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Mujer enojada en el trabajo

Mujer enojada en el trabajo

Cuando una mujer pierde los nervios en la oficina perjudica más su imagen que si el enojado es un hombre, según un estudio.

Una percepción machista

Cuando un hombre pierde los nervios en el trabajo y comienza a gritar, enfadado, en medio de la oficina, suele parecer autoritario.

Sin embargo, si es una mujer la que se comporta de ese modo -ya sea una joven becaria o la presidenta de la compañía- su imagen se ve mucho más perjudicada, según un reciente estudio.

En un estudio publicado en el número de marzo de la revista Psychological Science y citado en Business Week, se les preguntó a unos 400 hombres y mujeres de profesiones liberales que reaccionaran ante videos de situaciones tensas o discusiones en oficinas.

Cuando las mujeres se enfadaban, casi siempre se las describía como "incompetentes", "fuera de control" y menos merecedoras de su salario y posición que sus equivalentes masculinos.

En cambio, cuando eran hombres los irritados, la reacción era diferente. "La gente asume que es razonable", explicó Victoria Brescoll, una de las autoras del estudio e investigadora de la universidad de Yale.

Ellas ganan en la explicación

Sin embargo, cuando las mujeres explicaban por qué se habían enfadado, ganaban puntos. Por el contrario, ellos perdían credibilidad y parecían más débiles cuando tenían que explicar las razones de sus enojos.

Para evitar esta "penalización del enfado", las mujeres deben permanecer tranquilas en el trabajo y utilizar el sentido del humor, que puede ser "cautivador" cuando están irritadas, según Debra Condren, autora de Ambition Is Not a Dirty Word (Ambición no es una mala palabra).

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