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Construcción y minería atraen a latinos al oeste de Colorado

Construcción y minería atraen a latinos al oeste de Colorado

La demanda en la construcción y minería en el oeste de Colorado está atrayendo a los inmigrantes latinos.

El trajín diario

DENVER -  Ante el aumento de la demanda en los sectores de la construcción y minería en el oeste de Colorado, los inmigrantes latinos están dejando sus trabajos y sus familias para aprovechar las nuevas oportunidades de empleo.

Desde hace dos años, Miguel Castejón se despide de su familia en la madrugada de cada lunes para iniciar un viaje de cinco horas desde Denver hasta las montañas de Colorado, donde pasará toda la semana con cientos de otros inmigrantes.

"Es duro estar lejos de la familia tantos días seguidos, pero en Denver ya no hay tantas oportunidades y aquí nos ofrecen trabajo todo el año y nos pagan bien", dijo Castejón a Efe.

"Aquí todos los desafíos son grandes: la altura, el frío, el trabajo duro, el extrañar a la familia. Pero no nos queda otra alternativa si queremos proveer para nuestros hijos", comentó.

Castejón, de 50 años y originario del estado mexicano de Guerrero, llegó a Colorado con su familia hace más de una década, pero después de la reforma migratoria estatal en 2006, que impuso restricciones a la contratación de inmigrantes, Castejón decidió desplazarse al oeste del estado, aunque su esposa y tres hijos todavía residen en Denver.

La ruta del oeste

Cientos y probablemente miles de otros inmigrantes hispanos comparten la experiencia de Castejón, según un reporte preparado en septiembre pasado por el denominado Gabinete de Trabajos de Colorado, un panel de analistas, educadores y empresarios convocados hace seis meses por el gobernador Bill Ritter.

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En su reporte, el panel afirmó que "hay más gente buscando trabajos que trabajos disponibles en las praderas del este y del sur de Colorado, mientras que hay más trabajos que trabajadores en los centros turísticos en las montañas en el oeste del estado".

La razón, según el comité, es el auge en la construcción de hoteles y otro tipo de edificios en algunos de los principales centros de esquí, por ejemplo Vail, así como la creciente exploración y extracción de gas natural en la zona de las Montañas Rocosas.

Un cuerpo laboral difícil

El informe sugiere que para que Colorado mantenga una buena economía a pesar de la situación económica a nivel nacional, debe encontrar la manera en que esos trabajos en las montañas sean ocupados por personas que ya residen en el estado en vez de que lleguen de otros lugares.

Sin embargo, de acuerdo con Castejón, eso es precisamente lo que ahora está sucediendo.

"Nuestros principales competidores son otros trabajadores hispanos que llegan principalmente desde California y Texas. Muchos llegan solos y por su cuenta, aunque otros vienen en buses provistos por la empresa que los contrata", indicó.

Para el Gabinete de Trabajos, compuesto de 39 miembros (entre ellos sólo tres hispanos), el principal desafío es implementar programas regionales de educación y capacitación laboral "para producir una fuerza de trabajo de la más alta calidad para las empresas de Colorado en el siglo XXI".

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Pero en el caso de los obreros hispanos que residen en el este del estado y trabajan en el oeste resulta difícil ofrecerles esa capacitación, porque no cuentan con el tiempo o con la posibilidad de recibirlas ni en su residencia ni en su lugar de trabajo.

Para capacitar a la fuerza laboral de la industria de la construcción (compuesta, según el Pew Hispanic Center, por un 40 por ciento de inmigrantes hispanohablantes), el Gabinete sugirió facilitar la mudanza de esos obreros desde Denver y otras ciudades en las praderas a localidades en las montañas de Colorado.

Empleos emergentes

La capacitación se realizaría en las áreas en que este panel anticipa el mayor crecimiento y demanda de trabajos en los próximos 15 a 20 años, es decir, biociencias, energía alternativa, industria aeroespacial y turismo.

Castejón confesó que "no puedo ni pensar en ese tipo de trabajos", prefiriendo "seguir en la construcción y mantenimiento en el campo de golf en Eagle", una ciudad de casi 6 mil residentes con un 15 por ciento de hispanos, a 200 km al oeste de Denver.

Otro obrero, Heriberto Chávez, de 30 años y nacido en Zacatecas, México, llegó a Colorado hace diez años con uno de sus hermanos, y hace cinco años logró traer a su esposa, con quien ahora tiene una niña de 4 años y un niño de 2.

Chávez vive durante la semana en Eagle, pero viaja cada día hasta Vail, 50 km al este, para trabajar en la construcción de uno de los nuevos hoteles en este centro turístico.

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En la actualidad, en Vail se están construyendo decenas de edificios de apartamentos, cuatro nuevos centros comerciales, varios centros recreativos (que incluyen cines, teatros, restaurantes y pistas de patinaje) y por lo menos seis grandes hoteles. Chávez trabaja como carpintero en uno de esos hoteles.

"El trabajo es bueno pero la renta (alquiler) en esta zona es muy cara, por lo que solamente puedo ir a Denver a ver mi familia cada tres o cuatro meses. Pero hay que cuidar el trabajo porque ya no está tan fácil conseguirlo como antes", declaró.

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