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Niños en la frontera sur de Estados Unidos.

La Corte Interamericana de DDHH pide a los Estados proteger a niños migrantes

La Corte Interamericana de DDHH pide a los Estados proteger a niños migrantes

Dijo que se debe considerar infante a toda persona migrante menor de 18 años y darle protección especial.

Niños en la frontera sur de Estados Unidos.
Niños en la frontera sur de Estados Unidos.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió el jueves una opinión consultiva sobre la niñez migrante y solicitó a los Estados un buen trato y protección a los menores que cruzan las fronteras sin documentos.

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La opinión fue en respuesta a una solicitud de los gobiernos de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay hecha en 2011, tres años antes de estallar la crisis humanitaria en la frontera suroeste de Estados Unidos.

Los cuatro países pidieron proteger los derechos y garantías que rigen en el trato a los niños migrantes, dijo The Associated Press.

La CIDH, interpretando las normas internacionales vigentes, recordó que se debe considerar "infante" a toda persona migrante menor de 18 años, al cual se le debe brindar una consideración y protección especial, por encima de cualquier criterio relacionado con su nacionalidad o estatus migratorio.

"Los Estados se encuentran obligados a identificar a las niñas y niños extranjeros que requieren de protección internacional dentro de sus jurisdicciones, a través de una evaluación inicial con garantías de seguridad y privacidad, con el fin de proporcionarles el tratamiento adecuado e individualizado que sea necesario acorde a su condición de niña o niño", señaló la Corte.

 

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Sugirió que los Estados deben determinar si el niño migrante viaja sólo o acompañado de algún familiar, los motivos para salir de su país y de su separación familiar, así como cualquier otra vulnerabilidad que requiera de algún tipo de protección internacional.

La CIDH enfatizó en la obligación de no privar a estos menores de su libertad, ofrecerles un lugar adecuado para su estancia mientras se resuelve su situación, permitirles estar con sus familiares si viajan acompañados, o separados de otros adultos si migraron solos.

"Los Estados deben garantizar que los procesos administrativos o judiciales en los que se resuelva acerca de derechos de las niñas o niños migrantes estén adaptados a sus necesidades y sean accesibles para ellos", añade la opinión consultiva.

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El criterio de la CIDH establece además una "prohibición" para que los Estados devuelvan, expulsen, deporten o rechacen en la frontera a un niño migrante sin antes determinar si su vida o integridad están en riesgo con esa acción.

La crisis humanitaria en la frontera sur de Estados Unidos fue anunciada por el Presidente Barack Obama el 2 de junio, tras el arresto, en lo que iba del año fiscal 2014, de poco más de 46 mil niños migrantes solos por agentes de la Patrulla Fronteriza.

 

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Los menores fueron aprehendidos cuando intentaban se entrar indocumentados a Estados Unidos o se entregaban voluntariamente luego de cruzar la frontera.

Obama anunció entonces la creación de un grupo de respuesta para atajar el elevado número de niños tratando de entrar al país y mejorar la capacidad de respuesta del gobierno.

En 2008 el Congreso aprobó la ley para la Protección de Víctimas del Tráfico de Personas (TVPRA, en sus siglas en inglés), que no permite que menores migrantes que viajen solos sean deportados de inmediato, como ocurre con los mexicanos cuando son detenidos.

La legislación exige que estos menores sean entregados al Departamento de Salud y Recursos Humanos (HHS) para ser procesados y que un juez de inmigración decida sus futuros en Estados Unidos.

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De los 46 mil niños citados por Obama, 73% eran originarios de Centroamérica (Guatemala, El Salvador y Honduras), 25% mexicanos y 2% de otros países.

Los mexicanos fueron deportados pero el resto, el 75%, están siendo procesados de acuerdo con lo estipulado por la ley de 2008. El gobierno de Obama ha asegurado que todos los niños centroamericanos están en proceso de deportación. Sus casos, sin embargo, pueden demorar años en el lento y dificultoso proceso legal de las cortes de inmigración.

