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Deportados por llamar al 911

Deportados por llamar al 911

Tres hispanos en Carolina del Norte enfrentan deportación y cargos criminales luego de ser detenidos tras llamar al 911.

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Error policial

CHARLOTTE, Carolina del Norte - Tres hispanos en Carolina del Norte enfrentan deportación y cargos criminales luego de ser detenidos por las autoridades al llamar al 911 y reportar que fueron víctimas de robo en su hogar.

El semanario Qué Pasa reportó el miércoles que José Luis Segura Ríos, su hermano Jorge Segura, Leandro Carvajal y otro hispano no identificado, llamaron al número de emergencia el pasado 16 de septiembre porque ladrones irrumpieron su residencia en Raleigh, capital del estado.

Según declaraciones de Segura Ríos al semanario, los alguaciles lo confundieron con uno de criminales y en medio de altercado fue "golpeado" por uno ellos para terminar detenido por "presentar documentación falsa".

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"No me hicieron caso, no nos ayudaron. Por llamar al 911 estamos en la cárcel. Nosotros somos las víctimas, no los rateros", afirmó Segura.

No tienen paleles

De acuerdo con el informe oficial, Segura presentó a los investigadores otro nombre y se descubrió que tenía antecedentes en otro estado.

Su hermano y Carvajal también fueron puestos a disposición de inmigración porque además presentaron identificación falsa y se encontraban indocumentados.

La cuarta víctima no fue detenida ya que se comprobó que era documentada.

Pérdida de confianza

Este incidente ocurre cuando la población inmigrante del estado está "perdiendo la confianza" de los agentes del orden público debido a convenidos de asistencia firmados con las autoridades de inmigración a través del programa 287(g).

Donnie Harrison, alguacil del condado Wake, donde ocurrió el incidente, explicó que "no tuvo otra opción" que contactar a inmigración porque las víctimas por "alguna razón" no fueron claros durante el transcurso de la investigación.

Además el lugar del incidente fue identificado como un "centro de actividades ilícitas".

Actuación en duda

Harrison enfatizó que su oficina no busca determinar el estado migratorio de las víctimas cuando llaman al 911 pero que éstas "deben decir la verdad" y resaltó la necesidad de que los inmigrantes sigan "reportando los crímenes" que ocurren en sus vecindarios.

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Para el abogado defensor del inmigrante, Robert Nunley, Segura Ríos y los otros hispanos fueron "engañados" por las autoridades.

¿Crees que los indocumentados corren riesgo de ser expulsados de EU si piden ayuda al 911? Opina aquí.

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