publicidad

En los Zapatos de un taxista: Enrique Gutierrez manejo por las calles de LA

En los Zapatos de un taxista: Enrique Gutierrez manejo por las calles de LA

Los reporteros de Univision 34 escribieron sobre sus experiencias poniéndose en los zapatos de diversos trabajadores en LA.

En los Zapatos de un taxista: Enrique Gutierrez manejo por las calles de...

Más difícil de lo anticipado

Como parte de la serie "En los Zapatos De...", los reporteros y conductores de Noticias Univision 34 se dieron cada uno a la tarea de escribir un breve testimonial sobre sus experiencias realizando durante un día entero el trabajo de una persona común en el área de Los Ángeles.

En este caso, el sorteo al azar que se realizó en los estudios de Univision Los Ángeles determinó que Enrique Gutiérrez se pondría en lo zapatos de un taxista Estas fueron algunas de sus experiencias:

"El ejercicio de ponerse en los zapatos de alguien que realiza un trabajo muy diferente al que uno desempeña ha sido interesante. Siempre es enriquecedor el exponerse a nuevos puntos de vista, retos distintos e ideas diversas. Este caso no fue la excepción. El trabajo del taxista es especial, o como lo mencionó mi “tutor” en este ejercicio, los taxistas son los sicólogos callejeros. Si nos ponemos a reflexionar un instante nos damos cuenta que, en efecto, estos conductores tienen que lidiar con todo tipo de personas y lo que ello implica; sus personalidades, sus historias y en muchas ocasiones sus frustraciones, problemas y sueños.

publicidad

Entendamos también que hay diversos tipos de taxistas. Existen aquellos que no se interesan por el pasajero y simplemente lo tratan como un un “paquete” que se debe entregar en un destino determinado. Hay, en cambio, aquellos que intentan hacer una conexión personal con su pasajero. Se convierten en atentos escuchas, ofrecen opiniones o consejos, y al final del viaje consiguen el agradecimiento de su pasajero.

Después de haber participado en este proyecto he confirmado algunos conceptos. Por ejemplo, el taxista vive en constante peligro. Al no conocer al pasajero que ocupa su vehiculo, el conductor se expone sobremanera a muchos atentados. Creo que con el tiempo el taxista logra desarrollar cierto instinto y aprende a “leer” a aquellos que piden sus servicios.

Las historias que compartió conmigo el conductor son un pequeño reflejo de la gama de experiencias recogidas. Seguramente el tedio de estar tras un volante durante tantas horas al día es bien balanceado con el encanto de lo novedoso, pues cada pasajero aunque en muchas ocasiones se dirija a un destino conocido, representa un viaje distinto.

Un saludo a todos los trabajadores en la industria del transporte humano".

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad