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¿Llegó la hora de decirle adiós a las corbatas?

¿Llegó la hora de decirle adiós a las corbatas?

La corbata es un accesorio puramente estético y apenas el 6% de los estadounidenses la utilizan para trabajar

Ya no son lo que eran

Los armarios estaban llenos con corbatas, delgadas, anchas, coloridas, formales, muchas de ellas regaladas. Pero ahora da la impresión de que ese pedazo de tela, cuyo propósito es puramente estético, puede haber entrado en su ocaso.

Algunos expertos de la etiqueta empresarial nos dan su veredicto.

Si bien los hombres las han estado usando por siglos y fueron durante mucho tiempo símbolo de masculinidad, las corbatas ya no representan lo que antes. En años recientes, muchas compañías han adoptado un código de vestimenta casual para la oficina.

Una encuesta Gallup efectuada en Estados Unidos el año pasado indicó que apenas el 6 por ciento de los hombres se ponían corbatas para ir a trabajar, comparado con el 10 por ciento en el 2002. Más de dos tercios de los entrevistados aseguraron que jamás se pondrían una corbata para ir a trabajar, comparado con el 59 por ciento de cinco años atrás.

Muchos se preguntan si esto ha tenido impacto general en el profesionalismo y productividad de las empresas, explica Dallas Teague Snider, entrenador de etiqueta empresarial y fundador de Make Your Best Impression. 

"Es cierto que cuando uno está vestido de una manera más profesional, se conduce con más seguridad. Pero yo siempre recuerdo aquél dicho que dice: 'Vístete para el trabajo que quieres', y sostengo que es mejor errar por el lado más conservador y profesional de vestir para ir a trabajar", añade Snider.

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Su origen

Se dice que el origen de la corbata se remonta a comienzos del 1600, cuando combatientes croatas se colocaron telas alrededor del cuello antes de una batalla.

Por mucho que cueste creerlo, los hombres lucieron todo tipo de cosas alrededor del cuello por siglos. Hasta que en la década de 1920 nació la corbata moderna y fue prontamente adoptada por los empleados de oficinas.

La corbata siguió ganando popularidad hasta los años 60 y 70, en que alcanzó su máximo esplendor.  Pero esos días han quedado en el olvido.

Cada vez hay menos fabricantes. En Estados Unidos quedan unas dos docenas, comparado con los más de 600 de hace medio siglo. Y su cierre es visto como una confirmación de que la corbata ha pasado a mejor vida.

Un clásico, pero modernizado

Sin embargo, Terence Noonan,  consultor de medios y co-autor de Starring You, asegura que la corbata ha sido siempre un clásico, pero "¡es hora de cambiarla! y complementarla con chalecos y cardigans para hacer que luzca diferente".

Los informales pantalones caqui y las camisas con el cuello abierto están reemplazando a los trajes y corbatas en los sitios de trabajo.

De todos modos, está claro que algunas situaciones todavía requieren una indumentaria formal a la antigua, por lo que tal vez sea un poco temprano para escribir el epitafio de la corbata.

Para Bryan Pope, publirelacionista de San Francisco de 26 años,  los empleados aún usan corbata inadvertidamente como una manera de ponerle el toque profesional a su trabajo.

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"Todo depende  para qué tipo de industria trabajes y qué tanto empeño le quieras poner a los detalles a tu  vestimenta. Pero cuando yo uso corbata puedo decir que me siento como si valiera un millón de dólares", relata Pope.

Dallas Teague Snider añade una pregunta  que todo trabajador debería hacerse cada mañana frente a su espejo: ¿Desearía que esa persona (tú) representara  mi compañía algún día? "Uno siempre quiere presentarse lo más profesionalmente posible al no saber quién nos puede estar observando y qué impacto positivo o negativo pueda tener esto en nuestro éxito futuro".

Sus defensores

A mediados de la década de 1990, el diseñador Gianni Versace ofreció su visión del futuro en un libro titulado "Hombres sin corbatas". En la tapa había un Adonis color bronce que lucía únicamente unas pocas corbatas atadas a la cintura.

Sin embargo las corbatas todavía tienen sus defensores, personas que experimentan una sensación especial cuando lucen esa pieza.

Richard Arutunian, un fabricante de corbatas del sur de California que tiene una colección de más de mil corbatas, niega que la corbata vaya a desaparecer. Dice que es algo irreemplazable, algo que contiene un mensaje para mujeres y hombres por igual.

"Para mí, revela más sobre una persona que un par de zapatos", dijo Arutunian. "¿Está tratando de impresionarme? ¿Usa una corbata porque tiene que hacerlo? ¿Cómo hace el nudo?".

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Para cada campo una etiqueta

Todavía hay campos en los que la corbata es de uso obligatorio, especialmente entre abogados y en el mundo de las finanzas.

"Cuando uno usa una corbata indica que se ha vestido especialmente para la ocasión", señaló Amy Klaris, de la firma consultora Kurt Salmon Associates.

Por su parte Bryan Pope añade que aquellos trabajos donde uno tiene que estar interactuando con clientes o los relacionados con finanzas son los que tienden a la formalidad. "Creo que la regla de hoy está basada ahora en el tipo de industria, en cómo vayan los días (si estás interactuando con clientes o no), más allá que el mandato ciego del pasado", añade.

Lee Terrill, presidente de la división de corbatas de Phillips-Van Heusen, la principal fabricante de esa pieza en Estados Unidos, sostiene que en una economía débil como la actual, cuando uno busca trabajo debe causar una buena impresión y ello impulsará el uso de corbatas, e incluso de trajes.

En los últimos 10 o 15 años, los códigos de vestimenta han cambiado y los hombres se alejaron de las corbatas. "Era una expresión de su individualidad. No usaba corbata porque no tenía que usar corbata", dijo Terrill. "Ahora que tanta gente ha dejado de usar corbata, es al revés: uno expresa su independencia usando una".

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