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Gladiador sobre ruedas: un día en la intensa vida de un basquetbolista con discapacidad

Gladiador sobre ruedas: un día en la intensa vida de un basquetbolista con discapacidad

El atleta Ricardo Lucién optó por el agresivo deporte del baloncesto adaptado luego de perder la habilidad de caminar por un disparo en Caracas.

Quedó parapléjico tras un disparo, hoy encesta desde una silla de ruedas Univision

ARLINGTON, Texas.- Antes de cada partido, el basquetbolista Ricardo Lucién se prepara mentalmente para salir a golpear a sus contrincantes. Es una de las cosas que más disfruta del baloncesto en silla de ruedas, el deporte que lo trajo a Texas hace más de cuatro años.

"Este deporte no es simplemente correr la cancha de arriba a abajo, ida y vuelta", explica Lucién, capitán de los Movin' Mavs, el equipo de la Universidad de Texas en Arlington. "Uno va, golpea una silla; va hacia el otro lado, golpea otra silla. Es mucho arrancar y frenar, arrancar y frenar".

Tras perder la habilidad de caminar en Venezuela a los 20 años, Lucién tuvo que dejar el béisbol, que había jugado a nivel competitivo, y mudarse a Miami, Florida, para recibir terapias. Allí descubrió el baloncesto en silla de ruedas, un deporte que le llamó la atención por la agresividad que demanda de sus jugadores.

En fotos: Ricardo Lucién, capitán de los Movin' Mavs de UT Arlington

"Siempre es puro contacto, puro choque", dice el atleta de 27 años. "Es un deporte muy dinámico: recibes un pase, rápido rebotas el balón, giras la silla, paras, vuelves a arrancar. Es muy competitivo. Se complementa perfecto con mi personalidad".

El baloncesto le permitió mudarse a Texas en 2012 para comenzar su carrera universitaria en UT Arlington, una de nueve universidades que compiten en la liga intercolegial del National Wheelchair Basketball Association. Lucién recibió una beca atlética que le cubriría la matrícula, la vivienda y los libros, y la aprovechó para cursar los estudios en negocio internacional que espera completar en mayo.

Entre lunes y viernes, los Movin' Mavs entrenan por tres horas cada...
Entre lunes y viernes, los Movin' Mavs entrenan por tres horas cada día, comenzando a las 7 am.

Este año, Lucién se convirtió en el capitán de los Movin' Mavs, un grupo de 14 atletas provenientes de Australia, Japón, Puerto Rico, Estados Unidos, las Islas Caimán, Venezuela y Egipto. Algunos de sus compañeros padecen de síndromes congénitos; otros perdieron una o ambas piernas durante ataques militares o en accidentes de tránsito. Para Lucién, fue una bala a la espalda en Caracas, un disparo sin rumbo que lo alcanzó mientras manejaba.

Estando lejos de sus países y pasando tantas horas juntos durante los entrenamientos, los Movin' Mavs se sienten como familia: bromean entre sí, se ponen sobrenombres, almuerzan juntos. Pero también toman seriedad cuando es tiempo de entrenar duro.

"Todos estamos luchando por la misma meta, que es ganar un campeonato nacional", dice Lucién sobre sus compañeros de equipo. "Eso nos hace estar más unidos en momentos buenos y malos. Es bueno contar con ese apoyo de amigos, y ese sentimiento de hermandad y familia".

Ricardo Lucién se convirtió en capitán de los Movin' Mavs este año.
Ricardo Lucién se convirtió en capitán de los Movin' Mavs este año.

La meta para algunos es jugar a nivel profesional, ya sea en un equipo nacional, en una selección paralímpica o en una liga europea. Muchos exalumnos de UT Arlington han pasado a jugar al equipo en silla de ruedas de los Dallas Mavericks, uno de los más competitivos del país.

"Definitivamente son un punto de orgullo para nosotros", dijo el presidente actual de la universidad, Vistasp Karbhari, a Univision Noticias. "Sus discapacidades no les impiden jugar a un nivel muy, muy competitivo. De hecho tenemos a algunos atletas en los Juegos Paralímpicos, y estamos muy orgullosos de ellos".

El baloncesto en silla de ruedas llegó a UT Arlington como una actividad recreativa en 1976, y no fue hasta 1988 que la administración decidió convertirlo en un programa deportivo a nivel intercolegial. Fue entonces que comenzó a otorgar becas para llenar el equipo de atletas talentosos, y cinco años más tarde los Movin' Mavs fueron invitados a la Casa Blanca por el presidente Bill Clinton tras ganar tres campeonatos corridos.

El puertorriqueño Alex Pabón (centro) es uno de los 14 integrantes del e...
El puertorriqueño Alex Pabón (centro) es uno de los 14 integrantes del equipo este año.

Este año, cinco basquetbolistas que juegan o jugaron para UT Arlington representan a Estados Unidos en los Juegos Paralímpicos, entre ellas dos estudiantes de segundo año de las Lady Movin' Mavs.

