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Jóvenes reciben nueve años de prisión por asesinar a un mexicano en Pensilvania

Jóvenes reciben nueve años de prisión por asesinar a un mexicano en Pensilvania

Brandon Piekarsky y Derrick Donchak de Pensilvania, fueron sentenciados a nueve años de prisión por haber cometido un "crimen de odio" contra el mexicano Luis Ramírez.

El delito fue calificado un crimen de odio

WILKES BARRE, Pensilvania - Los jóvenes Brandon Piekarsky y Derrick Donchak de Pensilvania, fueron sentenciados a nueve años de prisión por el "crimen de odio" cometido contra un inmigrante indocumentado mexicano.

El crimen en contra de Luis Ramírez, de 25 años de edad, oriundo de Guanajuato y padre de tres hijos, ocurrió en el 2008 en la zona de Shenandoah.

Según los investigadores del caso, Piekarsky y Donchank atacaron y golpearon a Ramírez por ser de origen hispano. La golpiza resultó en la muerte de Ramirez dos días después del ataque.

Aunque los jóvenes fueron inicialmente exonerados de los principales cargos estatales, el Departamento de Justicia de Estados Unidos tomó cartas en el asunto y decidió enjuiciar a ambos sospechosos, bajo los estatutos federales por crímenes de odio.

Piekarsky, de 19 años, y Donchak, de 21, fueron acusados por la comisión de crimen de odio federal en relación con el asesinato. Donchak también fue acusado con tres cargos adicionales de conspirar con la Policía de Shenandoah para impedir la investigación del caso.

Resultados del caso federal

En octubre del 2010, un jurado encontró a los jóvenes, culpables de la acusación de haber cometido un crimen de odio.

La fiscal federal, Myesha Braden, dijo en el tribunal que aunque Piekarsky y Donchak, no quisieron matar a Ramírez, pensaron que su origen hispano "de alguna manera, lo hacía merecedor de ser golpeado en la calle como un perro".

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La defensa, que durante el juicio trató de presentar a Ramírez como el agresor, anunció que apelará tanto el veredicto de culpabilidad y las condenas a prisión.

Bajo las normas federales, la sentencia podría haber sido de 12 a 15 años, pero el juez Richard Caputo optó por una menor debido a la conducta de los condenados antes de la golpiza. Según se explicó, Piekarsky y Donchak no tenían antecedentes criminales y varios miembros de la comunidad abogaron a favor de los jóvenes a través de cartas y testimonios.

El juez observó que no se podían pasar por alto la muerte de Ramírez y las acciones de los dos condenados.

"El jurado determinó que el señor Ramírez murió debido a su origen étnico o raza", dijo Caputo. "Esto es algo grave en Estados Unidos".

Piekarsky expresó remordimiento por lo sucedido y ofreció condolencias a la familia de Ramírez, pero dijo: "no fue algo racial, no soy racista".

Donchak optó por no hacer declaraciones.

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