zúrich, dos días antes del congreso, a petición de la justicia estadounidense.

Reacciones tras elección de Joseph Blatter en FIFA /Univision

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Diez millones en Sudáfrica

En tanto, Sudáfrica reconoció este domingo que su país había pagado 10 millones de dólares en 2008, pero aseguró que no se trataba de compra de votos para la obtención del Mundial-2010, como sospecha la justicia estadounidense en el marco del escándalo de corrupción que golpea a la FIFA.

Los diez millones de dólares, destinados a un fondo de desarrollo de la Concacaf, fueron, según el diario Sunday Independent, deducidos de los 100 millones de dólares pagados a Sudáfrica por la FIFA para la organización del Mundial-2010.

Pero el presidente de la Federación Sudafricana de Fútbol (Safa) dijo que su país había pagado 10 millones de dólares en 2008, pero negó que se tratara de compra de votos para la obtención del Mundial-2010.

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Interrogado por el Sunday Independent, el presidente de la Safa, Danny Jordaan, que era el presidente del comité de organización del Mundial-2010, reconoció que la suma fue girada en 2008, cuatro años después de que su país fuera elegido.

"¿Cómo podríamos haber podido pagar un soborno por votos cuatro años después de haber sido elegidos?", se preguntó Jordaan, que acaba de ser elegido alcalde (ANC) de Nelson Mandela Bay (la aglomeración de Port Elizabeth).

"Nunca ha pagado o aceptado un soborno o algo parecido en toda mi vida", declaró.

Thabo Mbeki, presidente del país en esa época, y el gobierno sudafricano actual han rechazado con vehemencia las acusaciones de corrupción.

Según el periódico, la CONCACAF fue la única federación regional del mundo que recibió ayuda económica del Comité Organizador Local del Mundial de 2010.

Según las autoridades del fútbol sudafricano, este trato preferencial se debió a la consideración de parte de la población de América del Norte, Central y el Caribe como "diáspora africana".

La investigación del FBI asegura que Warner cobró los $10 millones de Sudáfrica descontándolos de la cantidad que la FIFA pagó al país austral para hacer frente a los gastos de organización.

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Según el Sunday Independent, la SAFA sólo recibió $80 millones de los $100 millones que debía haber ingresado para preparar el evento.

La FIFA descontó $10 millones para financiar la construcción de la nueva sede de la SAFA, mientras que los otros 10 se invirtieron en el "Fondo de Desarrollo de la CONCACAF".

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Implicados en actos de corrupción en la FIFA sabían que actuaban ilegalmente /Univision

La hija de Blatter sale en su defensa

Mientras tanto, Corinne Blatter, hija del presidente de la FIFA Joseph Blatter, aseguró en la BBC que su padre es víctima de una conspiración "entre bastidores" y que "no es él quien toma el dinero".

"Nadie está libre de culpa, pero (...) no es él quien toma el dinero", ha dicho a la cadena pública británica.

A la pregunta de si creía que su padre es víctima de una conspiración, Corinne Blatter respondió afirmativamente.

"Yo no diría que de los estadounidenses y de los británicos, pero ciertamente de gente urdiendo entre bastidores. Sí, absolutamente", afirmó.

"No sé si les llamaría fuerzas oscuras, pero realmente lo han intentado en serio, lo intentaron en septiembre y en octubre del año pasado. ¿Cómo puede Uefa, que dice 'somos la confederación más fuerte', como puede no presentar un candidato?", razonó.

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Siguen trabajando

Y a la espera de eventuales novedades en los tribunales, la FIFA y Blatter en el inicio de su quinto mandato (2015-2019) empezaron a trabajar ya el sábado con una reunión sobre los cupos por continente para los Mundiales de 2018 y 2022.

Pero si hay una prioridad para Blatter en estos momentos es mejorar la imagen de la organización, sumida en el descrédito después de un enésimo escándalo de corrupción.

Importantes patrocinadores de la FIFA y la Copa del Mundo, como Adidas, Nike, Coca-Cola, McDonald's, Hyundai, Budweiser o Visa, se mostraron preocupados en los últimos días por la imagen que se estaba transmitiendo y Blatter ya dijo el sábado que habrá esfuerzos inmediatos para reconducir esas relaciones.

"Estamos en contacto con los patrocinadores, hemos intercambiado comunicaciones y estamos intentando reestablecer la situación. Estoy seguro de que que podremos devolver la situación a la normalidad. Visitaremos personalmente a los patrocinadores", aseveró.

Tanto en sus discursos del viernes en la sesión del 65º Congreso ante los representantes de las distintas federaciones nacionales como en sus intervenciones públicas del sábado ya como presidente reelegido, Blatter intentó lanzar el mensaje de que hace falta la colaboración de todos los dirigentes del fútbol para poder mirar hacia el futuro.

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"Los acontecimientos de esta semana han dibujado una sombra. Intentemos borrar esa sombra, no se puede admitir que la reputación de la FIFA sea arrastrada al barro", afirmó el viernes, antes de su reelección, presentándose como el "líder fuerte y experimentado" que se necesita en este momento de crisis.

Lo que sí prometió Blatter, fiel a sus metáforas marinas, es que llevará "el barco a aguas más tranquilas" y que dejará a su sucesor, en un momento futuro todavía sin determinar, "una FIFA más fuerte".

Por el momento lo que él acostumbra a denominar "la familia del fútbol" le dio su confianza para pilotar la gestión de esta crisis, aunque dentro de la organización también tiene cuestiones por recomponer, especialmente la relación con la UEFA, cuyo presidente Michel Platini ha pedido su dimisión y desde hace tiempo es considerado por muchos una alternativa para dirigir la FIFA después de la 'era Blatter'.

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