"Llegar a la Universidad de Texas era mi meta desde que supe que había básquet en silla de ruedas para universidades", explica Lucién, quien entrenó con el equipo adaptado del Miami Heat antes de recibir su beca en Texas. "Desde que me enteré, me propuse que un día estaría en esta universidad, que tiene siete campeonatos nacionales y de donde han salido tantos jugadores importantes".

Más allá de la cancha

Para las personas con discapacidades, los efectos de jugar deportes adaptados van más allá de conseguir becas universitarias o convertirse en atleta profesional. Según una encuesta de 2008 de la organización Disabled Sports USA, las personas discapacitadas que se mantienen físicamente activas reportan mayores tasas de empleo, mejor condición de salud y mayor satisfacción con su vida.

Doug Garner ha sido el entrenador de los Movin' Mavs desde 2008.
Doug Garner ha sido el entrenador de los Movin' Mavs desde 2008.

"Creo que cada vez más personas se dan cuenta de lo importante que son los deportes para las personas con discapacidades", dice el entrenador de los Movin' Mavs, Doug Garner. "Es una herramienta de transición para salir de la casa, para entrar en la comunidad, para interactuar con otras personas y tener un propósito sin estar enfocado en la discapacidad".

Para Willie Hernández, un exalumno salvadoreño de UT Arlington, jugar en los Movin' Mavs fue incluso la inspiración para descifrar qué hacer con su futuro tras graduarse.

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Hernández fue parte del equipo a principios de los 90s, cuando UT Arlington apenas se estrenaba en el deporte. "Nuestras sillas de día a día se estaban desgastando", cuenta Hernández en entrevista con Univision Noticias. "Entonces, durante el año senior tuvimos la idea de diseñar una silla deportiva ideal".

Willie Hernández diseña sillas especiales para atletas con discapacidades.
Willie Hernández diseña sillas especiales para atletas con discapacidades.

El estudiante de ingeniería mecánica se juntó con unos compañeros y comenzó a experimentar con las sillas, cambiando el ángulo de inclinación de las ruedas y agregándole elementos para que rindieran más. En 1999, tres años después de graduarse, ese proyecto lo llevó a fundar la compañía Per4Max, que hoy vende sillas atléticas personalizadas a atletas con discapacidades en España, Francia, Holanda y Estados Unidos.

Fundada por un exalumno de UT Arlington, la empresa Per4max vende sillas...
Fundada por un exalumno de UT Arlington, la empresa Per4max vende sillas de ruedas atléticas personalizadas.

Hernández atribuye el éxito de su compañía—que está basada en Texas y a menudo recluta a exalumnos de UT Arlington—a su experiencia jugando baloncesto adaptado cuando era estudiante. "Si estás en este ambiente, sabes exactamente cuáles son las necesidades", explica el ingeniero y empresario, quien perdió la movilidad en sus piernas al contraer polio en Centroamérica a los tres meses de edad.

Uno de los clientes de Per4max es Lucién, quien aprovecha su silla personalizada para ser más agresivo en la cancha. "Yo juego mucho golpeando sillas", dice el capitán de los Movin' Mavs, riéndose.

Sin tiempo para detenerse

El privilegio de ser un atleta becado demanda sacrificios, y en el caso de Lucién eso conlleva levantarse de lunes a viernes a las 5 de la mañana, y en ocasiones no regresar a la casa hasta tarde en la noche.

Las sillas atléticas llevan ruedas más inclinadas para ayudar al desempe...
Las sillas atléticas llevan ruedas más inclinadas para ayudar al desempeño deportivo.

Antes de que salga el sol, el venezolano usualmente ya va entrando por la puerta del gimnasio de la universidad. Allí agarra una toalla en el primer nivel y sube en el elevador hacia el segundo piso, en busca de las máquinas pesadas. Tras ejercitar sus músculos por una hora, se va directo a la cancha de baloncesto, donde completa 300 tiros al canasto con la ayuda de una máquina que automáticamente le devuelve la pelota cada cuatro segundos.

A las 7 de la mañana comienza su práctica de tres horas con los Movin' Mavs, de la que algunos días sale temprano para llegar a una clase a las 9:30. Luego almuerza con algunos compañeros de equipo, completa sus tareas. Algunas noches va a CrossFit; los miércoles tiene juegos amistosos en la noche.

"Llegar a la Universidad de Texas era mi meta desde que supe que ha...
"Llegar a la Universidad de Texas era mi meta desde que supe que había básquet en silla de ruedas para universidades".

Entre tanta responsabilidad, no tiene tiempo para pensar en el pasado, en la persona que le disparó. "Nada de tristeza, ningún sentimiento negativo", dice Lucién. "Mi personalidad es mucho más fuerte de lo que era antes. El accidente reveló mi personalidad, y lo que mi mente es capaz de hacer".

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