publicidad

El dinero, la piedrita en el zapato de miles de estudiantes

El dinero, la piedrita en el zapato de miles de estudiantes

Sussy Ruíz analiza lo que se pretendió fuera la educación en Estados Unidos y en lo que se ha convertido hoy día, "la piedrita en el zapato de miles de estudiantes".

Préstamos estudiantiles

MIAMI, Florida - Hace 50 años el presidente Lyndon B. Johnson firmó la ley que sería la clave para el éxito de millones de estudiantes en EE.UU.  Su existencia permitió que cualquiera de estos pudiera lograr una educación académica buena y accesible. El actual secretario de educación, Arne Duncan, asegura que hoy día la educación secundaria es “más importante, tal vez, que nunca antes” y que hay que enfocarse en tres retos importantes para esta generación: “Primero, lidiar con costo y deuda; segundo enfocarnos más en resultados, y tercero… innovación.” 


El costo y la deuda


Aunque muchos latinoamericanos venimos a EE.UU. con la intención de estudiar o para que nuestros hijos estudien, porque existe la común percepción de que en este país hay facilidad para esto, la realidad es muy distinta. 


publicidad


Dependiendo del estado en el que se viva, la carrera que se escoja y, entre otros factores, la estabilidad económica del estudiante potencial,  esta meta podría convertirse en una verdadera pesadilla si no se tiene el conocimiento o los recursos necesarios. Inclusive para quienes no son inmigrantes.
Recientemente se han hecho varios anuncios que han impactado directamente a este grupo de futuros profesionales. Entre ellos está la expiración de uno de estos préstamos tradicionales, Perkins Loan, que provee a estudiantes de escasos  recursos préstamos para educación secundaria con facilidad de pagos bajos en intereses. Expiró el 1ro, de octubre, dejándoles algunas garantías a estudiantes que ya estaban utilizando el beneficio hasta 2020. Algo importante es que este tipo de préstamo también permite la cancelación de la deuda si se trabaja en ciertas profesiones de mucha necesidad y en áreas con retos socioeconómicos. 


Young Student Debtors Lag Behind in Wealth Accumulation


Lo que nos espera


Según el Centro de investigaciones PEW, “estudiantes jóvenes y endeudados están retrasados en la acumulación de ganancias… Cuatro de cada diez (37%) hogares liderados por un adulto menor de 40 años tiene algún tipo de deuda estudiantil, una cifra récord con un promedio de $13,000”.


Si este es el caso, qué terrible saber que antes de graduarme ya voy a salir con un compromiso económico y sus complicaciones que por años me van a condenar a una vida de pagos excesivos si es que no hay una regulación para el préstamo. Que me quiten el trabajo, la comida, el carro, los zapatos y todo lo material que con el tiempo puedo adquirir trabajando en cualquier lado, pero que no me arrebaten la facilidad y el acceso económico para aprender y surgir porque ese sería mi verdadero fracaso. 


publicidad


Suena como una motivación sin incentivo: anda a estudiar pa’ que te gradúes y pagues.


“Algunos jóvenes tienen  la suerte de que consiguen un mentor que les da la información  y les dice que hay bonos y becas,  pero no saben que no les cubre todo lo que necesitan para la universidad”, asegura Enmanuel Romero, director de programas comunitarios del Colegio Comunitario del Condado Dallas, en Garland.


Entonces me puse a pensar, ¿Qué otra opción tiene una de estas personas que seguramente están ya trabajando en varios empleos de poca paga para estudiar? 

Como es cierto que muchos estudiantes de escasos recursos ya reciben algún tipo de ayuda, también es cierto que muchos caen en el agujero negro de leyes y situaciones fuera de lo común, fuera de su control que los deja sin opción alguna para suavizar el impacto económico que conlleva estudiar. Quienes hemos pasado por este proceso sabemos- y no debemos olvidar- que estudiar NO es gratis para todo el mundo en EE. UU. Para quienes no lo saben, esto ocurre aun cuando se asiste a universidades públicas. 


En los zapatos de otros


Por más que le di vuelta a la cabeza, solo me quedó ponerme en los zapatos de uno de estos estudiantes que caen en la falla de los beneficios disponibles.  Imaginé lo que sería de mí si yo tuviera que enfrentar esa decisión mientras mantengo dos y tres trabajos para poder seguir estudiando - porque así estudie yo, pero con la ayuda disponible.  La realidad es que creo que mis opciones serían muy limitadas. 


publicidad

La elección fácil sería dejar de estudiar y seguir trabajando para resolver lo inmediato. Como lo hacen muchos. Algo que no necesariamente me proyecta el mejor de los futuros. Esto es algo que personalmente vi cómo sucede a menudo mientras trabajé en un distrito escolar público. Hasta los mismos padres, en algunos casos, motivan a que sus hijos dejen los estudios a causa del dinero. 


Mientras visualizaba esta situación, sentía que al ponerme el zapato de otro, éste  no me calzaba bien. Si soy una de esas personas que no tiene becas, ni un jefe que me pague la matrícula; ni un papá, mamá, tía, novio o amigo que me dé dinero para los libros. Siendo soltero y con mi tipo de ingreso, aunque poco, el IRS todavía dice que gano lo suficiente como para recibir ayuda del gobierno… ¿Entonces de qué otra manera pago los estudios?


De acuerdo a Daniel Cruz, director en la organización Education is Freedom,” siempre se recomienda que los estudiantes no busquen los préstamos primero… Pero, si en dado caso, no hubo la suficiente ayuda financiera gratis, pues los préstamos del Gobierno podrían salvar al estudiante”.


Entonces, regresando a la personificación de este caso en particular, definitivamente pedir un préstamo sin subsidio y convencional sería la solución.  Al final, después de que me gradúe tendré trabajo para pagar la deuda (¡Con tono irónico!). Tal vez así pase a ser parte de las estadísticas de estudiantes endeudados de las que habla el PEW.  


Student Debtors Carry a Heavier Overall Debt Load


La desventaja social


Al expirar la vida de Perkins, también expira la posibilidad de que personas con verdadera vocación devuelvan beneficios a su comunidad de escasos  recursos. 


“…Uno de los beneficios… [del préstamo Perkins]…es que si trabajan por beneficios sociales, existe la posibilidad de que les perdonen el resto de la deuda. Esto es un buen incentivo para jóvenes que quieran estudiar para ser maestros o carreras que puedan ayudar a la comunidad, asegura Romero. “Hay muchas personas que se han beneficiado de estos programas y en donde están esas personas hoy en día… ¿y si no hubieran tenido la oportunidad?”.


Más ayuda


Según Cruz, “hay diferentes tipos de ayuda financiera. Unas de las mayores formas de recibir ayuda es a través de la FAFSA. Ingresando a este formulario, podrías ver si calificas para becas, subvenciones gubernamentales, préstamos, y el programa de estudio por trabajo. Las primeras dos [opciones], son fondos que no se tienen que regresar. Ahora, si el gobierno determina que no calificas por dinero gratis, pues están varios tipos de préstamos del gobierno que en si tienen bajos intereses”.


publicidad

https://studentaid.ed.gov/sa/es/about/ 

El dinero, la piedrita en el zapato de miles de estudiantes


Verdaderamente...
¡Es difícil ponerse en los zapatos de otro! 
Sussy Ruiz
Manager Regional, