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Fortuño, el político sin carisma que sueña con ser estado

Fortuño, el político sin carisma que sueña con ser estado

Fortuño no ha podido en estos cuatro años quitarse de encima el estigma de político insípido con el que llegó al poder en 2009.

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San Juan -  Luis Fortuño, el político sin carisma que sueña con Puerto Rico como parte de Estados Unidos, aspira a mantenerse en el cargo por otro mandato después de cuatro años, tras los que siguen en pie los principales retos de la isla.

Este abogado miembro del Partido Republicano estadounidense al que se le supone interés por hacer carrera en Washington, termina su mandato con el desempleo en alza e índices de criminalidad nunca antes conocidos en Puerto Rico.

El presidente del Partido Nuevo Progresista (PNP), de 51 años, ha aprovechado el último tramo de su mandato para convocar una consulta sobre el estatus político de la isla coincidiendo con las elecciones en EEUU, el próximo 6 de noviembre, maniobra que la oposición ha denunciado como excusa para distraer la atención sobre los problemas reales de la sociedad puertorriqueña.

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Fortuño no ha podido en estos cuatro años quitarse de encima el estigma de político insípido con el que llegó al poder en 2009 tras imponerse a un Aníbal Acevedo Vilá en horas bajas y acusado por la Justicia federal de ilegalidades en la financiación de su campaña.

Salió airoso con el 52,7 % de los votos y 225.000 de diferencia sobre Acevedo Vilá, cómoda victoria que nadie espera que se repita en las elecciones del 6 de noviembre.

Durante el mandato de Fortuño fueron despedidos miles de empleados públicos, a los que puso en la calle nada mas llegar al poder con la excusa de reducir un déficit fiscal de 3.200 millones de dólares heredado del Ejecutivo anterior.

A los cerca de 30.000 despidos de los que habla la oposición hay que sumar los más de mil asesinatos registrados en 2011, cifra récord en la historia criminal de la isla.

Hombre de profundas convicciones religiosas al que se puede ver los domingos junto a su esposa, la también jurista Luce Vela, en misa, no ha ocultado en estos años su devoción por los republicanos estadounidenses.

La apuesta por la iniciativa privada le ha llevado a privatizar el principal aeropuerto de la isla y a intentar poner en marcha un proyecto millonario para la construcción de un gasoducto que, según sus detractores, fue un intento de favorecer a su círculo de amigos empresarios.

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El desgaste en el gobierno de cuatro años no ha impedido a este licenciado en Derecho por la estadounidense Universidad de Virginia volver a presentarse al cargo.

Su dedicación a la carrera pública le viene de principios de los ochenta, cuando fundó una asociación en favor de la anexión de Puerto Rico a Estados Unidos, una obsesión que nunca le ha abandonado.

Con la llegada de Pedro Roselló al poder, en 1993, se incorporó al gobierno como director de la Compañía de Turismo y ahí inicio una carrera política que le llevó a convertirse también en secretario del Departamento Económico un año después.

Tras años en la empresa privada como socio de un despacho de San Juan volvió a la escena pública en 2003 con el respaldo del presidente del Comité Nacional Republicano estadounidense, Ed Gillespie, paso previo al cargo de representante de Puerto Rico ante el Congreso en Washington.

Fue el último escalón antes de convertirse en 2009 en gobernador, puesto que ha desempeñado durante cuatro años con su imperturbable estilo tranquilo.

La dirección de su campaña no ha dejado de repetir en los últimos meses que representa la garantía del camino hacia la integración de Puerto Rico en Estados Unidos, un objetivo que, según él, servirá de consulta, no vinculante, que se celebrará el mismo día de las elecciones a gobernador.

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Fortuño siempre ha tenido en mente Washington y por eso aseguró que si el Partido Republicano presentaba un latino como candidato a vicepresidente de Estados Unidos se fortalecerían las posibilidades de derrotar al presidente Barack Obama.

En una entrevista el pasado diciembre con el diario The Wall Street Journal fue ambiguo sobre sus ambiciones en Washington y planes en Estados Unidos, el país al que sueña pertenecer algún día y donde ya estudian sus tres hijos trillizos.

arm/mgl/mm

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