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Rubén García, el mexicano abatido en EEUU

Familia lamenta muerte de Rubén García a manos de policías

Familia lamenta muerte de Rubén García a manos de policías

Desde México, Rubén García es llorado por sus familiares, quienes condenan el abuso de poder los policías que lo asesinaron.

Rubén García, el mexicano abatido en EEUU
Rubén García, el mexicano abatido en EEUU

Frente a un pequeño altar de flores, un crucifijo y una fotografía de Rubén García Villalpando, el migrante mexicano muerto a manos de un policía estadounidense en Texas, sus familiares piden justicia y rezan en una abandonada comunidad de Durango en la que nació.

"Nosotros exigimos justicia por sus hijos, porque ellos tienen derecho a saber que su padre no era un ladrón", dijo a la AFP Nohemí, la hermana menor de Rubén, quien aun permanece en Nuevo Porvenir, un pueblo campesino con tan solo 560 habitantes ubicado en el municipio de Nuevo Ideal, Durango, a 960 km de la frontera con Estados Unidos.

Desde el sábado pasado vecinos, la mayoría viejos, llegan al domicilio de la familia García para rezar por Rubén, cuyo cuerpo fue sepultado el 26 de febrero en la zona metropolitana de Dallas, en Texas, donde el 20 de febrero murió a causa de los disparos de un policía del distrito de Tarrant.

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La familia señala que el oficial disparó contra García cuando éste estaba desarmado y tenía las manos en la nuca.

No se trata de "que digan que fue un error, que fue una falsa alarma", porque Rubén no corrió, ni se defendió, "la forma como él se entrega no era para que le tiraran un balazo", señaló la mujer de 29 años.

La cancillería mexicana reprobó la semana pasada el uso de la fuerza letal contra su compatriota por parte de la policía y denunció que las autoridades estadounidenses le hayan notificado la muerte de su ciudadano cuatro días después de ocurrida.

Más muertes de hispanos por policías

García Villalpando, de 31 años, es el segundo mexicano que muere víctima de un ataque de policías estadounidenses en menos de un mes. El 10 de febrero la Policía de Pasco (Washington) abrió fuego contra Antonio Zambrano, un indigente de 35 años originario del estado mexicano de Michoacán, quien les estaba atacando con piedras, según la versión oficial.

Imágenes tomadas por un videoaficionado muestran cómo tres agentes disparan a Zambrano, a una corta distancia, después de haberlo perseguido por la calle.

"No es justo, estamos en un país que no es nuestro, donde las leyes no son nuestras, donde no nos quieren", dijo cuando recibió la noticia en medio del llanto Rubén García, padre del migrante fallecido en Texas, recuerda Nohemí.

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De acuerdo con la cancillería mexicana, al menos 74 mexicanos han muerto desde 2006 a manos de agentes de la patrulla fronteriza y de policías estadounidenses y solamente en nueve casos se ha obtenido un resarcimiento económico en favor de sus familiares.

Los padres de Rubén viajaron a Dallas para asistir el 26 de febrero pasado al entierro de su hijo, quien dejó huérfanos a cuatro niños de entre 10 y un año.

Se quedan sin ver el cuerpo

Nohemí lamenta que el cuerpo de su hermano no haya sido repatriado y que "Rubencillo", como lo conocen en el pueblo, no hubiera podido volver a ver su tierra natal desde que decidió emigrar como indocumentado a los 15 años, igual que lo hicieron casi todos sus amigos del pueblo.

Las polvorientas calles de Nuevo Porvenir se llenan de luces, música y comida en diciembre, mes en el que los migrantes, que prácticamente sostienen la economía local, vuelven con sus camionetas cargadas de regalos a pasar en casa las vacaciones navideñas.

Con las remesas que Rubén mandaba mes a mes a México, sus padres lograron ampliar su casa y abrir una panadería, progresos que él nunca pudo ver por carecer de documentos para entrar y salir de Estados Unidos.

"Hasta que no me echen o me agarren no me voy", solía decir cuando llamaba por teléfono.

La noche que murió, Rubén se resistió a obedecer el alto que le habría dado el policía que le disparó, pero una milla después detuvo el automóvil y bajó con las manos en alto, dicen sus familiares, que piden a las autoridades estadounidenses conocer el video en el que aparece el momento en que el oficial le disparó.

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