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Investigan derrame de crudo en la Bahía

Investigan derrame de crudo en la Bahía

Las autoridades que investigan el derrame de petróleo en la Bahía de San Francisco sospechan que el accidente fue causado por error humano.

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) se hizo cargo de

la investigación por el derrame de 235 mil litros (62 mil gallones) de

combustible, debido a que la responsabilidad principal aparentemente

fue de la tripulación del buque, indicaron las autoridades el domingo.El contralmirante Craig Bone, del Servicio de Guardacostas de Estados

Unidos, indicó que "la investigación preliminar no muestra indicios de

que haya habido algún problema mecánico con el buque".Por lo que, "lo que resta es error humano", añadió el veterano militar.Entre tanto, los tripulantes del "Cosco Busan" podrán partir una vez

los investigadores federales concluyan sus entrevistas, explicó el

capitán William Uberti, comandante del Servicio de Guardacostas de

Estados Unidos para la región.Uberti dijo que notificó a la fiscalía federal el sábado acerca de

problemas de comunicación entre los oficiales en el puente del barco en

el momento de la colisión. El oficial declinó dar más detalles,

limitándose a decir que "fue la forma en que todos interactuaron en el

puente".Darrell Wilson, representante de Regal Stone Ltd., la compañía de Hong

Kong que es dueña del "Cosco Busan", se rehusó a comentar el domingo

sobre la pesquisa.El comodoro del Servicio de Guardacostas, Brendan McPherson, indicó que

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"una de las cosas que se analiza es si con las condiciones

meteorológicas en el momento del incidente, específicamente la densa

niebla, cuál hubiese sido la velocidad apropiada de desplazamiento de

la nave, teniendo en cuenta la visibilidad".El combustible se derramó el miércoles cuando el buque cisterna

surcoreano "Cosco Busan", de casi 280 metros (918 pies) de eslora,

chocó contra la base de una torre del puente que une San Francisco con

la ciudad de Oakland, en medio de una densa niebla.El choque causó una abertura de unos 30 metros (98 pies) en el casco de

la nave, y Bone dijo que los dos tanques que se rasgaron tenían una

capacidad de 2.3 millones de litros (607 mil galones) y que la rápida

acción de los Guardacostas y otras agencias impidieron que el derrame

fuese mayor.

No obstante, algunos en San Francisco han criticado la respuesta al

accidente del Servicio de Guardacostas, porque supuestamente subestimó

la cantidad de petróleo caída al mar. Horas después de la colisión del

buque, los guardacostas dijeron que se trataba de un vertido

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"insignificante" de sólo unos 140 galones (530 litros).Por lo que el jefe de los Guardacostas defendió la respuesta de su

agencia al derrame, al tiempo que prometió una investigación plena y

transparente."A primera instancia parece que hicimos todo lo establecido para la

respuesta en estos casos", dijo el comandante Thad Allen, en su viaje

de Washington a San Francisco para inspeccionar los daños."Sin embargo, mi experiencia de 36 años en este trabajo me dice que

nada es lo que parece al inicio", dijo. "Necesitamos recuperar toda la

información y asegurarnos que se prueban todos los hechos".Lo cierto es que se trata del peor derrame de combustible en la Bahía

de San Francisco en dos décadas.El derrame es de "bunker fuel", un

combustible pesado que es el residuo de la refinación del petróleo

crudo y contiene muchos contaminantes.Cientos de personas se habían presentado como voluntarios para la

limpieza en las costas pero las autoridades les indicaron el sábado que

se retiraran de las áreas contaminadas dado que el derrame es demasiado

tóxico como para que trabajen en él personas que no tienen la

instrucción adecuada.Medio centenar de embarcaciones gubernamentales y privadas participan

en las tareas de ubicación del combustible derramado y la limpieza. El

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domingo subió a 700 el número de personas que trabajan en la limpieza.Al menos 16 de las embarcaciones son "skimmers", lanchas con equipos

especiales para la recolección del combustible, de empresas privadas

contratadas por la firma dueña del "Cosco Busan".El combustible sigue llegando a las costas en las inmediaciones de San

Francisco y el vecino Condado Marin, y 21 playas permanecen cerradas al

público, según el Servicio de Guardacostas.

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