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Madres buscan hablar con el Papa

Cuando el Papa se convierte en la última esperanza

Cuando el Papa se convierte en la última esperanza

Una caravana de mujeres y las mamás de Ayotzinapa  tratarán de que Francisco interceda por ellas ante la imposibilidad de encontrar otros canales.

Madres buscan hablar con el Papa
Madres buscan hablar con el Papa

Por J. Gonzalo desde Washington @jangelgonzalo

Casi a la misma hora que Francisco aterrizaba en la base aérea de Andrews, en las cercanías de Washington, una gran fila de peregrinos comenzaba a subir la escalinata de la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción. Era la caravana 100 mujeres, 100 millas que inició su recorrido en Pensilvania y a la que se unieron las mamás de los jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa. 

El templo donde el Papa canonizará a Junípero Serra no era su destino final. Pero se convirtió en una parada simbólica: allí se fundieron el pedido de aquellas mujeres que solicitan a Francisco el apoyo para una reforma migratoria y el llamado de unas mamás desesperadas por encontrar a los desaparecidos. 

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Ambos grupos acuden como último remedio ante Francisco. Los inmigrantes, al ver cómo el proyecto migratorio quedó sepultado por la negativa de votarlo en la Cámara de Representantes. El grupo de las cinco madres, ante la imposibilidad de confiar en el gobierno mexicano para que investigue qué sucedió con sus hijos. 

En lo alto de la escalinata, y bajo una imagen gigantesca del futuro santo, Blanca Luz, Ángelica González, Hilda Hernández, Hilda Legideño y Luz María Telumbre mezclaron las pancartas con los rostros de sus hijos con aquellas que pedían por los derechos de los indocumentados.

Lea: Madres de Ayotzinapa intentarán hablar con el Papa cuando peregrine por Estados Unidos.

“Lo hacemos por todos, no solo por nuestros familiares cercanos”, contó Hilda Sarmiento a Univision Noticias, una de las peregrinas que realizó todo el recorrido. Sus declaraciones definen perfectamente la solidaridad entre las dos causas. “Estamos todas apoyándonos unas con otras. La separación de un niño de sus padres es un caso siempre cercano. No importa si son de mi familia o es de otra persona”.

“Todas las compañeras estamos en esta travesía juntas. Se ha creado una gran hermandad entre las mujeres de todas partes del mundo”, explicó Andrea Cristina Mercado, de la organización We Belong Together y una de las principales impulsoras de la marcha.

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De manera conjunta, continuaron las últimas tres millas de la peregrinación por las calles de Washington. Los carteles originarios de la marcha (en los que se leía la frase de Francisco “Debemos responder a la globalización de la migración con la globalización de la caridad y la cooperación”) se mezclaron con los de “Vivo se lo llevaron”. 

Todos los peregrinos se dirigieron hacia la plaza McPherson, en las cercanías de la Casa Blanca, donde realizaron una vigilia como última actividad antes de abordar al día siguiente a Francisco.

La duda de la reforma

El papa Bergoglio comenzará la agenda de su primer viaje a Estados Unidos este miércoles con una visita a la Casa Blanca. En el primer acto programado, se encontrará nuevamente con Barack Obama. Posteriormente, se dirigirá a la Elipse, un  parque cercano  de aproximadamente 52 acres (210,000 m²) donde el Pontífice tendrá su primer encuentro con los fieles.

Entre la multitud estarán tanto las madres de Ayotzinapa como gran parte de mujeres de la peregrinación, tratando de pedirle que interceda por sus causas. La mayoría no tiene entradas para ninguno de los eventos que realizará Francisco pero tratarán de estar presentes para que escuche su mensaje.

Existe una gran esperanza entre la comunidad latina y de inmigrantes de que el Papa haga un llamamiento, de una forma u otra, a que se avance en la reforma migratoria. Pese a que Bergoglio se caracteriza por ser directo en sus discursos, no hay seguridad de que así sea.

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 “Queremos pedirle para que no tengamos tanto dolor, tanta separación de familias en este país”, explica Mercado.

Un dolor como el que ahora sufre Cyndi Hicks, otra de las mujeres que realizó las 100 millas y cuyo esposo acabó en un centro de detención justo durante la peregrinación. “Mi madre me llamó para decírmelo. Y ahora no sé qué le voy a decir a mi hija de seis años”.  Elmer Chavarría-Flores ya tuvo con anterioridad problemas con inmigración por lo que ahora es muy posible que enfrente la deportación pese a tener una esposa y una hija estadounidense.

Como ella, cientos de miles de inmigrantes tratarán de pedirle que interceda por ellos. También las madres de Ayotzinapa, quienes buscarán darle al Pontífice el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes que desmiente la versión oficial del gobierno mexicano sobre la muerte de los estudiantes.

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