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Robert Pruett se convertirá en el nuevo ejecutado de Texas, a menos que se acepte una apelación de su defensa. (**Foto: http://robert-pruett.com).

Texas prepara la ejecución de un hombre que asesinó a un guardia

Texas prepara la ejecución de un hombre que asesinó a un guardia

Robert Pruett se convertirá este martes en el nuevo ejecutado del estado de Texas, a menos que la Corte Suprema acepte una apelación de su defensa.


Robert Pruett se convertirá en el nuevo ejecutado de Texas, a menos que...
Robert Pruett se convertirá en el nuevo ejecutado de Texas, a menos que se acepte una apelación de su defensa. (**Foto: http://robert-pruett.com).

Si el Tribunal Supremo de Estados Unidos no lo impide antes, el estado de Texas ejecutará este martes a Robert Pruett, un hombre condenado a muerte por el asesinato en 1999 de un guardia de prisiones, un crimen que él asegura que no cometió.

Está previsto que Pruett, que ahora tiene 35 años, reciba una inyección letal de pentobarbital en la cárcel de Huntsville a las 6:00 hora local.

Pruett fue condenado a muerte en 2002 por apuñalar con un objeto metálico afilado al guardia de prisiones Daniel Nagle en su oficina de la cárcel de McConell, cercana a Corpus Christi, tres años antes.

Junto al cuerpo de Nagle, las autoridades encontraron una sanción disciplinaria contra Pruett por comer en un área restringida de la cárcel, por lo que los fiscales lo vincularon con el crimen aunque en el arma homicida no hallaron huellas dactilares ni sangre del preso.

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Tampoco encontraron sangre de Nagle en Pruett, pero la versión de varios presos que testificaron en contra suyo y la sanción disciplinaria bastaron para la condena.

El abogado del preso, David Dow, argumentó en su apelación que "ni una sola evidencia física vincula al señor Pruett con el crimen".

El Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito de Estados Unidos, con sede en Nueva Orleans y con jurisdicción sobre Texas, ya rechazó el pasado viernes la apelación, por lo que el Tribunal Supremo es el último recurso que le queda a Pruett para evitar la ejecución.

Aparte de la falta de evidencias físicas, Dow también argumentó en su apelación que Nagle estaba a punto de denunciar una red de corrupción dentro de la cárcel que implicaba a diversos guardias en actividades como el tráfico de drogas o el lavado de dinero, por lo que tenía varios enemigos.

En el momento del crimen, Pruett tenía apenas 20 años y pagaba cadena perpetua por un asesinato que cometió junto a su padre cuando tenía 15.

De producirse, Pruett será el séptimo preso ejecutado este año en Texas y el número 525 desde que el Tribunal Supremo reinstauró la pena capital en 1976.

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