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Baltimore despertó en calma este miércoles después de pasar la primera noche de toque de queda.

La calma parece volver a Baltimore, tras su segunda noche de tensión

La calma parece volver a Baltimore, tras su segunda noche de tensión

Aunque los enfrentamientos entre policía y manifestantes persistieron, la violencia no alcanzó los niveles del lunes.

Baltimore despertó en calma este miércoles después de pasar la primera n...
Baltimore despertó en calma este miércoles después de pasar la primera noche de toque de queda.

Baltimore despertó en calma este miércoles después de pasar la primera noche de toque de queda, una medida decretada tras los disturbios en los que culminaron las manifestaciones realizadas en estos últimos días en reacción a la violencia policial contra la comunidad negra.

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Unas diez personas fueron arrestadas la noche del martes, según la Policía, siete de ellas por violar el toque de queda. Otros manifestantes que desafiaron la medida fueron dispersados con bombas de humo y gas pimienta.

Según estimaciones de la televisión local también se registró un incendio frente a una biblioteca.

Minutos antes del inicio del toque de queda, la Policía patrulló las calles portando megáfonos y hasta un helicóptero sobrevoló esta ciudad ubicada a 60 kilómetros de Washington para prevenir nuevos disturbios.

La Policía advirtió que arrestará a toda persona que se encuentre en la calle durante el toque de queda, a excepción de quienes se movilicen por razones médicas o profesionales.

Pero nada se compara a los disturbios que comenzaron el lunes y dejaron más de 140 vehículos incendiados, 20 policías heridos, 250 sospechosos arrestados y cientos de comercios saqueados.

La noche del martes, policías con escudos antidisturbios lanzaron cartuchos de humo y bolas de pimienta contra unos 200 manifestantes, después de que la ciudad fuera escenario del peor brote de disturbios desde 1968.

Los manifestantes arrojaron botellas contra el contingente policial, recogieron los cartuchos de humo y los lanzaron de nuevo contra los agentes. El número de inconformes se redujo a varias decenas en unos minutos.


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Miles de efectivos policiales y de la Guardia Nacional fueron desplegados para impedir otra noche de disturbios como la que vivió el lunes la ciudad.

El comisario de la policía de la ciudad, Anthony Batts, dijo en una conferencia de prensa poco antes de la medianoche del martes el toque de queda impuesto en la ciudad parece estar funcionando.

"Quienes no respetan el toque de queda están rechazando el cumplimiento de las órdenes de los agentes de la ley de que abandonen el área", indicó la Policía de Baltimore en su cuenta de Twitter.

The curfew violators are refusing to follow lawful orders by officers to leave the area. An emergency curfew is in effect. " Baltimore Police (@BaltimorePolice) April 29, 2015

La Policía informó que se trató de un grupo de personas en actitud "agresiva" que, además de atacar a los agentes, también prendieron fuego a las afueras de una biblioteca.

Multitud en Baltimore desafía el toque de queda y se enfrenta a la policía Univision

Diez detenidos

Los sucesos del martes acabaron con diez personas detenidas, la mayoría de ellas por no respetar el toque de queda, informó el jefe de Policía de la ciudad, Anthony Batts.

A última hora del lunes, los disturbios aislados que se produjeron durante la noche habían cesado y la Policía calificó la situación en la ciudad de "estable" y bajo control.

Dos mil miembros de la Guardia Nacional y otros 1,000 policías patrullaron el martes las calles de Baltimore para tratar de evitar que se repitiesen los violentos sucesos del lunes que concluyeron con varios agentes heridos y numerosos daños materiales. "Estas fuerzas combinadas no tolerarán la violencia ni los saqueos", advirtió el gobernador Larry Hogan.

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INTERACTIVO: Civiles y policías: desencuentros fatales

A la Policía de Baltimore se sumaron efectivos de poblaciones y estados aledaños como Pennsylvania, Nueva Jersey y el Distrito de Columbia, donde se encuentra la capital, para ayudar en un despliegue policial que ocupa gran parte de la ciudad.

Los hechos de violencia ocurridos el lunes y que tuvieron fuertes tintes raciales se debieron al caso de Freddie Gray, un hombre negro de 25 años que murió de lesiones sufridas en la espina dorsal en circunstancias misteriosas cuando lo tenía detenido la policía.

La muerte de Gray

Los abogados de la familia de Gray explicaron que la muerte del joven, ocurrida después de permanecer una semana en coma, fue provocada por graves lesiones sufridas luego de ser arrestado.

Seis agentes de policía fueron suspendidos sin pago hasta el fin de las investigaciones, cuyas conclusiones serán presentadas el viernes a fiscales del estado de Maryland.

La Policía de Baltimore confirmó que Gray solicitó auxilio médico después de su arresto, y admitió que debería haber recibido esa atención médica de forma rápida.

En un video del arresto grabado por un testigo con un teléfono celular, se puede ver a Gray gritando de dolor cuando era arrastrado por varios agentes hacia una camioneta policial.

