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Incendios en California

Incendios en California

Con más de mil incendios activos en California, el gobernador Arnold Schwarzenegger pidió al gobierno federal declarar estado de emergencia.

Schwarzenegger pidió ayuda federal

SACRAMENTO, California - Con más de un millar de incendios activos en el norte de California, el gobernador Arnold Schwarzenegger pidió al gobierno federal declarar estado de emergencia para permitir a las familias afectadas calificar para recibir fondos federales.

En una carta al presidente George W. Bush, el mandatario republicano sostuvo que los incendios, que ya han consumido 560 millas cuadradas (1,450 kilómetros cuadrados) de bosques y áreas residenciales, son de tal magnitud que el estado necesita recursos adicionales.

"Es necesario tener asistencia federal para poder salvar vidas, proteger propiedades, y asegurar el bienestar y la salud del público", agregó Schwarzenegger en la misiva.

El presidente Bush autorizó a las agencias federales a sumarse a los esfuerzos para contener y apagar los incendios. Esa ayuda incluye helicópteros de la Infantería de Marina que trasladan grandes bolsones llenos de agua, la movilización de bomberos federales y la información obtenida sobre los incendios desde los satélites de la agencia espacial NASA.

Unos 7 mil bomberos combaten los fuegos que han destruido unas 40 estructuras y obligado la evacuación de unos 900 residentes. El gobernador pidió que se desplacen más bomberos para combatir las llamas tanto por aire como por tierra.

Más de 1,200 construcciones continuaban amenazadas por las llamas en esta zona escarpada y cubierta de bosques sobre el Pacífico, unas 124 millas (200 kilómetros) al sur de San Francisco, indicaron los bomberos, que tienen más de mil efectivos desplegados en esa zona.

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El incendio comenzó el 21 de junio tras una tormenta eléctrica. El domingo tan solo el 3 por ciento del incendio se encontraba controlado y la ruta que conecta San Francisco con Los Ángeles permanecía cerrada para el tránsito a la altura de la región de Big Sur, conocida por haber albergado a varios escritores, entre ellos Jack Kerouac.

Hasta el momento los incendios han afectado a los condados de Butte, Mendocino, Monterey, Santa Clara, Santa Cruz, Shasta y Triniti. El humo, sin embargo, se extiende por varios condados, incluido Sacramento, donde se le ha pedido a residentes disminuir sus actividades al aire libre.

Adicionalmente, el mandatario republicano ha pedido a residentes no comprar fuegos artificiales para celebrar el 4 de julio.

La ciudad de Folsom anunció el lunes que cancelará los anuales fuegos artificiales de sus festividades.

El capitán Alex Entenman, del Cuerpo de Bomberos en el Condado Kern, indicó el lunes que un incendio quemó más de 800 hectáreas en el área de Piute, al este de Bakersfield y 100 millas (165 kilómetros) al norte de Los Ángeles.

Luchan más de 15 mil bomberos

Las autoridades ordenaron la evacuación de unas 50 residencias en las áreas de French Meadow y Brown's Meadow donde la mayoría de las estructuras son casas de veraneo, dijo Entenman.

Los incendios obligaron a cortar parte de la autopista panorámica de California, que bordea la costa y es una importante atracción turística, en las cercanías del parque nacional de Los Padres, donde han ardido casi 24 mil hectáreas.

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Con el amanecer del lunes se reanudaron las labores de cientos de bomberos y voluntarios que han contenido cerca del 3 por ciento de un incendio forestal que ha arrasado más de 38 millas cuadradas (100 kilómetros cuadrados) y destruido unas 20 casas en la región Big Sur del Bosque Nacional Los Padres, unos 68 millas (110 kilómetros) al noroeste de Los Ángeles.

Big Sur es una región escasamente poblada donde el fuego obligó el domingo al cierre del tránsito en un tramo de 12 millas (20 kilómetros) de la Autopista 1 entre Lucia y Big Sur.

Mientras tanto, un informe del Servicio Forestal federal señaló que el clima estaría aún más seco y cálido a medida que la temporada de incendios se acerca a su clímax tradicional a fines de julio y en agosto.

