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Salvadoreños con TPS buscan solución permanente mientras se preparan para lo peor

Salvadoreños con TPS buscan solución permanente mientras se preparan para lo peor

Luego de que la administración de Trump anunciara el fin de la protección temporal para Nicaragua, el mayor grupo de beneficiados del Estatus de Protección Temporal pide que el Congreso les apruebe una solución permanente.

Salvadoreños temen ser los próximos en quedarse sin TPS, tras el fin del programa para los nicaragüenses Univision

El salvadoreño Edwin Murillo lleva más de una década y media viviendo "temporalmente" en Estados Unidos, en pedacitos de tiempo prestados y divididos en periodos de 18 meses.

Bajo el programa de Estatus de Protección Temporal (TPS), este inmigrante centroamericano ha podido vivir y trabajar legalmente en el país desde 2001, en una especie de limbo migratorio en el que no ha sido deportado pero tampoco ha podido hacerse residente permanente o ciudadano.

Es uno de cientos de miles de inmigrantes que temen perderlo todo ante una decisión de la administración de Trump, luego de que se anunciara esta semana que más de 2,500 nicaragüenses perderán su Estatus de Protección Temporal cuando venza el próximo 5 de enero. Los salvadoreños componen el grupo más grande que se beneficia del TPS, con más de 195,000 beneficiarios en todo el país.

"No queremos adelantarnos, pero no tenemos esperanza de que El Salvador vaya a ser tratado de manera diferente", lamentó Murillo en una entrevista telefónica.

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Para Murillo, no hay nada temporal en los logros y metas que logró en los pasados 16 años en Estados Unidos: completó sus estudios, abrió su propia empresa de servicios de aire acondicionado en Texas, compró su casa al norte de Fort Worth y ha criado a sus dos hijas estadounidenses junto a su esposa, quien también cuenta con TPS.

"'Temporal' hubieran sido las primeras dos renovaciones", lamentó el inmigrante, quien lidera el capítulo de Dallas de la organización Alianza Nacional de TPS. "Pero ya después de 5 años comienzas a insertarte en la sociedad. Hemos echado raíces profundas acá. Y es demasiado injusto que, después de tantos años, te digan, ‘era temporal’".

Tras el anuncio sobre el fin del TPS para Nicaragua, los salvadoreños temen recibir el mismo trato el próximo 9 de enero, cuando el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) decida el futuro de los 195,000 beneficiarios. "No se necesita mucho más que una firma para cancelar el programa", lamentó Murillo.

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El salvadoreño pone sus esperanzas en el Congreso, donde podría surgir una solución permanente si existe suficiente presión política. Murillo viajó a Washington el pasado junio para abogar por esa idea, pero pronto se enteró que sería una batalla cuesta arriba: "La mayoría (de los congresistas contactados) no sabía de qué estabamos hablando. Nos preguntaban si eramos asilados, refugiados. Nos tocó explicar el programa", contó.

Una solución permanente

En el Congreso hay al menos dos propuestas que le darían un estatus permanente a los beneficiarios de TPS, ambas presentadas en las últimas semanas.

Una de ellas fue anunciada la semana pasada por la congresista Nydia Velázquez de Nueva York. "Sería inhumano forzar a estas familias e individuos, quienes han construido sus vidas en Estados Unidos, a irse repentinamente", afirmó la demócrata durante el anuncio.

Otro proyecto fue presentado por el republicano Carlos Curbelo para proteger permanentemente a los 'tepecianos' de Nicaragua, Honduras, El Salvador y Haití.

"Las continuas extensiones a corto plazo del TPS han creado ansiedad e incertidumbre no solo para estos inmigrantes y sus familias, sino también para sus patronos y vecinos, cuya prosperidad también depende de ellos", aseguró Curbelo al presentar la medida a fines de octubre.

Para Murillo, obtener un estatus permanente para poder seguir en el país con su esposa e hijas es solo la mitad de la batalla.

"Parte de nuestros principios es luchar por los 11 millones (de indocumentados). Este pastel de inmigración está dividido en partes: están los jóvenes de DACA, la gente con TPS, los niños no acompanados, la gente pidiendo asilo, la gente en situacion irregular. Vamos a ir peleando cada porción del pastel, hasta que ganemos la permanencia de la totalidad de las personas en nuestra misma situación", aseguró.

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