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La fiebre del petróleo daña la salud de comunidades texanas

La fiebre del petróleo daña la salud de comunidades texanas

El fracking, utilizado en la extracción de petróleo, ha demostrado afectar la calidad de vida de los residentes de las zonas cercanas.

Oro que pudre: Fracking, un motor de enfermedades San Antonio: KWEX

En Texas se halla uno de los depósitos de petróleo y gas más importantes de América del Norte, se trata de Eagle Ford, y es en parte gracias a este yacimiento que Texas ha podido incrementar sistemáticamente su producción de petróleo, a tal grado que pronto superaría la de países de Medio Oriente.

La explotación de Eagle Ford, así como de Permain Basin "otro de los yacimientos importantes de Texas", ha sido posible gracias a la implementación de técnicas innovadoras como el fracking, o fracturado hidráulico.

Sin embargo esta fuente de riqueza tendría un alto costo para los habitantes de estas zonas: el fracking, y otros procesos asociados con él, han demostrado afectar la calidad de vida de los residentes.

El fracturado hidráulico, o fracking, consiste en bombear, a gran presión, una mezcla de agua, arena y sustancias químicas, las cuales desgastan las rocas del subsuelo y las parten, permitiendo que fluyan el gas y el petróleo.

Sin embargo, existen pocos estudios sobre la seguridad de esta práctica y sobre los efectos que puede tener en el ambiente y en la salud.

“El problema son los componentes químicos de la mezcla de líquido que se inyecta en el subsuelo. Muchos de ellos son tóxicos, y las empresas no desvelan qué sustancias emplean. Si se trata de hidrocarburos aromáticos, como el benceno, que es cancerígeno, obviamente supone un peligro”, explica el geoquímico Xavier Querol, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, de España.

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Las sustancias liberadas por el fracking contaminarían el aire, así como los mantos acuíferos y el suelo, poniendo en riesgo la salud de la gente.

Un estudio científico publicado en 2012 por la revista Science of the Total Environment, encontró altas emisiones de benceno en áreas con pozos de perforación donde se utilizaba fracking; asimismo, investigadores de la Universidad de Missouri tomaron muestras de agua en una zona con pozos donde se realizaba esta práctica y se halló que presentaba una gran cantidad de contaminantes capaces de alterar el balance hormonal del cuerpo, por lo que elevarían el riesgo de padecer cáncer, infertilidad y desequilibrio hormonal.

Pero estos no son los únicos problemas que enfrentan las comunidades en las que se realiza fracking: de acuerdo con un estudio, en estas áreas de residencia se registran más accidentes automovilísticos, mayor congestionamiento vial, mayor contaminación y mayor desgaste en el pavimento, todo esto debido a la gran cantidad de camiones que se requieren para transportar el petróleo, así como los materiales necesarios para el fracturado.

Dados estos problemas, miembros de la comunidad, así como autoridades y políticos, han alzado la voz para pedir mejores regulaciones con respecto al uso de esta práctica, ya que en el estado de Texas, éstas son prácticamente inexistentes.

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