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Las remesas se alentaron

Las remesas se alentaron

Después de años de crecimiento medio del 19%, los envíos se estancaron creciendo tan sólo 0.6% el último año.

Una caída en los envíos

Rocío es mexicana y está esperando que su esposo vuelva junto a ella y su pequeña hija. Lleva así dos años, sobrellevando los gastos familiares con el dinero que su esposo quincenalmente les envía desde el estado de California, pero dice que Luis ya no aguanta la tensión que a diario se vive en la casa que comparte con cuatro parejas de mexicanos que también viven como ilegales y que tal vez esta Navidad decida volver a su lado.

Los estudiosos se preguntan si como Luis, miles de inmigrantes mexicanos decidieron a lo largo de 2007 regresar  a sus lugares de origen o bien se quedaron sin trabajo, pues el ritmo del crecimiento de las remesas se ha desacelerado considerablemente en el último año.

Recientemente, el Banco de México (Banxico) puso en duda la fluidez de las remesas, demostrando que después de años de crecimiento continuo (un promedio de 19.1 por ciento entre 2003 y 2006), en el primer semestre de 2007 los envíos se estancaron, creciendo tan sólo 0.6 por ciento.

Según datos del Banxico, la caída de los envíos, que fue generalizada en el territorio nacional, comenzó desde el último trimestre de 2006, de los $2.1 millones  mensuales a los $1.7 millones aproximadamente.

Por su parte, el Instituto de Política Migratoria (MPI, por sus siglas en inglés) afirmó en un informe reciente que algunos estados resultan ser más dependientes de las remesas que otros. 

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Conforme a los últimos resultados sobre el producto interno bruto de 2004, el MPI analizó que estados como Michoacán, Guerrero, Zacatecas, Oaxaca, Hidalgo y Nayarit son los más afectados ante el decrecimiento de las remesas y que en contraste con 2006, los envíos cayeron más de 5 por ciento en los estados de Chiapas, Michoacán, el Estado de México, Chihuahua, y el Distrito Federal.

Pero ¿qué está pasando?

La situación de Luis, esposo de Rocío, es ejemplo de un gran porcentaje de inmigrantes mexicanos que en los últimos meses han vuelto o están por regresar a sus lugares de origen. Sin embargo, miles de ellos no han tenido la suerte de hacerlo por deseo propio, según contó para Univision Online el padre Luiz Kendzierski, fundador de la Casa del Migrante en Tijuana.

“Los emigrantes que llegan a este refugio no nos dejan claro qué está pasando con las remesas, pero lo que sí es visible es que las redadas en los lugares de trabajo han  aumentado considerablemente. Todavía el año pasado llegaron con nosotros unos 6 mil migrantes,  pero a lo largo de lo que va del año ya han llegado entre 8 o 9 mil paisanos“, afirmó y relató que tiene 20 años proporcionando a los inmigrantes descanso, comida, atención médica básica y asistencia legal.

Ante él han pasado infinidad de historias, mayormente de ilegales venidos de California, Washington y "regon, quienes cuando se les pregunta sobre sus anhelos, más de la mitad responde que quiere regresar a sus lugares de origen.

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“Pero un 40 por ciento sigue insistiendo en volver a ingresar a Estados Unidos. Lamentablemente quienes llegan con nosotros lo hacen con las manos vacías, habiendo dejado hijos o conyugue del otro lado pues han sido detenidos“, añadió Kendzierski.

Inmigrantes están en pausa

Por otro lado, la maestra Erika Ruiz Sandoval, del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), quien es experta en relaciones México-Estados Unidos, no cree que el clima migratorio sea la única causa para que el envío de remesas se haya estancado.

“Son tres causas las que yo creo han contribuido a que el envío de remesas se estacione: ya sea por que se ha logrado la reunificación familiar, otra son los años que lleven viviendo en el territorio estadounidense, o bien por el clima migratorio, que más allá de hacerlos regresar a sus estados de origen, los está manteniendo a la espera de una resolución a su situación“, explicó.

Para Ruiz, la situación del mercado laboral en Estados Unidos es más dura que otros años, lo que dice, ha afectado también a los migrantes, quienes viven con miedo a que los deporten o a perder su estancia en el país.

Sin trabajo o ahorrando…

Sin embargo, añadió que el hecho de que el envío de dinero se ha desacelerado también puede responder a dos situaciones: “O se quedaron sin trabajo por las restricciones dadas en este último año, o están ahorrando para los tiempos difíciles que pueden venir en el próximo año“, finalizó.

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El caso de Luis, quien vive en el garage de una casa junto con otro compañero, no es muy diferente. Su sueño era permanecer tres años en Estados Unidos para ahorrar suficiente dinero y establecer un negocio a su regreso a México. Las deudas lo forzaron a irse, pero en casa no sólo su hija lo espera, también dos hijos más de su primer matrimonio reciben $500 dólares cada mes para su manutención.

Rocío dice que si Luis se decide a regresar esta Navidad a casa, lo hará con la convicción de conseguir una visa de trabajo con la ayuda de su jefe, quien aún no regulariza la empresa de construcción que tiene en California y que ha prometido ayudarle para lograrlo.

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