A finales de agosto la cifra de niños detenidos en la frontera superó los 66 mil, según datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

La tercera semana de junio la CIDH urgió al gobierno estadounidense a asegurar la "protección" de estos niños inmigrantes alojados en varios centros de detención en el país, después de recibir informes "preocupantes" sobre abusos contra los menores durante su detención, incluidas agresiones sexuales.

La comisión, un órgano autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), aseguró haber recibido "información preocupante de organizaciones de derechos humanos sobre los abusos sufridos por los niños" centroamericanos que cruzan masivamente la frontera "durante su detención" en ese país.

 

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Esos informes incluyen "acceso insuficiente a comida y agua; hacinamiento y condiciones insalubres en celdas y centros de detención migratoria; la falta de mantas, colchones y ropa de cama limpia".

La CIDH dijo que tenía en su poder "más de cien denuncias de abuso físico, verbal y sexual por parte de los agentes en contra de las niñas y niños detenidos", informes que las organizaciones han trasladado también al DHS.

"Hago un llamado a las autoridades estadounidenses, medios de comunicación y la sociedad en general para que primero y sobre todo vean a estas niñas y niños inmigrantes como niñas y niños", dijo una de los siete integrantes de la CIDH, Rosa María Ortiz, que además es relatora sobre los Derechos de la Niñez en el organismo.

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El 18 de agosto la CIDH publicó el informe “Derechos humanos de los migrantes y otras personas en el contexto de la movilidad humana en México”, que abordó la situación que enfrentan tanto las personas migrantes así como otras personas en el contexto de la movilidad humana en México, además de las y los defensores de derechos humanos de migrantes.

Esta situación, dijo, incluye homicidios, secuestros, desapariciones, actos de violencia sexual, trata de personas, tráfico de migrantes, discriminación y detención migratoria sin garantías procesales y protección judicial.

La comisión agregó que en la actualidad, la situación de extrema vulnerabilidad de la que son víctimas las personas migrantes y otras personas en el contexto de la movilidad humana en México representa una de las principales tragedias humanitarias en la región.

Si bien la CIDH reconoció que el Estado mexicano ha realizado importantes avances legislativos en materia de derechos humanos, solicitó mayores protecciones para los refugiados, y las víctimas y sobrevivientes de trata de personas.

También señaló que el incremento de la violencia criminal durante los últimos años en México ha tenido un impacto especial sobre las personas en movilidad, quienes se encuentran en una situación de vulnerabilidad y son victimizadas.

El informe dio cuenta de casos de abusos y crímenes en contra de personas migrantes por parte de organizaciones de narcotráfico y crimen organizado, entre ellos masacres y secuestros masivos de migrantes en tránsito por este país.

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En el caso de los niños, niñas y adolescentes, dijo que la situación de extrema vulnerabilidad se agudiza ya que enfrentan una serie de riesgos asociados a su edad y nivel de desarrollo físico y mental. “Ellas y ellos se ven motivados a migrar por factores como persecución, violencia, explotación, maltrato o abandono en su país de origen, en búsqueda de protección internacional”, apuntó.

La crisis humanitaria de la frontera sur de Estados Unidos sorprendió a muchos, incluido al parecer al propio gobierno de Estados Unidos. Pero de ninguna manera fue sorpresiva, señaló un reportaje interactivo publicado por La Huella Digital en UnivisionNoticias.com.

El pasado 12 de marzo, la Agencia de las Naciones Unidas para los refugiados, ACNUR, presentó (casi tres meses antes de que el presidente Obama hiciera el anuncio) un estudio llamado “Children on the run”, donde mostraba ya las dimensiones del problema.

De acuerdo con el estudio de ACNUR, el número total de aprehensiones en Estados Unidos de niños no acompañados llegados de Guatemala, Honduras y El Salvador saltó de 4,059 en el año fiscal 2011 a 10,443 en el año fiscal 2012, para duplicarse a 21,537 en el año fiscal 2013.

Hace dos años, el Instituto Transfronterizo de la Universidad de San Diego realizó un foro denominado “Niños en la frontera”, en el que advirtió sobre el creciente flujo de menores no acompañados a través de la frontera sur de Estados Unidos.

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Vea aquí el especial interactivo: Niños de la Frontera, atrapados en el Limbo.

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