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Oficina del IRS.

Los contribuyentes enfrentan una larga espera para obtener ayuda básica del IRS

Los contribuyentes enfrentan una larga espera para obtener ayuda básica del IRS

Con la disminución de financiamiento, la carga de trabajo de la agencia ha crecido, sobre todo esta temporada.

Oficina del IRS.
Oficina del IRS.

A media mañana, la fila de contribuyentes frente a la oficina del IRS se extendía hasta incluso dar vuelta cerca de la entrada del Edificio Federal Earle Cabell, y es que está cerca la fecha límite para presentar la declaración de impuestos.

A nivel nacional, según publicó The Washington Post, solo cuatro de cada 10 personas que llaman a la línea gratuita de ayuda del IRS logran hablar con una persona real. La agencia informó que el número de “desconexiones de cortesía” "un eufemismo para referirse a un sistema sobrecargado de colgar al cliente"ha llegado a cinco millones en lo que va del año.

Cuando las personas que llaman obtienen a alguien detrás de la bocina, pueden olvidarse de hacer preguntas que requieran conocimientos especializados, pues estos se consideran “fuera de alcance”. Los agentes de servicio al cliente han sido instruidos solo para decirle a quienes llaman qué formas de impuestos necesitan, dónde conseguirlas y dónde buscar información en línea. El personal no puede ofrecer asistencia línea por línea, proporcionar orientación sobre planificación o legislación fiscal, o ayuda para hacer arreglos de pago.

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Además, el IRS cuenta con cinco mil agentes menos que hace cuatro años para perseguir a los evasores, por lo que los funcionarios estiman que se perderán unos $2 billones en ingresos.

En el centro de asistencia fiscal de Dallas hubo que enfrentar un contrato de mantenimiento demasiado caro, y los estantes donde se debían encontrar los formularios están prácticamente vacíos. El P-17, de 40 páginas "la biblia de la preparación de las declaraciones de impuestos--, ahora cuesta 23 dólares y debe pedirse en línea.

En febrero, el hacinamiento en el centro de Dallas llegó a un punto crítico tal que el jefe de bomberos notificó al encargado Johnny Holiday de que no podía tener personas sentadas en el piso bloqueando las salidas, así que ahora nadie puede entrar a menos que tenga un lugar en una de las 40 sillas de la sala de espera. El mes pasado Holiday tuvo que llamar a agentes de seguridad después de que un hombre se abalanzó sobre un empleado, maldiciendo, después de esperar dos horas para poder dejar sus documentos para una auditoría.

Holiday pasa el tiempo pensando en diseñar alguna estrategia que ponga en orden la oficina. Hay un grupo de empleados que camina a lo largo de la línea, entregando a los clientes boletos de papel y preguntándoles en inglés y en español la causa de su visita, pero pese a los esfuerzos no se ha logrado reducir el nivel de frustración de quienes pasan por lo menos dos horas esperando para ser atendidos.

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Hace dos años tuvo que cerrar el centro en DeSoto, a 16 millas al sur de Dallas, por lo que la oficina que está en el edificio Earle Cabell absorbió a los clientes.

Desde 2010, los republicanos en el Capitolio han recortado el presupuesto del IRS en $1,200 millones, o cerca del 17 por ciento. Solo este año fiscal el recorte fue de $346 millones.

Por el contrario, los recortes en el resto del gobierno han sido más modestos y concentrados. Según Scott Lilly, experto en presupuesto del Center for American Progress consultado por The Washington Post, entre 2012 y 2014, las reducciones automáticas de gastos redujeron el gasto no militar en un 1.3 por ciento, mientras que el gasto del IRS se cortó un 5.6%.

Incluso en una época de recortes gubernamentales destaca la antipatía de los conservadores hacia la agencia de recaudación de impuestos. Es el castigo por una serie de pasos en falso, vinculados con exenciones de impuestos. “Deliberadamente bajamos el financiamiento al IRS a un nivel que hará que el IRS piense dos veces lo que está haciendo y por qué lo hace”, dijo el republicado Ander Crenshae.

Y con la disminución en el financiamiento, la carga de trabajo de la agencia ha crecido. El IRS está ayudando a administrar los subsidios y el cumplimiento del Obamacare, así como otras fallas del sistema tributario. También lucha contra una epidemia de robo de identidad y sus nuevas trampas cada vez más sofisticadas.

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John Koskinen, el comisionado del IRS, fue contratado para restaurar la confianza de la institución, pero está buscando dinero para actualizar un sistema que todavía se ejecuta en COBOL, el lenguaje de programación que se estrenó hace más de medio siglo.

En el pasado, los empleados del IRS solían trabajar hasta la media noche durante la temporada y, pese a todo, los solicitantes de ayuda siguen aumentando.

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