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Juicio de Juan Manuel Alvarez

Juicio de Juan Manuel Alvarez

Concluyó el jucio de Juan Manuel Álvarez, quien causó un descarrilamiento que provocó la muerte de 11 personas en enero de 2005.

"Me siento horrible y pido perdón"

LOS ÁNGELES, California - Un hombre que en enero de 2005 aparcó su camioneta deportiva en las vías ferroviarias de la frontera Glendale-Los Ángeles y causó un descarrilamiento de tren que dejó a 11 muertos y 118 heridos, fue sentenciado el miércoles a 11 cadenas perpetuas consecutivas.

Juan Manuel Álvarez, de 29 años, fue condenado el pasado 26 de junio bajo 11 cargos de homicidio premeditado y un cargo por incendio premeditado por sus acciones el 26 de enero de 2005, que ocasionaron el accidente ferroviario más letal en la historia de Estados Unidos desde 1999.

El mismo jurado que lo encontró culpable el 15 de julio recomendó que el ex residente de Compton fuera sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de salir en libertad bajo fianza en lugar de la pena capital.

Durante la audiencia, el juez de la Corte Superior de Los Ángeles, William Pounders, escuchó los emotivos testimonios de los parientes de las personas que murieron o resultaron heridas en la catástrofe.

Álvarez, que pasó más de cuatro días en el estrado durante su juicio, testificó que intentaba suicidarse cuando estacionó su Jeep Cherokee verde en las vías de tren al sur de la calle Chevy Chase en Glendale, pero que cambió de parecer y no pudo mover la camioneta a tiempo.

"Iba a matarme", testificó Álvarez. "Me siento horrible y pido perdón".

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Durante el juicio, el subfiscal de distrito John Monaghan le dijo al panel que el acusado merecía la pena de muerte porque éste nunca dio señales de arrepentimiento verdaderas y porque no le importaba nadie más que él.

El fiscal dijo que los hechos del crimen eran "tan aplastantes... que solo eso dictaba el castigo de muerte".

El abogado de Álvarez, Michael Belter, respondió que "la justicia en este caso sería efectuada al darle una sentencia en la penitenciaría por el resto de su vida".

Dolorosa catástrofe

Los fiscales respondieron que el trabajador de la construcción que entonces tenía 26 años trató de ocasionar una catástrofe para obtener la atención de su esposa.

El tren No. 100 de Metrolink, que se dirigía en dirección sur a Union Station, se desrieló tras impactarse con el vehículo de Álvarez para después chocar con el tren 901 de Metrolink que viajaba en dirección norte.

El tren también se impactó con una locomotora de Union Pacific que terminó volcándose.

Investigadores del Departamento de Bomberos de Glendale dijeron que el Jeep había sido bañado por dentro y fuera con gasolina. Esto causó un incendio después de que el tren 100 se impactara con el vehículo en las vías.

Se trató del accidente más letal en las historia de Metrolink, que empezó sus servicios en 1992.

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Los jurados escucharon durante dos días y medio testimonios de las 11 familias de las víctimas que murieron en el choque, además de testimonios de pasajeros que sobrevivieron pero que tendrán que vivir con dolor físico el resto de sus vidas.

El panel también escuchó de varios parientes de Álvarez, entre ellos su esposa Carmelita, de quien estaba separado cuando ocurrió el choque, así como de su madre Leticia Ayala.

Entre los fallecidos en el incidente estuvieron el conductor de tren Tom Ormiston, un veterano de la guerra de Vietnam de 58 años que estaba cerca de jubilarse de una carrera ferroviaria que inició en 1970; el oficial del alguacil James Tutino, de 47 años, quien ocasionalmente tomaba el tren para ir a su trabajo en la cárcel central para hombres en el centro de Los Ángeles.

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