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Barbara McQuade y David Molloy en conferencia.

Detienen a dueño de casa en Detroit donde vivían mexicanos muertos en incendio

Detienen a dueño de casa en Detroit donde vivían mexicanos muertos en incendio

Acusaron y detuvieron al propietario de un restaurante chino y de la casa de Detroit donde murieron cinco inmigrantes mexicanos en un incendio.

Barbara McQuade y David Molloy en conferencia.
Barbara McQuade y David Molloy en conferencia.

El propietario de un restaurante chino y de la casa del área suburbana de Detroit, Michigan, donde murieron cinco inmigrantes mexicanos en un incendio fue acusado y detenido este viernes por contratar y albergar a indocumentados.

Según el auto de procesamiento divulgado por la fiscalía federal de Detroit, Roger Tam, de 55 años, dueño del restaurante Kim Garden de la localidad de Novi, fue el responsable de emplear y alojar a las cinco víctimas, entre ellas un menor de 16 años.

La acusación también incluye como cómplice a su esposa, Ada Lei, de 48 años. La mujer, de acuerdo a la web Detroit News, se encuentra hospitalizada por causas desconocidas, pero una vez dada de alta deberá enfrentarse a la justicia.

Este delito conlleva una pena de 10 años de prisión y una multa de 250,000 dólares.

El incendio ocurrió en la noche del 31 de enero y habría sido iniciado por una colilla de cigarrillo encendida que prendió fuego un colchón en el sótano, donde se alojaban los inmigrantes.

Las víctimas fueron identificadas como Pablo Álvaro Encino, de 23 años; Leonel Alvarado Rodríguez, de 18; Miguel Núñez Díaz, de 23; Brayan Alexis Medina Contreras, de 16, y Simeón Díaz Núñez, de 18.

En los documentos de la corte, el jefe de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) de Detroit, Marlon Miller, declaró que esta "trágica pérdida de vidas se pudo haber evitado".

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Su oficina, que en diciembre pasado acusó de transporte y alojamiento de indocumentados a los propietarios de una granja lechera del área de Thumb, está comprometida con la investigación de "quienes anteponen las ganancias personales a la seguridad pública", agregó.

Tam dijo a las autoridades que había contratado a los inmigrantes unos seis meses antes del incendio, cuando llegaron en busca de trabajo, les pagó en efectivo y alojó en la casa, pero no sabía sus nombres.

Su abogado, Ray Cassar, lo describe como un hombre bueno y compasivo que “ trató de ayudarlos. Los alimentó, les pagó bien y les permitió quedarse en su casa”.

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