publicidad
Dos economistas lanzaron libro con una nueva propuesta migratoria: pagarle al gobierno, y no a los coyotes, para alcanzar el sueño americano.

Pagar al gobierno para lograr el sueño americano

Pagar al gobierno para lograr el sueño americano

Hablar de una reforma migratoria en EU provoca agitados debates en plena campaña electoral, pero dos economistas proponen abordarlo de forma diferente: sin coyotes.

Dos economistas lanzaron libro con una nueva propuesta migratoria: pagar...
Dos economistas lanzaron libro con una nueva propuesta migratoria: pagarle al gobierno, y no a los coyotes, para alcanzar el sueño americano.

Proponen que inmigrantes no den dinero a los 'coyotes'

WASHINGTON - Hablar de una reforma migratoria en Estados Unidos provoca agitados debates en plena campaña electoral, pero dos economistas proponen abordarlo de forma diferente: que las empresas paguen al gobierno como mínimo lo que un indocumentado daría para cruzar la frontera.

El monto que un inmigrante ilegal paga a un "coyote" por cruzar la frontera desde México arranca en unos $2,000, según investigaron Pia Orrenius, economista de la Reserva Federal de Dallas, y Madeline Zavodny, profesora de Economía del Agnes Scott College.

"Mi impresión es que el coste ha subido a medida que la frontera se ha vuelto más difícil de cruzar a causa del narcoterrorismo" explicó Madeline Zavodny, que acaba de publicar junto a su colega Orrenius "Más allá de la Puerta Dorada" con sus propuestas.

publicidad

La reforma migratoria

Hijas de inmigrantes, ambas expertas decidieron abordar en su obra de manera radicalmente distinta la inacabable polémica sobre qué hacer con los 11 millones de indocumentados dentro de Estados Unidos y cómo reformar un sistema migratorio que está "roto", en sus propias palabras.

"El plan es admitir a la gente a partir de necesidades laborales (del país), no los vínculos familiares", explican en su libro.

El punto central del plan es una subasta de los permisos de trabajo, algo que las expertas reconocen que puede generar polémica.

Cada año el gobierno federal subastaría tres tipos de visados por cinco años de duración.

Miles de visados

Las empresas que quisieran contratar extranjeros altamente cualificados tendrían a su disponibilidad entre 345,000 y 394,000 visados.

Otros 225,000 a 275,000 permisos serían para trabajadores poco cualificados.

Finalmente, entre 275,000 y 325,000 serían permisos temporales.

En total sería un promedio anual de 920,000 permisos de trabajo, subastados a lo largo del año, para adaptarse a las necesidades del mercado.

Ese cálculo incluye los inmigrantes que entran o que se quedan ilegalmente en el país.

Promedio anual de ingreso

En torno a medio millón de personas intenta cruzar la frontera cada año ilegalmente, según los datos del libro.

El precio mínimo que las empresas deberían pagar en una subasta sería de $10,000 para los trabajadores cualificados.

publicidad

Para los trabajadores temporales y menos cualificados el precio mínimo sería de $2,000, que es lo que de hecho pagan para cruzar la frontera de forma arriesgada.

"Si las pujas no llegan a esos precios, no se emitirían permisos de entrada", explicó Zavodny.

Este sistema tiene como objetivo hacer comprender a una opinión pública irritada y confundida ante el problema de la inmigración ilegal que cada persona que entra en el país lo logra porque una empresa lo reclama.

A quiénes beneficia

Sólo podrían aceptarse esposos e hijos menores por motivos de reunificación familiar, propone el estudio.

Esa política endurece claramente la situación actual, en la que cada año entran unos 256,000 personas en Estados Unidos para reunirse con sus inmigrantes ya establecidos, sea cual sea su vínculo familiar.

El plan de Orrenius y Zavodny permite a empresarios e inmigrantes romper su vínculo si así lo desean.

"Si el empresario ya no está interesado en el trabajador extranjero (y revende su permiso en el mercado de subastas) ese trabajador extranjero tiene que hallar otro empresario que tenga un permiso. Proponemos tres meses para que lo logre", explicó Zavodny.

Actualmente, los permisos de trabajo temporales que se conceden a trabajadores extranjeros están irrevocablemente unidos a una empresa y a un periodo de tiempo.

A prueba de fraude

La flexibilidad sugerida exige una contrapartida, la de emitir una carta de identidad biométrica para todos los extranjeros en Estados Unidos, una idea que también provoca controversia.
publicidad

"No hay otra solución" para controlar los movimientos de los trabajadores que agotan su permiso de trabajo, asegura Orrenius.

Tampoco queda otra opción sino legalizar totalmente a los actualmente 11 millones de ilegales, arguyen ambas.

"¿Porqué hacer que los inmigrantes paguen dinero para volver a casa y luego volver a entrar, en lugar de aumentar la multa de la legalización?" proponen en su libro.

La propuesta de Orrenius y Zavodny no ha conseguido hasta ahora el eco de ninguna figura política en el Congreso, donde fracasaron dos intentos consecutivos de reformar el sistema migratorio, en 2006 y 2007.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad