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Partidarios del "No" se congregaban en la Plaza Sintagma de Atenas lo que parecía una aplastante victoria en el referéndum.

Grecia vota su 'destino' en referéndum clave para Europa

Grecia vota su 'destino' en referéndum clave para Europa

Los griegos votaban sumidos en un dilema en el referéndum cuya pregunta fue presentada por los acreedores como un angustioso 'Sí' o 'No' al euro.

Partidarios del "No" se congregaban en la Plaza Sintagma de Atenas lo qu...
Partidarios del "No" se congregaban en la Plaza Sintagma de Atenas lo que parecía una aplastante victoria en el referéndum.

Grecia se encaminaba a un futuro desconocido mientras el Ministerio del Interior decía que más de 60% de los participantes en el referéndum convocado por el gobierno para decidir si aceptarán más medidas de austeridad a cambio de nuevos préstamos de rescate se pronunciaron por el "No".

Con el 97 % de los votos escrutado, el "no" se ha impuesto con el 61 % frente al sí que ha obtenido el 39 %, un reflejo de que el pueblo heleno ha dado la espalda a las políticas de austeridad. La participación superó el 62 %, muy por encima del 40 % que exigían las normas para que el resultado fuese considerado válido.

Este resultado refuerza al gobierno de Alexis Tsipras, que en una apuesta arriesgada convocó el referéndum hace poco más de una semana con el fin de obtener "un mejor acuerdo" en la negociación con los acreedores (UE y FMI).

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El ministro del Interior, Nikos Vutsis, afirmó que el Gobierno está satisfecho con el transcurso de la jornada del referéndum.

Tsipras: la democrácia no puede ser chantajeada

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, quien se juega el futuro de su gobierno de izquierda que llegó al poder hace apenas cinco meses, en este referéndum convocado apresuradamente- insistió en que un "no" fortalecería su capacidad para negociar un mejor trato con los acreedores, mientras que un "sí" significaría capitular ante demandas demasiado duras.

"El referéndum de hoy no tiene vencedores ni vencidos. Es una victoria en sí mismo. Demostramos que la democracia no puede ser chantajeada", dijo el primer ministro griego, Alexis Tsipras, en un mensaje televisado.

Destacó que ahora es el momento de "restablecer la cohesión social", pues la convocatoria de esta consulta ha generado un clima de división entre los partidarios de una y otra opción.

El primer ministro aseguró que su Gobierno reiniciará mañana las negociaciones con los acreedores para tratar de alcanzar un acuerdo con las instituciones y señaló que la prioridad es la reapertura de los bancos.

Expresó su confianza, además, en una solución al problema de liquidez de la banca y afirmó que el Banco Central Europeo "se da cuenta de la dimensión humana de la crisis".

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Tras conocerse la victoria del "no", también se pronunció en una declaración pública el ministro de Finanzas, Yanis Varufakis, quien afirmó que a partir de mañana lunes, con el rotundo "no" del pueblo griego, el Gobierno podrá "tender una mano de cooperación" a los socios e intentar buscar con ellos un "lugar común".

Varufakis señaló que el "'no' es un 'no' a la austeridad. Es un regreso a los valores de Europa".

La oposición ha acusado a Tsipras de poner en peligro la membresía del país en el club de las 19 naciones que utilizan el euro y pidió que la ciudadanía vote por el "sí" porque equivale a conservar la moneda única.

Júbilo entre partidarios del 'no'

Partidarios del "No" se congregaban en la Plaza Sintagma de Atenas lo que parecía una aplastante victoria en el referéndum.

Los manifestantes, con banderas griegas y carteles con la palabra OXI (No), gritaban consignas contra la austeridad. El "No" obtendrá más del 61% de los votos, declaró en el ministerio del Interior un dirigente de la sociedad Singular Logic, encargada del recuento final de los votos.

Los socios de Atenas habían advertido a los griegos que el "no" puede ser sinónimo de salida de la zona euro.

Para el portavoz del gobierno, Gabriel Sakellaridis, este resultado "le da al gobierno el mandato de defender su propia propuesta y sus posiciones, y la negociación no empezará de cero".

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"Con este resultado, el primer ministro tiene un mandato claro del pueblo griego", añadió Sakellaridis.

"Las iniciativas se multiplicarán a partir de esta noche para que pueda haber un acuerdo" entre Atenas y sus socios, dijo al canal ANT1.

El gobierno señaló también que el Banco de Grecia solicitará al Banco Central Europeo, uno de los acreedores del país, que aumente el techo de su financiación de emergencia a los entidades griegas, que abrirán, en principio, sus puertas el martes, al igual que la bolsa de Atenas, tras permanecer cerrados toda la semana.

Sin embargo, para las autoridades rusas, Grecia "ha dado un paso hacia la salida de la zona euro".

LEER: Retratos de un país sin bancos abiertos

Contexto inaudito

La consulta, la primera en Grecia en 41 años, se celebró en un contexto inaudito.

A falta de dinero en las arcas, el gobierno no pudo pagar los 1,550 millones de euros (unos 1,700 millones de dólares) que tenía que abonar el 30 de junio al FMI y desde el lunes de la semana pasada rige un corralito por el que los clientes de los bancos sólo pueden retirar un máximo de 60 euros por día y persona.

El presidente francés, François Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel, se reunirán el lunes por la noche en París para estudiar las consecuencias del resultado del referéndum.

Los directores del Tesoro de los países miembros de la zona euro también se reunirán este lunes, indicó una fuente a la AFP.

