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Saliéndose de su agenda, el Papa confirma un encuentro con víctimas de abusos sexuales

Saliéndose de su agenda, el Papa confirma un encuentro con víctimas de abusos sexuales

"Los crímenes de los abusos sexuales a menores no pueden ser mantenidos en secreto por más tiempo", dijo sobre la reunión que tanto querían las víctimas.

Francisco: Dios llora por los abusos a menores Univision

Por Patricia Vélez @patrivelez

En su último día en Estados Unidos, el Papa Francisco se salió de su agenda oficial y sostuvo el encuentro que tanto habían pedido las víctimas de abusos sexuales por parte del clero en este país.

Así lo confirmó el mismo Pontífice modificando brevemente el libreto que ya tenía pautado en el seminario San Carlos Borromeo en Filadelfia.

" Acabo de reunirme con un grupo de personas abusadas, que son ayudadas y acompañadas aquí en Filadelfia. Nos pareció que tenía que comunicarle”, dijo el Papa este domingo.

En las palabras más duras que ha pronunciado respecto a los abusos sexuales durante su periplo por Estados Unidos, Francisco agregó:

" L os crímenes, los pecados de los abusos sexuales a menores no pueden ser mantenidos en secreto por más tiempo. Me comprometo a proteger (…) a los menores y prometo que todos los responsables rendirán cuentas”.

“Ellos, los sobrevivientes de abusos, se han convertido en verdaderos heraldos de esperanza y misericordia. Humildemente, le debemos a cada uno de ellos y su familia nuestra gratitud por su inmenso valor”.

Previamente en sus eventos en el país, el Pontífice había hecho referencia a "las víctimas" y a los "crímenes" en el seno de la Iglesia Católica. Pero no había hablado en forma tan explícita de los abusos sexuales perpetrados por sacerdotes católicos.

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Los reportes de que sacerdotes habían abusado sexualmente de niños y de que obispos habían encubierto estos actos comenzaron a revelarse en 2002, convirtiéndose en un escándalo que remeció a la Iglesia en Estados Unidos y otros países.

Las víctimas de estos abusos -muchas de las cuales afirman que la Iglesia no ha hecho lo suficiente- habían expresado su decepción porque el Papa no había puesto en su agenda en Estados Unidos una reunión con ellos.

Pero el domingo, esto cambió.

"Continúa abrumándome la vergüenza por personas que tenían a su cuidado a esos pequeños a quienes les causaron graves daños", enfatizó el Papa.

"Lo lamento profundamente, Dios llora", acotó.

El ansiado encuentro

Durante la reunión de media hora realizada en el mismo seminario San Carlos Borromeo, el Papa recibió a dos mujeres y tres hombres que fueron abusados cuando niños, dijo la Santa Sede en un comunicado. Cada uno acudió con un familiar o una persona de confianza.

Algunos de ellos, según el comunicado, no fueron abusados por sacerdotes sino que por algún familiar o maestro.

El Pontífice escuchó sus historias y rezó con ellos. También les expresó la vergüenza que siente por lo sucedido y les confirmó el compromiso de la Iglesia por escuchar a todas las víctimas y castigar a los que cometieron los abusos, agregó el comunicado.

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También estuvieron el cardenal Sean Patrick O'Malley, arzobispo de Boston, y el presidente de la comisión creada por el Papa para la Protección de los Menores, el arzobispo de Filadelfia, Charles Chaput.

Para las víctimas en Estados Unidos, "ya era tiempo".

"Me dan mucha esperanza sus palabras. Son muy fuertes, y ya era tiempo que dijera lo que dijo y que lo llame como lo que es: un crimen", dijo Rita Milla, quien fue abusada por siete sacerdotes cuando tenía entre 16 y 20 años, a Univision Noticias. 

Milla, nacida en Estados Unidos de madre mexicana y padre hondureño, espera que el Papa eche de la Iglesia a todos los que cometieron y ocultaron esos abusos.

"Los que cometieron esos crímenes deben estar en la cárcel. Es responsabilidad del Papa proteger a los niños de los criminales que han tenido en la Iglesia. Me gustaría que haga algo fuerte en contra de los obispos que han estado protegiendo a esos sacerdotes (...) y que siga hablando con más víctimas", agregó Milla, quien reside en California. Ella no participó de la reunión del Papa con el grupo de víctimas de abuso de este domingo, por lo que afirmó le gustaría tener la oportunidad de hablar con él en algún momento.

Milla, quien cumplió 54 años la semana pasada, tiene una hija de 33 años de uno de los sacerdotes que la violaron. Para que no se supiera nada de estos abusos, en ese entonces la enviaron a Filipinas para que diera a luz.

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