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Los miedos de los impuestos

Los miedos de los impuestos

El 15 de abril se acaba el plazo para presentar tus impuestos y muchos no declaran por miedo. ¿Temes al IRS?

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Dedícales tiempo y pide ayuda

El plazo oficial para presentar la declaración de impuestos termina el 15 de abril.

Aunque los más previsores ya habrán hecho sus taxes hace semanas y seguramente ya hayan pagado o recibido incluso un cheque de reembolso, muchos son los que dejan sus obligaciones para última hora.

Quizá sea por mala organización o por simple dejadez, pero aunque parezca mentira, hay contribuyentes que aplazan su declaración por miedo. Sí, por el terror que les produce alguna de estas situaciones descritas por Bankrate.com.

1. Miedo a no saber hacer los taxes uno mismo

La verdad es que completar los formularios uno mismo no es tan sencillo. Cada año se producen algunos cambios en las leyes, que actualmente ya ocupan decenas de miles de páginas.

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Incluso los mismos legisladores que aprueban leyes sobre impuestos no hacen ellos mismos sus taxes, asegura Robert Simon, socio de Eisner&Lubin en Nueva York.

Además, hay que hacer cálculos, y mucha gente le tiene pánico a los números.

La solución: pide ayuda. Ya sea un contable personal que te guíe durante todo el año o un servicio puntual que te complete los formularios. Si tus impuestos no son muy complejos, quizá un software de computadora te sea suficiente.

2. Miedo a no aprovechar un tax break

Incluso quienes rellenan los formularios ellos mismos tienen miedo de dejar de aprovechar una deducción fiscal.

La solución: hacer las tareas. Lee las noticias sobre impuestos para informarte sobre nuevos tax breaks. Utiliza software que te recuerde tus opciones. O acude a un buen profesional en quien confíes para pedir consejo.

3. Miedo a cometer un error que te costará dinero

Confundirse con el tipo de formulario o hacer una declaración individual cuando puede hacerse una como cabeza de familia son detalles que pueden costar dinero.

La solución: calma. Dedica tiempo a tus impuestos, lee la letra pequeña de los formularios o del software que estés utilizando, contesta a todas las preguntas de tu preparador y hazle a él las preguntas que creas convenientes.

¿Temes ser auditado?

4. Miedo a que el preparador sea incompente o un timador

Un estudio oficial de 2006 sobre preparadores de impuestos en grandes ciudades descubrió errores en todas las declaraciones analizadas. En 2007 el IRS (Internal Revenue Service) logró el cierre de 125 oficinas de la empresa Jackson Hewitt porque presentaban declaraciones fraudulentas.

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Cuando el IRS descubre estos fraudes, los contribuyentes terminan pagando sanciones.

La solución: investiga y elige un buen preparador. Haz preguntas y asegúrate que entiendes sus respuestas. Y, y si algo suena demasiado bueno para ser verdad, probablemente no sea verdad.

5. Miedo a ser auditado

Si el preparador es un incompetente o un timador, el peligro de ser investigado por el IRS es mayor.

De todas maneras, el miedo a una auditoría suele ser exagerado. Hay ciertos puntos de la declaración que pueden levantar sospechas, como excesivos gastos médicos o enormes donaciones de caridad.

Pero la realidad es que sólo el 1 por ciento de los contribuyentes son auditados cada año.

La solución: guarda comprobantes de los gastos que declares, sobre todo si trabajas por cuenta propia, porque ese grupo de contribuyentes tiene más probabilidades de ser investigado.

En cualquier caso, declara

6. Miedo al robo de información personal

El robo de identidad es un grave problema hoy en día. Y todo el proceso tributario está siendo utilizado por los criminales para actuar.

Uno de los mayores problemas de los últimos años ha venido por información almacenada en computadoras portátiles que se perdieron o robaron, más que por fallas de seguridad en el proceso de envío de datos al IRS.

La solución: asegúrate de que tu computadora es segura, que no tiene ningún virus informático y está protegida con un cortafuegos. Además, copia tu información importante en un CD o flashdrive. Todos hemos sufrido la pérdida de documentos cuando la computadora falla.

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7. Miedo a no declarar por no poder pagar

Atención: la multa del IRS por no declarar es mayor que la penalización por no pagar después de declarar.

Si debes impuestos y no declaras a tiempo, la penalización es aproximadamente 4.5 por ciento de la cantidad debida cada mes de retraso.

Sin embargo, si declaras a tiempo pero no puedes pagar en ese momento, la penalidad es de 0.5 por ciento por cada mes que tardes en pagar.

La solución: envía tu declaración siempre a tiempo. Si no puedes pagar todo lo que debes, al menos envía una parte. Una tarjeta de crédito de bajo interés o un plan de pago a plazos del propio IRS te pueden sacar del apuro con una penalización menor que no declarar.

Y, sobre todo, para el próximo año planea tus impuestos con calma. No esperes a que llegue abril para hacer las cosas con prisa y más posibilidad de cometer errores.

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