publicidad
Desde su creación, el programa de educación del hospital Grady ha ofrecido clases a 2,200 diabéticos.

Educación, la clave para controlar la diabetes

Educación, la clave para controlar la diabetes

El equipo de endocrinología y diabetes del hospital Grady Memorial y de la Universidad de Emory ofrecen un programa educativo a la comunidad latina.


Desde su creación, el programa de educación del hospital Grady ha ofreci...
Desde su creación, el programa de educación del hospital Grady ha ofrecido clases a 2,200 diabéticos.


Por Jesús Uzcátegui desde Atlanta, Georgia 


Además de los conocidos factores que potencian la aparición de la diabetes, como la predisposición genética, la falta de actividad física y una dieta excesiva en harinas y grasas, expertos en esta enfermedad crónica coinciden en que su alta prevalencia en la comunidad latina de Estados Unidos también está asociada a factores sociales, como el acceso a la salud y la falta de educación. 


Sobre este último punto ha insistido en los últimos ocho años el equipo de endocrinología y diabetes del hospital Grady Memorial y de la escuela de medicina de la Universidad de Emory, ambos en Atlanta. Liderados por el médico ecuatoriano Guillermo Umpiérrez, Emory-Grady fundó el Programa de Educación en Diabetes para Latinos (ELDEP, por sus siglas en inglés), cuyo propósito es “brindar apoyo en educación a esta población desasistida”. 


publicidad


Lo que motivó la creación de ELDEP, según su directora asociada y cofundadora, Britt Rotberg, fue “el constante aumento de latinos viniendo al Grady que los médicos diagnosticaban con diabetes, y el darnos cuenta de que no había un programa gratuito que se ofreciera en español a esta comunidad”. 


De hecho, las estadísticas de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) dan cuenta de este progresivo y preocupante aumento, al ser los adultos hispanos los terceros con mayor porcentaje de prevalencia (12.8%), solo detrás de los indígenas nativos (15.9%) y ligeramente por debajo de los afroamericanos (13.2%). 


ELDEP fue, en 2009, el primer programa en español en ser acreditado por la Asociación Americana de Educadores en Diabetes. Las clases se ofrecen una vez al mes en cinco locaciones, dos de ellas parte del sistema de salud Grady, y también en organizaciones hispanas, como la Asociación Latinoamericana de Atlanta.


Lo primordial que se debe aprender 


Quienes atienden el programa acuden a una primera clase de dos horas y media, en la que se les enseña cómo cocinar una dieta saludable, rica en hortalizas, frutas y vegetales; mantener una rutina de actividad física que lleve a reducir el sobrepeso; entender la importancia de chequearse constantemente los niveles de azúcar en la sangre, presión arterial y colesterol; tomar los medicamentos correctamente; estar atentos a los cuidados necesarios para reducir el riesgo de complicaciones en los ojos, pies, corazón, riñones y órganos reproductivos; trabajar en el autoestima y los estados de ánimo, e incluir a la familia del diabético en el cuidado de su condición. 


publicidad


Y todas estas lecciones las han aprendido los 2,200 diabéticos que, según ELDEP, han acudido a este programa desde su creación. Además de la primera clase, en la que se le toma al alumno una prueba de nivel de glucosa A1C, hay, como mínimo, otras tres de seguimiento "también cada mes" dedicadas a reducir el riesgo de complicaciones derivadas de la diabetes; actividad física y cocina saludable con la presencia de un instructor de Zumba y un cocinero; y medicinas. 


La meta: reducir el síndrome metabólico 


Umpiérrez, que es profesor de endocrinología en Emory y jefe del departamento de diabetes del Grady Memorial, afirma que la comunidad latina se destaca por tener un “pobre control metabólico”, y es ese el objetivo que ELDEP busca contrarrestar. 


El síndrome metabólico, según la definición de Rotberg, lo padece un individuo cuya presión arterial se encuentra por encima de 135/85 milímetros de mercurio (mmHg); su nivel de azúcar en ayunas supera los 100 miligramos por decilitro (mg/dL); y su organismo registra deficiencia de colesterol bueno en menos de 40 mg/dL en el caso de los hombres, y menos de 50 mg/dL en las mujeres. 


De hecho, entre los latinos que viven en Estados Unidos, 38% de los hombres y 36% de las mujeres tienen anormalidades en tres de estos cuatro indicadores del síndrome metabólico, asegura. También completa el factor de una obesidad central (acumulación de grasa en la zona abdominal) de más de 40 pulgadas en hombres y mayor a 35 en las mujeres. 


publicidad


Si usted encuentra que más de uno de estos valores sobrepasa los mínimos antes mencionados, debe trabajar en modificar sus patrones de alimentación y ritmo de vida. Además, el síndrome metabólico no solo sirve para alertar la diabetes. También se utiliza para identificar si un individuo es candidato a padecer la enfermedad cardiovascular. 


Para más información sobre este programa, visite el siguiente enlace: http://medicine.emory.edu/endocrinology/education/diabetes-education/index.html 


También puede llamar a la línea de atención de ELDEP: (404) 6165181.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad