publicidad

Fiscal ve el modus operandi de ISIS en el ataque en Francia

Fiscal ve el modus operandi de ISIS en el ataque en Francia

La decapitación y el ataque a una fábrica de gas en Francia la semana pasada llevaban las señas de identidad del grupo extremista Estado Islámico.

La decapitación y el ataque a una fábrica de gas en Francia la semana pasada llevaban las señas de identidad del grupo extremista Estado Islámico, dijo un fiscal francés el martes.

El fiscal François Molins dijo que el acusado por el ataque, Yassin Salhi, envió dos fotos del cadáver de su jefe a un conocido en Siria: Una de sí mismo con la cabeza cortada y la otra del cuerpo con la cabeza colocada encima.

Lea: Francia decreta alerta máxima tras ataque terrorista que dejó un decapitado y dos heridos

"La decapitación es un modo operativo habitual de esta organización terrorista", aseguró Molins en rueda de prensa, y se mostró convencido del móvil islamista del ataque de Salhi.


Molins dijo el amigo, Sebastien Younes, indicó que la milicia radical podría distribuir las imágenes como parte de su macabra campaña de propaganda para atraer a occidentales radicalizados.

El fiscal no dio ninguna credibilidad a las alegaciones del detenido, quien, después de negarse a declarar durante 24 horas, rechazó toda motivación terrorista y confesó que había cometido el asesinato tras una discusión que mantuvo días antes con su jefe.

"Tras orquestar esta macabra puesta en escena, lo primero que hizo fue enviar la foto a un número localizado en Siria que corresponde a un individuo francés miembro del Estado Islámico con quien estaba en contacto regular", relató el fiscal.

publicidad

Lea: Toque macabro del sospechoso del atentado en Francia

Molins calificó la tentativa de volar la empresa como un "gesto criminal premeditado" que "recuerda a una operación mártir" y señaló que resta por determinar si Salhi cortó la cabeza de su jefe cuando ya estaba muerto.

Ataques terroristas buscan desestabilizar Univision

El fiscal también confirmó que el sospechoso, de 35 años y padre de tres hijos, residió durante 2009 y junto a su familia en Siria, donde frecuentó una escuela coránica con el pretexto de aprender árabe, dos años antes de que estallara la guerra civil en ese país.

Lea: Ataques terroristas en tres continentes dejan más de 60 muertos

Previamente, y desde 2002, Salhi había viajado en repetidas ocasiones a países árabes, aunque Molins no quiso ampliar los datos puesto que los investigadores siguen sin encontrar su pasaporte y el detenido "alega amnesia" para no proporcionar más detalles.

Salihi está acusado de decapitar a jefe y después acudir a una planta de gas de capital estadounidense, donde intentó estrellar deliberadamente su coche contra bombonas de hasta para provocar una explosión. Está siendo interrogado por cargos de terrorismo.

publicidad


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad