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Evacuan La Canada Flintridge por deslaves, varios automoviles y casas af...

Evacuan La Canada Flintridge por deslaves, varios automoviles y casas afectados.

Evacuan La Canada Flintridge por deslaves, varios automoviles y casas afectados.

Residentes de La Cañada Flintridge, al norte de Los Angeles, tuvieron que ser evacuados de sus hogares debido a la presencia de deslaves.

Implementaron albergues

LA CA'ADA FLINTRIDGE, California - La ferocidad de la tormenta pilló desprevenidos a los residentes y equipos de emergencia de esta comunidad de Los Ángeles, donde 43 casas fueron dañadas por el barro y desechos que dejó la tormenta el sábado por la madrugada.

Steve Brown se levantó y descubrió que su calle era un río de barro.

Despierto debido al golpe de la fuerte lluvia, se levantó antes del alba y miró por la ventana. "Era como las cascadas del Niagara", dijo Brown, de 52 años, quien vive en La Cañada Flintridge. "Podía ver a los vehículos flotando calle abajo".

El agua y el barro inundaron las cuencas el sábado y cayeron con rapidez por las calles, arrastrando muebles, vehículos y verjas de hormigón.

El teléfono de Brown sonó poco después de despertar para informarle que su vecina de 64 años, Pat Anderson, estaba atrapada en el segundo piso de su casa. Brown fue llamado porque los vehículos de rescate no podían llegar hasta ella.

Brown acudió hasta la casa de Anderson en una calle sin salida bajo una cuenca inundada, llena de desechos, y caminó sobre barro que le llegaba a los muslos por el primer piso hasta llegar al segundo.

"Había troncos de madera flotando en su salón", dijo Brown.

Brown logró sacar a Anderson ilesa de su casa y no se reportaron heridos en la zona a pesar de los considerables daños.

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Michael Freeman, jefe de bomberos del Condado de Los Ángeles, dijo que cuando las autoridades se dieron cuenta de lo grave que era la tormenta, ya era demasiado tarde para organizar evacuaciones para algunos y se decidió que sería más seguro que se refugiaran en sus casas.

Unas 70 casas se mantenían bajo las órdenes de evacuación el domingo.

Unos 800 hogares alrededor del Condado de Los Angeles fueron evacuados por regiones el sábado, pero a la mayoría de residentes se les permitió regresar a casa cuando se comprobó que una segunda lluvia fue leve y terminó pronto.

El inspector de bomberos del Condado de Los Ángeles, Matt Levesque, dijo que los desalojos fueron ordenados para los sectores de La Cañada Flintridge, La Crescenta y algunas partes de Acton, que están próximos a laderas.

Lavesque dijo que un albergue fue habilitado en La Cañada Flintridge. La Cruz Roja también prepara otros albergues para damnificados.

Las autoridades no informaron si los deslizamientos de tierra causaron víctimas.

Las corrientes de lodo y piedras arrastraron decenas de vehículos y sacaron muebles de las casas. Varias calles también quedaron cubiertas de agua, lodo, escombros, muebles y otras pertenencias. La interrupción eléctrica afectó a unos 10 mil usuarios en el norte de Los Ángeles.

Los deslizamientos ocurrieron en laderas que habían perdido árboles a causa de incendios forestales en el verano pasado.

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"Tenemos equipos de personas que van casa por casa para avisar a las personas que desalojen", dijo el inspector de bomberos del Condado de Los Ángeles, Frederick Stowers. "Algunos caminos en la zona son un desastre total", agregó.

Desalojos puerta por puerta

Miembros del departamento de bomberos de la región marcaron los hogares que ya fueron evacuados, y aquellos en donde todavía hay habitantes los están exhortando a salir de ellos, informó Los Angeles Times.

Algunas viviendas tenían dentro hasta 12 pulgadas (30 centímetros) de escombros, según diversas informaciones.

Fotografías de familia, muebles y otros objetos personales estaban entre las rocas y otros escombros que inundaron patios y calles.

Leslie Fernandes, de 49 años, dijo que el estruendo de la lluvia la despertó el sábado antes de las 5 a.m. en su casa de La Cañada Flintridge.

Un muro de contención en su propiedad cedió y la salida de su garaje quedo cubierta con 24 pulgadas (60 centímetros) de lodo, que contenía ceniza de los incendios forestales registrados el verano anterior.

Fernandes dijo que desatendió la orden de desalojo e intentó desviar la corriente de escombros y otros desechos hacia la piscina vacía de su casa.

Las lluvias inundaron cuencas que tenían escombros y las corrientes destruyeron barricadas de cemento y arrastraron vehículos hacia desagües.

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Una imagen de televisión mostró una vivienda cuyos muebles fueron arrastrados por una corriente de lodo de la sala al patrio trasero.

Equipos de trabajadores, provistos de máquinas y equipo pesado, retiraban masas de lodo y piedras que obstruían las calles e intersecciones suburbanas.

Un aguacero cayó el sábado por la mañana después de una persistente lluvia durante la noche, que dejó cinco centímetros (dos pulgadas) de agua en una zona montañosa de 647.50 kilómetros cuadrados (250 millas cuadradas) que había sido afectada por incendios forestales en el verano anterior.

Las amplias inundaciones y los árboles derribados obstruyeron el tráfico y causaron accidentes en diversos lugares del condado de Los Ángeles.

A causa de las inundaciones, el tráfico quedó interrumpido el sábado en una sección de la autopista Long Beach. Específicamente policías de caminos cerraron la carretera 710 en Wallon Street, debido a las inundaciones.

Varios establecimientos comerciales quedaron inundados con 12 pulgadas (30 centímetros) de agua en la Avenida Melrose. Hacia el este, el bulevar Topanga Canyon fue cerrado debido a un desprendimiento de rocas que obstruyó la vía.

Para media mañana, las lluvias se habían desplazado hacia el este, aunque los meteorólogos pronosticaban otro sistema de tormenta para la tarde del sábado.

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Jamie Meier, del Servicio Nacional de Meteorología, comentó que estas lluvias fueron más fuertes de lo que se había planeado, ya que pensaban que la tormenta avanzaría rápido, sin embargo no fue así y se estacionó en un solo lugar.

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