Elementos de la Guardia Nacional patrullan Baltimore Univision

Disturbios históricos

Fue la primera vez desde el asesinato del reverendo Martin Luther King Jr., ocurrido en 1968, en que la Guardia Nacional fue desplegada en Baltimore para impedir desórdenes civiles.

En un reflejo de la tensión que vive la ciudad, todas las escuelas públicas fueron cerradas y los Orioles de Baltimore pospusieron su duelo del martes por la noche en Camden Yards y "en un hecho que sería histórico en los 145 años de existencia del béisbol" anunciaron que el partido del miércoles se disputaría a puerta cerrada.

Los actos de violencia en Baltimore "saqueos, incendios y agresiones con piedras y botellas arrojadas principalmente por alborotadores de color" han sido los más graves en Estados Unidos desde que comenzó el descontento el año pasado por la muerte de Michael Brown, un negro de 18 años desarmado al que baleó un agente blanco en Ferguson, Missouri.

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De los 622,000 habitantes de Baltimore, el 63% son negros. La alcaldesa, el procurador de justicia estatal, el jefe de policía y el presidente del ayuntamiento, así como el 48% de la fuerza policial también son afroamericanos.

El toque de queda, que regirá durante cinco noches, y el despliegue de miles de efectivos de la Guardia Nacional y refuerzos de la policía, fueron adoptados para prevenir nuevos incidentes en esta ciudad portuaria de 620,000 habitantes en la costa este, después de los disturbios que el lunes dejaron más de 140 vehículos quemados, 20 policías heridos, 235 sospechosos arrestados y cientos de comercios saqueados.

La mujer que fue grabada en video golpeando a su hijo de 16 años, luego de ver que lanzaba objetos contra la policía de Baltimore, dijo que su hijo supo que estaba en problemas al momento que la vio a los ojos.

"Soy una madre intolerante. Todo el que me conoce sabe que no me ando con juegos", dijo a CBS News Toya Graham, soltera y madre de seis. "Me dijo: 'Ma, cuando te vi, mi instinto fue correr'''.

Graham fue elogiada en redes sociales e incluso por parte del comisionado de policía de Baltimore, quien dijo que más padres debieron ocuparse de sus hijos al momento de los disturbios.

Movilizaciones en Ferguson

Simultáneamente también hubo disturbios en la localidad de Ferguson, en Missouri, que ya fue escenario de enfrentamientos violentos entre la Policía y los manifestantes negros a finales del año pasado a raíz de la muerte a manos de un agente blanco del joven Michael Brown.

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Al menos dos personas resultaron heridas de bala esta madrugada en Ferguson cuando centenares de manifestantes salieron a la calle en apoyo a las protestas de Baltimore, aunque no estaba del todo claro si la balacera estaba relacionada con las protestas. En un caso, un hombre resultó herido de bala en una pierna y testigos lo pusieron a salvo, informó el diario St. Louis Post-Dispatch. La policía arrestó a un sospechoso y confiscó su arma.

Los tiroteos tuvieron lugar cerca del cruce de las calles West Florissant y Canfield, escenario el pasado año de enfrentamientos con la policía y disturbios provocados por la muerte de Michael Brown, acribillado a tiros por un policía blanco en Ferguson.

La policía detuvo a una persona en relación a los tiroteos y recuperó una pistola, sin que esté claro de momento si tuvieron que ver con las protestas, en las que una gasolinera fue saqueada por ladrones a dos kilómetros de distancia de las protestas aprovechando la confusión.

Tras la muerte de Brown, Ferguson se convirtió en agosto pasado en el epicentro de una ola de protestas en todo EEUU en contra del abuso policial y la desproporcionada persecución de los jóvenes afroamericanos por parte de las fuerzas policiales.

Durante toda la semana, las autoridades de Baltimore han decretado el toque de queda por las noches, y dos mil miembros de la Guardia Nacional y otros mil policías patrullan la ciudad para evitar nuevas jornadas de disturbios y saqueos como las que se vivieron el lunes.

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El vocero de Ferguson, Jeff Small, dijo la televisora KTVI-TV que la policía tuvo problemas para investigar los tiroteos porque los manifestantes les lanzaron piedras y se desconoce si los disparos tienen que ver con las protestas contra la policía.

Basureros y un sanitario portátil fueron incendiados; algunos arrojaron piedras a los vehículos de la policía. Hasta el momento no hay reportes de agentes heridos.

Obama llama a rendir cuentas

Por su parte, el presidente de EEUU, Barack Obama, pidió a los departamentos de Policía del país que, en lugar de "cerrar filas" en torno a los agentes que se comportan de manera inapropiada, les hagan rendir cuentas, en una entrevista radiofónica divulgada este miércoles.

A esos cuerpos policiales "les interesa extirpar a las personas que no están haciendo lo correcto, que rindan cuentas los que hacen algo mal en lugar de la estrategia de cerrar filas que con demasiada frecuencia vemos que termina alimentando una mayor frustración", dijo Obama en el programa radiofónico de Steve Harvey.

Si esos departamentos quieren "crear un entorno más seguro para sus oficiales, tienen que construir más confianza" con las comunidades con las que interactúan diariamente, según el mandatario.

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