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El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, había dicho antes de concluir la votación que Grecia deberá introducir otra divisa si ganaba el "no".

"¿Sigue Grecia en el euro después del referendo? Claro que sí, pero si dicen 'no', tendrán que introducir otra moneda después del referéndum, porque el euro no estará disponible como medio de pago", dijo Schulz a la radio alemana Deutschlandfunk.

Schulz matizó en las columnas del diario Welt am Sonntag que sea cual sea el resultado, la UE no abandonará a Grecia, y podría acordarle "créditos de emergencia, para que los servicios públicos sigan funcionando y la gente necesitada reciba el dinero necesario para sobrevivir".

LEER: Grecia, en vilo previo al referéndum

Arduas negociaciones

El gobierno griego, formado por Syriza y el partido soberanista ANEL, y los acreedores del país (UE, FMI, BCE) llevan más de cinco meses de arduas negociaciones.

Tras sendas líneas de créditos de 240,000 millones acordados desde 2010 a Grecia, que expiraron el pasado 30 de junio, a cambio de draconianas reformas y medidas de ahorro que han contribuido a una caída del PIB del 25% y a un aumento exponencial del desempleo, el actual gobierno de izquierda radical quiere un cambio de estrategia que pasa por la reestructuración de la deuda.

La última propuesta de los acreedores, que proponían prolongar otros cinco meses el programa de ayuda de Grecia y un paquete de unos 12,000 millones de euros (unos 13,180 millones de dólares) a suministrar en cuatro entregas hasta noviembre, a cambio de nuevos recortes y subidas de impuestos, fue lo que motivó el puñetazo en la mesa de Tsipras y la convocatoria de este reférendum.

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Según un reciente informe del FMI, Grecia necesitará 50,000 millones de euros (55,000 millones de dólares) en los próximos tres años, para estabilizar sus finanzas.

LEER: Cómo el impago de Grecia afecta el bolsillo estadounidense

Esperan acuerdo inmediato

Por otro lado, el portavoz del Gobierno griego, Gavriil Sakelaridis, afirmó que el Ejecutivo espera reanudar las negociaciones con los acreedores para llegar "inmediatamente" a un acuerdo, después de que las primeras encuestas sobre el referéndum apunten a una victoria del "no".

"Las negociaciones que van a comenzar tienen que terminarse inmediatamente, incluso dentro del plazo de las próximas 48 horas", aseguró Sakelaridis en declaraciones a la cadena privada de televisión ANT1.

A su vez, el principal partido de la oposición griega, el conservador Nueva Democracia, pidió al Gobierno que haga todo lo posible para que Grecia vuelva a la normalidad cuanto antes.

"Espero que el país vuelva a la normalidad como prometió el primer ministro. Si la normalidad no vuelve en 48 horas el país se dirige hacia una tragedia que será responsabilidad de este Gobierno", aseguró el diputado de Nueva Democracia y ex presidente del Parlamento, Vangelis Meinmarakis.

Asimismo, manifestó que "nadie puede prever lo que pasará si el Gobierno se sigue comportando como ha hecho durante los últimos cinco meses".

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También el diputado conservador Miltiadis Varvitsiotis señaló que, por ahora, lo único que hay es "polarización y división".

"Mañana no cambia nada en la realidad económica. La división no hace más fácil el día siguiente", dijo Varvitsiotis, quien fue ministro de Marina Mercante en el último Gobierno, en declaraciones a la televisión pública.

Desde el cierre de los colegios electorales a las 16:00 GMT el primer ministro, Alexis Tsipras, se encuentra en el palacio de Maximu, sede del Gobierno, siguiendo los resultados.

Merkel y Hollande piden cumbre extraordinaria de la eurozona

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, acordaron hoy, tras el referéndum griego, pedir a sus socios la celebración de una cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno de la eurozona este martes.

Según informó un portavoz de la Cancillería, Merkel y Hollande apostaron por esta reunión tras mantener una conversación telefónica, en la que ambos estuvieron de acuerdo en que "hay que respetar el voto de los ciudadanos griegos".

Pocos minutos después del cierre de los colegios electorales en Atenas, los gobiernos de Francia y Alemania informaron de que Merkel y Hollande se reunirán mañana por la tarde en París para analizar juntos el resultado de la consulta y mantener la "estrecha colaboración" de los dos países ante este tema.

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La primera voz que se escuchó desde el Gobierno alemán tras conocerse los resultados del escrutinio griego fue la del vicecanciller y líder del Partido Socialdemócrata (SPD), Sigmar Gabriel, quien consideró que el Ejecutivo de Atenas "ha roto los últimos puentes" que podían llevar a un compromiso entre Europa y Grecia.

"Con el rechazo a las reglas de la zona del euro, como se refleja en el mayoritario 'no', las negociaciones sobre millonarios programas son difíciles de imaginar", subrayó Gabriel en declaraciones al diario alemán "Tagesspiegel".

En un comunicado, el responsable de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Angela Merkel y de la socialcristianos bávaros (CSU) en la Comisión de Finanzas del Bundestag, Hans Michelbach, consideró que tras el "no" griego no hay base para seguir buscando una solución a la crisis con el actual Gobierno de Atenas y tampoco para negociar un nuevo programa de rescate.

Michelbach pidió al Banco Central Europeo (BCE) que paralice "de inmediato" los créditos de emergencia para los bancos griegos y rechazó una quita de la deuda deGrecia.

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