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Josua, el bebé hispano de un año que EEUU ha decidido no deportar

Josua, el bebé hispano de un año que EEUU ha decidido no deportar

El niño y su madre, de 18 años, llegaron el año pasado durante la crisis de la frontera. Ella ha recibido la autorización para permanecer en el país

El gobierno estadounidense accedió a suspender los esfuerzos para deportar a un niño hondureño de un año cuya madre adolescente recibió autorización para permanecer en el país y ha solicitado la residencia permanente.

El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) había intentado deportar a Joshua Tinoco desde que llegó el año pasado con su madre, que en ese entonces tenía 17 años.

Madre e hijo ingresaron a Estados Unidos al aumentar el número de menores procedentes de América Central que cruzaron la frontera.

La semana pasada, el ICE aceptó poner en espera el caso de  deportación contra Joshua, según copias de los documentos interpuestos ante un tribunal de inmigración y que facilitó el lunes el abogado del menor.

El bebé de grandes ojos podrá solicitar la residencia permanente en pocos años más.

"Estoy muy contento de que el gobierno decidiera no desperdiciar sus recursos enjuiciando a un bebé de un año de edad", declaró Joseph Weiner, el abogado de Joshua. "Esto no debió haber sido motivo de ningún problema".

Aún en riesgo

Las autoridades federales no han cancelado totalmente el caso de deportación del menor, pero ya no está activo en un tribunal de inmigración, declaró Weiner.

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El ICE adoptó la decisión menos de dos semanas después de que The Associated Press publicara un despacho noticioso sobre el caso de Joshua.

Funcionarios del ICE no hicieron declaraciones sobre el particular. En un comunicado, la agencia dijo que sopesa las prioridades de sus obligaciones, así como los antecedentes de una persona y las perspectivas de que ésta obtenga estatus legal al decidir cómo proceder ante un caso de inmigración.

Decenas de miles de menores llegaron solos el año pasado a la frontera entre Estados Unidos y México tras huir de la violencia en sus casas y de las pandillas en América Central.

 Interactivo: Atrañados en el limbo

En respuesta, las autoridades agilizaron los casos en los tribunales de inmigración en un intento para contener la acumulación de procesos judiciales y disuadir la llegada de más personas.

Muchos de los niños solicitaron asilo o buscan la residencia permanente de acuerdo con un programa del gobierno federal para menores víctimas de maltrato, descuido y abandono. Los que no reúnan los requisitos podrían enfrentar una posible deportación, pero se desconoce si el gobierno realmente intentará subirlos a un avión y regresarlos a sus países.

La madre de Joshua, Dunia Bueso, que afirmó haber crecido en Honduras en gran medida sin su padre y con una madre alcohólica que falleció después, recibió permiso para solicitar la residencia permanente de acuerdo con el programa dirigido a menores víctimas de abandono.

Sin embargo, le preocupaba el intento de las autoridades para deportar a su hijo.


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