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El herpes, infección de riesgo

El herpes, infección de riesgo

No sigas escondiendo tus labios. Mejor, aprende cómo evitar la enfermedad típica del final del verano.

Todos los expertos coinciden en que, después de la etapa estival, afloran muchas enfermedades dermatológicas. Esto se debe a que, en esa época, la piel se expone al aire libre, mientras durante el invierno permanece mucho más protegida.

Una de estas dolencias más frecuente el herpes, de diversa gravedad según la zona del cuerpo en que aparezca.

El herpes, del griego "herpein", que significa reptar, es cualquier lesión cutánea inflamatoria con aparición de vesículas agrupadas como en un racimo a anillo, rodeadas de unas marcas rojas.

Los mejores tratamientos para el herpes son la ingestión de antivirales, de los cuales existen gran variedad en la industria farmacéutica.

Pero es preciso acudir a un especialista adecuado y nunca diagnosticarse la lesión por cuenta propia, dado que los riesgos pueden ser irreversibles.

Como con otras enfermedades, una buena prevención basada en vida sana y hábitos de higiene correctos, son imprescindibles.

Existen muchos tipos de herpes, aunque los dermatólogos los agrupan de la manera siguiente: Labial o catarral, circinado, gestacional, zóster y genital.

Este último es el de mayor gravedad y es una enfermedad de trasmisión sexual muy molesta y dolorosa, que exige un tratamiento a veces prolongado.

Herpes labial, catarral o febril. Aflora en casos de gripes, resfriados fuertes, neumonías y enfermedades respiratorias. Los aparatos de aire acondicionado no adecuados y en deficientes condiciones higiénicas pueden ser un factor de riesgo durante las altas temperaturas.

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Circinado. Es una lesión producida por un hongo, que existe en zonas de las playas, piscinas, ríos y lugares no excesivamente limpios y protegidos.

Gestacional. Es una dermatitis ampollosa que suele invadir varias zonas del cuerpo, en especial durante y después del embarazo.

Herpes zóster. Es una infección de la piel bastante dolorosa, que dibuja un dermatoma con aspecto de culebrilla y manchas en forma de anillo. Es como un anillo circular de color rosa con ampollas pequeñas en los bordes. El virus que lo provoca es el mismo asociado a la varicela y puede inflamar los ganglios circundantes, con dolor y síntomas muy molestos como fiebre, mareos, cefaleas, debilidad en el sistema inmunológico y anomalías en la visión y en las vías respiratorias. Es preciso atajarlo a tiempo, con un tratamiento específico adecuado para no derivar en patologías de difícil curación.

Herpes genital. Se trata de una enfermedad de transmisión sexual grave, causada por el virus tipo 1 (HSV-1 y HSV-2), muy molesta y dolorosa. Aparecen ampollas y úlceras alrededor de los genitales y del recto, que pueden romperse y dar lugar a llagas. Es una infección que deriva a veces en brotes de larga duración. La mejor prevención para este tipo de herpes es una vida sexual sana e higiénica.

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