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La familia Capó. Logró sueño dorado en el exilio.

La familia Capó. Logró sueño dorado en el exilio.

La cadena de mueblerías "El Dorado" es, sin dudas, la mejor carta de presentación que tiene la familia Capó. 

Larga tradición

MIAMI, Florida.- La cadena de mueblerías "El Dorado" es, sin dudas, la mejor carta de presentación que tiene la familia Capó. La base de su éxito empresarial se debe a la visión de su fundador, Don Manuel Capó.

"Mi padre tenía una buena visión y una buena teoría, y una buena filosofía por llamarle así. Si tú quieres trabajar aquí, vienes a trabajar. Si tú no quieres trabajar, aquí no se te va a obligar a nada. Ahora si entras hay que trabajar. Cualquiera que sea que venga aquí, tiene que trabajar y eso es lo que hemos hecho", dijo Luis Capó, uno de los hijos de Manuel Capó.

La salida de Cuba fue en un pequeño bote, llamado "El Dorado", en el que Don Manuel y sus dos hijos llegaron en las costas de México como punto de partida.

Con una larga tradición heredada de sus abuelos, la meta parecía bien clara.

"Vamos a hacer lo que nosotros sabemos hacer, que es el negocio, fábrica de muebles, vender muebles, distribuir muebles, hacer entrega de muebles. Todo lo relacionado con la moda y los diseños, ese era nuestro fuerte", señaló Capó.

"Y eso, por supuesto, se pone a trabajar en un ambiente que es aún mas receptivo que el ambiente de Cuba, por la libre empresa que hay en Estados Unidos, todo el apoyo que reciben de prestamos, y eso da la base de por qué el éxito tan grande de los negocios cubanos en Estados Unidos", explicó el profesor Jorge Salazar-Carrillo.

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Gracias a un préstamo de 10 mil dólares, otorgado por la administración de pequeños negocios, inauguraron la primera mueblería "El Dorado", en el corazón de la Pequeña Habana.

Hoy día se levanta esta enorme y moderna tienda, una de las 10 diez sucursales actuales. El bulevar de su sede central de operaciones, en el noroeste de Miami-Dade, es un claro ejemplo del progreso alcanzado por esta empresa, símbolo emblemático del triunfo de los cubanoamericanos.

"Al principio, nosotros teníamos un uno o un 2 por ciento de clientes americanos. Hoy día los clientes de nosotros son 50 por ciento americanos y 50 por ciento de ascendencia latina", alegó Capó.

La familia Capó ha estado al tanto de las necesidades comunitarias y cada año regala decenas de muebles a familias de bajos recursos.

"Tenemos que agradecerle a la comunidad, siempre, la acogida tan grande y bonita que nos han dado. Esto, simplemente, no se puede olvidar y aquí estaremos siempre que la comunidad nos necesite, aquí estamos nosotros", concluyó Luis.

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