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Indocumentados ajuste estatus

Indocumentados ajuste estatus

La decisión afectaría solamente a quienes se encuentren en proceso de deportación y que hayan solicitado reapertura del caso.

Salida voluntaria

WASHINGTON, DC - La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos dictaminó el lunes que un extranjero que se quedó en Estados Unidos después de vencer su estadía, puede retractarse del pedido de salida voluntaria, realizado durante su proceso de deportación, y quedarse en el país mientras tramita las opciones que podría tener a su favor para lograr la residencia y así evitar la deportación.

Cinco de los nueve magistrados de la Corte votaron a favor de que se permita que el extranjero se quede en el país durante las nuevas gestiones para legalizar su situación.

El caso, que tiene repercusiones para muchos extranjeros en situación similar, se refiere a Samson Taiwo Dada, un ciudadano nigeriano que ingresó a Estados Unidos a mediados de 1998 con una visa temporal del tipo otorgado a artistas.

Dada se quedó en el país más allá de la fecha de vencimiento de su estadía y en 1999 se casó con una ciudadana estadounidense que luego solicitó la residencia legal para su esposo.

Las autoridades rechazaron la solicitud en 2003 y el Departamento de Seguridad Nacional dictaminó que Dada debía ser deportado porque se quedó más allá del plazo establecido.

Inicialmente, Dada firmó, ante un juez de inmigración, los papeles para irse voluntariamente del país pero luego se retractó de esa decisión y presentó una nueva petición, la que debía ser contestada por Inmigración en un lapso determinado de tiempo.

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Como el hombre permaneció en Estados Unidos más allá de los 30 días de plazo para su partida voluntaria, las autoridades convirtieron la "salida voluntaria" en una orden de deportación, con la cual se le aplicaría además, la prohibición de retornar a Estados Unidos por diez años.

El acuerdo de salida voluntaria beneficia al gobierno porque acelera el proceso de partida del extranjero que se encuentra ilegalmente en el país, y evita los gastos de la deportación.

Asimismo, beneficia al extranjero porque no queda afectado por la restricción de diez años para un futuro regreso a Estados Unidos, aplicada en los casos de deportación. El período de partida voluntaria no debe exceder los 60 días desde el acuerdo.

Los abogados de Dada continuaron apelando las decisiones del gobierno, y finalmente la Corte Suprema de Justicia dictaminó que a un extranjero "debe dársele la oportunidad de retirar su moción de partida voluntaria si hace la petición antes que expire el plazo para la partida".

Estas peticiones de "reaperturas" de casos se presentan ante el juez de inmigración en el marco del proceso de deportación, cuando el inmigrante cree que sus circunstancias han cambiado de tal manera, que calificaría para un beneficio migratorio.

El juez Anthony Kennedy, que escribió la opinión mayoritaria, señaló que Dada "pidió que se retirara su moción de partida voluntaria antes del período de expiración de 30 días" y por ello el gobierno debió haber accedido a su solicitud permitiendo que Dada completara el trámite.

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El juez Antonin Scalia, uno de los cuatro que votó contra la decisión, sostuvo que "este Tribunal carece de la autoridad" para interferir en la forma en que el Gobierno ejecuta la partida voluntaria de un extranjero que se encuentra ilegalmente en el país.

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