publicidad
Congreso de Estados Unidos.

DACA y DAPA, la luz que alumbra

DACA y DAPA, la luz que alumbra

Maribel Hastings, asesora ejecutiva de America's Voice, comenta sobre el freno de la acción ejecutiva.

Congreso de Estados Unidos.
Congreso de Estados Unidos.

Por Maribel Hastings, asesora ejecutiva de America's Voice

publicidad

WASHINGTON, D.C. - Como si no fuera suficiente que las acciones ejecutivas migratorias estuvieran bajo ataque en el Congreso y en tribunales, tanto el Gobierno como grupos pro inmigrantes tienen el reto de lograr que la mayor cantidad posible de indocumentados elegibles soliciten el amparo que otorga permisos de trabajo y protección temporal de la deportación, sin duda el mayor beneficio migratorio que se haya concedido en este país en 30 años desde la amnistía de 1986.

Leer: Un jez federal de Texas suspendió temporalmente la acción ejecutiva 

Se calcula que casi la mitad de la población indocumentada del país, unos 5 millones de inmigrantes sin papeles de estadía legal en el país, podrían beneficiarse de los programas de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) y para Padres de Ciudadanos o Residentes Permanentes (DAPA, por sus siglas en inglés).

La decisión del juez federal de Texas Andrew S. Hanen, de bloquear temporalmente las acciones ejecutivas, constituye un tropiezo pero no el final del camino. La implementación se retrasa, pero la palabra clave en este proceso es TEMPORAL.

Leer: Obama apelará el fallo que frenó la acción ejecutiva 

El bloqueo a dichas acciones ejecutivas sería temporal porque la Casa Blanca, el Departamento de Justicia y expertos legales coinciden en que las acciones ejecutivas son constitucionales y en que cualquier bloqueo se levantará en el proceso de apelaciones.

publicidad

Asimismo, el circo que la mayoría republicana del Congreso ha armado tomando como rehén al presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) para bloquear las acciones ejecutivas, no debería inquietar a la comunidad inmigrante. El Congreso recesó hasta la semana entrante sin aprobar el presupuesto del DHS. La medida temporal que financia la agencia vence el 27 de febrero, y ronda la posibilidad de un cierre de las áreas no de emergencia de ese ministerio.

Leer: ¿Qué pasará ahora con la acción ejecutiva? 

Pero la mayoría republicana del Senado insiste en debatir el plan que aprobó la Cámara de Representantes y que bloquea las acciones ejecutivas migratorias. El líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, programó para la semana del 23 de febrero una cuarta votación para proceder a debatir ese plan que, en tres votaciones previas, no acumuló los 60 votos requeridos. Los republicanos solo cuentan con 53.

 

Juez federal bloquea la acción ejecutiva de Obama /Univision

Lo irónico es que en el supuesto de que acumularan los 60 votos y la medida avanzara, el presidente Barack Obama la vetará. Y en el segundo supuesto, de que haya un cierre del DHS, el proceso de implementación de las acciones ejecutivas no se afectaría, pues se financia con las cuotas que pagarán los inmigrantes al solicitar DACA y DAPA.

Es normal que los inmigrantes sientan temor ante los ataques contra las acciones ejecutivas. Es entendible que desconfíen tras años de vivir al filo de la deportación.

Pero es vital que entiendan la magnitud de la oportunidad en puerta. Si cumplen los requisitos, obtendrían un permiso de trabajo, amparo de la deportación y la posibilidad de que algunos puedan viajar a sus países de origen previo trámite en el servicio de inmigración.

publicidad

Tanto el gobierno como los grupos pro inmigrantes garantizan a los solicitantes que su información será confidencial, y hacen un llamado a los futuros beneficiarios a no ser víctimas del fraude de inescrupulosos que florecen como yerba mala cuando se anuncian beneficios migratorios.

Pero ese gobierno y esas organizaciones necesitan del apoyo de la misma comunidad inmigrante, y ese apoyo se brinda solicitando la protección una vez se dilucide el proceso legal. Un bajo índice de participación es lo que quisieran ver los críticos para denunciar que las acciones ejecutivas no eran necesarias o incluso argumentar que la reforma migratoria tampoco lo sería.

La semana pasada, promoviendo la participación de los inmigrantes en DACA y DAPA en un evento en Los Angeles, California, el secretario del DHS, Jeh Johnson, le regaló una pluma a Alejandra Velázquez, una inmigrante que califica para DAPA "para que llene la solicitud". Hace meses era impensable que la agencia encargada de las deportaciones estuviera enfrascada en pedirles a jóvenes, padres y madres de familia, que se inscribieran para protegerse de la deportación, tener un permiso de trabajo y vivir con más libertad.

DACA y DAPA prueban que lo impensable puede hacerse realidad. Como dice el refrán, la luz de adelante es la que alumbra. Mientras se logra la reforma migratoria, DACA y DAPA son esa luz.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad