publicidad
Hillary Clinton, candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos en 2016-

Hillary Clinton, una candidata desconectada

Hillary Clinton, una candidata desconectada

Con su visita al estado de Florida, la candidata demócrata Hillary Clinton muestra que está desconectada.

Hillary Clinton, candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos...
Hillary Clinton, candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos en 2016-

Por Reince Priebus, presidente del Comité Nacional Republicano

Después de haber declarado su candidatura a la presidencia hace más de un mes, Hillary Clinton ha pasado muy poco tiempo con “los estadounidenses comunes y corrientes” -- las personas que ella afirma que está apoyando --.

Ninguno de sus eventos de campaña ha sido accesible y abierto al público. Esto es probablemente por la misma razón que ella evita a los periodistas: no quiere rendir cuentas sobre su escándalo de correo electrónico, su trayectoria, o acerca de sus posiciones controversiales. (En el primer mes de su campaña, ella sólo respondió ocho preguntas de la prensa). 

Se la ha pasado recaudando fondos a puertas cerradas y en eventos de campaña cuidadosamente coreografiados. Las personas que participan en sus eventos de “mesa redonda” son preseleccionadas por su campaña, y unos hasta fueron voluntarios en la campaña de Clinton u Obama. Su visita a la Florida hoy no será diferente.

publicidad

Es curioso que Clinton siga evitando al público cuando necesita desesperadamente ganar la confianza de ese mismo público. Las encuestas muestran que la mayoría de los estadounidenses no creen que ella sea honesta o confiable. Más y más estadounidenses ven a los Clinton como lo que son: desconectados y distanciados de la clase media. 

Hemos sabido por un tiempo ya sobre los lucrativos contratos de los Clinton en cuanto a sus discursos. Con un solo discurso pueden ganar hasta medio millón de dólares. Cuando Hillary fue Secretaria de Estado, Bill fue pagado generosamente por las empresas que también pasaron a cabildear al Departamento de Estado. Cuando Hillary dejó el cargo, comenzó a sacar provecho también.

Y ahora sabemos cuánto hicieron los Clinton en total de esos discursos. Desde enero de 2014, acumularon más de 25 millones de dólares solo por hablar. 

Hace poco, un reportero de la cadena NBC le preguntó a Bill Clinton cómo justificaba cobrar esa cantidad de dinero. Él dijo: “Tengo que pagar nuestros gastos”. 

El estadounidense común y corriente podría pagar sus facturas por más de una década con solo un discurso de Clinton. O en otras palabras, tendría que trabajar más de 500 años para ganar lo que los Clinton ganaron en un año y medio solo por dar discursos.

El asombroso comentario de Bill nos recuerda lo que Hillary dijo durante su gira promoviendo su libro el año pasado. Ella se quejó de estar “en bancarrota” después de salir de la Casa Blanca -- en ese momento tenían un contrato de miles de millones de dólares por un libro y la propiedad de dos casas --.

publicidad

Claramente, la definición de los Clinton de “estar en bancarrota” es diferente de la de la mayoría de los estadounidenses. Y ha pasado mucho, mucho tiempo desde que ellos han tenido realmente que pagar “sus gastos.”

¿Por qué  importa esto? Bueno, ¿cómo puede Hillary Clinton ser una campeona para los americanos comunes y corrientes, cuando ella está tan distanciada de los estadounidenses comunes y corrientes? 

Ahorita, durante la campaña, Hillary Clinton se queja de lo mucho que ganan los CEOs y gerentes de fondos financieros. Pero ella no se molesta en decirle a la gente que ella gana lo suficiente no solo para ponerla en el 1%, sino en el 0,1% de la gente más rica.

Quizá no sea sorprendente que después de dos décadas en Washington, D.C., Hillary Clinton ha olvidado lo que significa ser un estadounidense común y corriente. Lo que sí es sorprendente es lo poco que está haciendo para realmente conectar con las familias trabajadoras.

Si Hillary Clinton es realmente una campeona de “los estadounidenses comunes y corrientes”, no tendría ningún problema al interactuar con ellos normalmente, casualmente, y sin pre-seleccionarlos.

Si Hillary Clinton realmente no tiene nada que esconder, entonces ella debería estar encantada de responder todas las preguntas de toda la gente -- incluyendo reporteros, las madres y padres trabajadores, y con las personas con quien se topa en un restaurante o una gasolinera --.

publicidad

El pueblo estadounidense merece un presidente que tenga una conversación honesta y auténtica con ellos. Hillary Clinton no es esa persona.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad