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Gertrude Baines perecio a la edad de 115 a?os en un hospital de Los Angeles.

Gertrude Baines perecio a la edad de 115 a?os en un hospital de Los Angeles.

Gertrude Baines pereció a la edad de 115 años en un hospital de Los Ángeles, en donde pasó los últimos años de su vida.

De Jim Crow a Obama

LOS ÁNGELES, California - La persona más longeva que se conocía en el mundo ha muerto a los 115 años, se informó el viernes.

Gertrude Baines murió el viernes en un hospital, dijo el doctor Charles Witt. Añadió que la causa probable de muerte fue un ataque cardíaco, pero que se realizará una autopsia para confirmarlo.

Nacida en 1894 en Shellman, Georgia, Baines se convirtió en la persona más anciana del mundo en enero, al fallecer en Portugal María de Jesús, también de 115 años.

Se cree que su padre fue un escalvo y nació cuando Grover Cleveland era presidente y la bandera de Estados Unidos sólo tenía 44 estrellas. Baines se casó a edad temprana y se divorció más tarde. Su única hija murió de tifoidea a los 18 años. Baines sobrevivió a todos y cada uno de sus parientes, reportó el diario Los Ángeles Times.

La imagen de Baines – labios color canela envueltos hacia arriba en una sonrisa gentil y una cabellera rala guardada en un capote rojo – fue divulgada nacionalmente en noviembre cuando Baines, entonces la persona más longeva de raíces africanas y la tercera más longeva en el mundo, emitiera su voto por Barack Obama, según el diario.

Baines recibió una carta de Obama al cumplir los 115 años el 6 de abril. Baines creció en Georgia al tiempo en el que las leyes discriminatorias de Jim Crow estaban en efecto y cuando a los negros se les impedía votar y eran sometidos a violentos actos de racismo. Vivió en Ohio durante algún tiempo en donde trabajó como doméstica en la Universidad Estatal de Ohio. Después se mudó a California, en donde se estableció en Los Ángeles.

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Al convertirse oficialmente en la persona con más años del mundo en enero, reporteros, fotógrafos y equipos de televisión descendieron inmediatamente en el tranquilo hospital en donde vivía la anciana desde que se había quebrado la cadera a la edad de 107 años.

En tanto, Baines dormía en su bata y rompía su rutina consistente en comer pedazos crujientes de tocino, ver el show de Jerry Springer y asistir a servicios religiosos, para conceder de vez en vez alguna entrevista.

La pregunta que más le molestaba a Baines era la que más le hacían: ¿Cuál es su secreto? ¿Cómo hizo para vivir tanto? Cada vez que le preguntaban esto, se encogía de hombros y refería a los entrevistadores a Dios: “Pregúntenle a él”, decía, según el diario angelinol.

La persona más anciana del mundo es ahora Kama Chinen, de 114 años, quien vive en Japón.

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