publicidad
.

El Papa y el fútbol logo-noticias.6bcb5218ff723b30f6c272bb9bfc7be3.svg

El Papa Francisco recibe una camiseta del club de fútbol argentino San Lorenzo de Almagro.

El Papa y el fútbol

El Papa y el fútbol

Jorge Bergoglio amasó su pasión por el fútbol en el barrio de Flores, en su Buenos Aires natal. Desde chico se hizo hincha de San Lorenzo de Almagro.

El Papa Francisco recibe una camiseta del club de fútbol argentino San L...
El Papa Francisco recibe una camiseta del club de fútbol argentino San Lorenzo de Almagro.

Es hincha del equipo argentino de San Lorenzo y hasta pidió ir a la cancha en Italia

Jorge Bergoglio amasó su pasión por el fútbol en el barrio de Flores, en su Buenos Aires natal. Allí, por las tardes iba con sus amigos a un terreno de la Iglesia Medalla Milagrosa a jugar a la pelota. Siempre le gustó ese deporte y desde chico se hizo hincha de San Lorenzo de Almagro, un club fundado por un cura.

Como todo fanático, Bergoglio llevó su “amor por la camiseta” "como dicen en Argentina- hasta el Vaticano. Incluso, ha utilizado metáforas futboleras en sus misas para llegarle al corazón de los fieles.

Fue su papá, Mario Bergoglio, quien le inculcó el amor por San Lorenzo, el club fundado por el sacerdote Lorenzo Mazza en 1908 para rescatar a los niños que vivían en las calles. Los vecinos del barrio de Flores aseguran que una tarde, jugando en un parque, pateó tan fuerte la pelota que rompió la ventana de una casa. En vez de esconderse, el pequeño Jorge golpeó la puerta de la vivienda y le confesó al vecino que había sido él quien había roto el vidrio.

publicidad

Pasión a flor de piel

Al Papa le gusta tanto el fútbol que no dudó en pedir permiso para ir a la cancha en abril pasado cuando se enfrentaba Roma con la Lazio en Italia. Pero sus guardaespaldas le dijeron que no. Francisco se quedó con las ganas. Además de ser fanático de San Lorenzo, allegados del Pontífice aseguran que es seguidor de la Lazio, un equipo cuya camiseta lleva los colores celeste y blanco, como la bandera de su país.

El primer domingo de su papado, tras oficiar misa, Francisco se acercó a un grupo de fieles argentinos y les gritó: ”¡Qué gane San Lorenzo!”.  Tiempo después, incluso, llegó a hacer bromas sobre el equipo Boca Juniors que había sido goleado por los “cuervos” "como les dicen a los de San Lorenzo- luego de un 3 a 0, en medio de la Plaza San Pedro.

En estos 100 días de papado, Francisco también se hizo lugar para el fútbol. Recibió en el Vaticano a una delegación del club Juventus, campeón de la Liga italiana. También a varios jugadores y dirigentes de fútbol que le regalaron camisetas de sus equipos.

Puntapié inicial

Así, el Papa ya tiene la camiseta del Barcelona "que también lo invitó a visitar su estadio-, del Seleccionado español "se la entregó el mismo presidente del Gobierno Mariano Rajoy-, del equipo de sus amores "San Lorenzo- y la de Juventus, la Lazio y Roma.

publicidad

Si todo marcha como fue planeado, Francisco tendría que dar el puntapié inicial en un amistoso que el Seleccionado argentino jugará con Italia en agosto. El partido fue organizado por la Selección italiana en honor a Bergoglio.

Al margen de su pasión por el fútbol, Francisco sabe la importancia que tiene el deporte como elemento de unión.  El 12 de junio pasado, en su audiencia habitual de los miércoles, el Papa pidió a los cristianos ser “como una luz similar a un estadio de fútbol a la noche” al invitarlos a predicar el Evangelio. Otro golazo del Pontífice.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
Donald Trump y Barack Obama no solo tienen conceptos diferentes en política, sino también a la hora de tratar a sus esposas.
En 2009, la ex primera dama le dio un regalo a Laura Bush y pasó desapercibido, pero la reacción de Michelle Obama al obsequio de la nueva primera dama no dejó a nadie indiferente.
De Ciudad de México a Washington DC, decenas de miles de manifestantes marcharon por las calles contra la toma de posesión del ahora 45° presidente de Estados Unidos. En algunas capitales, se registraron disturbios y enfrentamientos.
La exprimera dama se emociona visiblemente al escuchar el himno nacional de EEUU en la base aérea Andrews.
publicidad