El nivel de precipitaciones menor al promedio anual y los niveles récord de vegetación seca probablemente deriven en un verano largo y muy cálido en el norte de California, de acuerdo con el pronóstico del Servicio Forestal para el estado difundido la semana pasada.

Podría llevarse semanas o meses controlar los incendios actuales, señaló el informe.

Esos incendios fueron desatados en su mayoría por tormentas eléctricas inusualmente intensas para estas fechas. Pero en el verano podrían ser incluso más fuertes, señaló el Servicio Forestal.

"Con frecuencia, las tormentas de relámpagos más extendidas y/o graves se producen a fines de julio o en agosto, y no tenemos razones para esperar que no ocurrirá así", señaló el informe de la agencia.

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Las oficinas distritales de medición de la calidad de aire, desde Bakersfield hasta Redding, emitieron recomendaciones de salud durante el fin de semana, exhortando a los habitantes a permanecer bajo techo para evitar exponerse al aire lleno de humo.

El humo amenaza a todo el estado

Las humaredas provocadas por el millar de incendios que azotan California han hecho que el aire sea una mezcla insalubre de humo y cenizas que empieza a afectar a las personas y ha llevado a la cancelación de competencias atléticas y otras actividades al aire libre.

Los niveles de contaminación en el aire de la región son de dos a 10 veces mayores que el estándar gubernamental para el aire puro, afirmó el sábado Dimitri Stanich, portavoz de la Junta de Recursos Atmosféricos de California.

Algunas zonas tienen la peor calidad del aire registrada, mientras que el humo desciende al suelo como una neblina y obligó a cancelar numerosas actividades públicas y eventos deportivos y las autoridades pidieron a los ciudadanos que en la medida de lo posible no salgan al exterior y reduzcan sus actividades.

El aire contaminado llevó a la cancelación de la carrera Western States Endurance, de 100 millas (161 kilómetros), por primera vez en sus 31 años de historia. La decisión disgustó a los 370 corredores que habían viajado para participar en ella desde regiones tan distantes como África.

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Las agencias de calidad del aire tienen especial preocupación por los altos índices de partículas suspendidas. Las partículas más pequeñas pueden penetrar más allá de las defensas inmunes, viajando hasta las profundidades de los pulmones y el torrente sanguíneo.

"Cuando las tienes en la cantidad que estamos apreciando ahora, es algo muy peligroso para la salud pública", agregó Stanich. "Este es un problema muy serio".

El cambio en el clima trajo algunas brisas que retiraron el humo e hicieron sentir un breve alivio en algunas zonas el sábado, pero estos vientos también podían traer tormentas eléctricas similares las que iniciaron los incendios a lo largo del norte de California hace una semana.

Las tempestades podrían azotar en cualquier parte desde el norte de Sierra Nevada hasta el norte de Central Valley durante la noche del sábado, afirmó Johnnie Powell del Servicio Meteorológico Nacional en Sacramento.

Las tormentas eléctricas también podrían atraer una pequeña cantidad de la tan necesitada lluvia, agregó. Se esperaba que el frente se hubiera retirado de la zona para el domingo, comenzando la segunda semana de pésima calidad del aire.

Más de 15 mil bomberos se encuentran desplegados en el norte de California para sofocar las llamas declarados en la última semana, por lo que las autoridades de declararon emergencia en el estado.

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Según declaró el director del Departamento Forestal de California, Rubén Grijalva, los centenares de bomberos, un millar de vehículos y más de 80 helicópteros participan en las tareas para intentar sofocar los incendios.

En una alocución radial en nombre del gobernador Schwarzenegger, Grijalva recordó que "el verano acaba de empezar, y las circunstancias que posibilitan los incendios van a agravarse".

El pronóstico meteorológico apunta a posibles tormentas que podrían traer una lluvia muy necesaria.

Por otro lado, en Arizona las autoridades evacuaron el domingo a los habitantes de una comunidad en las montañas al norte de Phoenix cuando un incendio que había arrasado 200 hectáreas se aproximó a la localidad de Crown King.

Por su parte las autoridades de Guffey, Colorado, permitieron el retorno a sus hogares del centenar de residentes evacuados durante el fin de semana cuando se acercó un incendio, iniciado por rayos, que había quemado 450 hectáreas de bosques y pastizales.

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