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Foto suministrada por la policía estatal de Nueva York. 

El prófugo Richard Matt escribió una carta a su hija insinuado su fuga

El prófugo Richard Matt escribió una carta a su hija insinuado su fuga

Richard Matt, quien fue abatido por la policía, envió una misiva a su hija donde decía que "siempre te prometí verte fuera. Soy una persona de palabra"

Foto suministrada por la policía estatal de Nueva York. 
Foto suministrada por la policía estatal de Nueva York. 

Richard Matt, uno de los prófugos de la prisión Clinton de Nueva York que escapó el 6 de junio, escribió una carta a su hija. Las palabras que utilizó anunciaban su intención de abandonar la cárcel. 

"Siempre te prometí que te vería fuera. Soy una persona de palabra", puede leerse en el documento al que tuvo acceso el diario The Buffalo News

Según la información publicada, la carta se envió antes de que Richard Matt, de 48 años, y su compañero David Sweat, de 34, consiguieran burlar las medidas de seguridad y vagaran por los bosques durante cerca de tres semanas. Sin embargo no llegó hasta el día 9 a su destinataria. 


La hija de Matt no está siendo investigada por las autoridades, que han descartado que ella tuviera conocimiento de los planes de su padre o que ayudara a los fugitivos en su huida. El diario añade que ella está cooperando con los investigadores y que incluso al conocer la fuga de los dos prisioneros temió que su progenitor tratara de ponerse en contacto con ella.

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Richard Matt no pudo, sin embargo, mantener su palabra como le prometió a su hija. El viernes 26 de junio, Matt caía baleado por los agentes que lo buscaban desde que escapó del correccional. Según el testimonio que está dando su compañero, David Sweat que fue apresado dos días más tarde, Matt se encontraba enfermo y por eso se quedó atrás. 

Cuando los agentes recuperaron el cuerpo del prófugo, pudieron oler un fuerte olor alcohol, lo que indica que se encontraba en estado de embriaguez

Por mensaje de texto

La comunicación entre Matt y su hija no solo se realizó a través del correo postal. El mismo diario sostiene que Matt consiguió persuadir a Joyce E. Mitchell, una de las funcionarias de la prisión ahora acusada de haber ayudado a los prófugos a escapar, de que contactara con ella. 

La primera vez que recibió una llamada de Mitchell, la hija de Matt decidió contestar pese a no reconocer el número, según declaró a los investigadores. "Soy una amiga de tu padre", le dijo al teléfono. 

Cacería humana llega a su fin tras la captura de David Sweat Univision

Mitchell, de 51 años, era instructora en la sastrería de la cárcel en la que trabajaban los huidos, y está procesada por el delito grave de promover contrabando en las instalaciones y por un delito menor de facilitación delictiva. 

Un oficial ha confirmado dichas llamadas, aunque especificó que la mayoría de las veces las comunicaciones se realizaron a través de mensajes de texto. "NO había nada sospechoso en esos intercambios de información. Nada le mencionó sobre los planes de fuga", dijo el funcionario. 

David Sweat se encuentra en el hospital en Albany, donde se recupera de los disparos que recibió el día de su captura. Su condición ha ido mejorando y las autoridades han podido hablar con él.

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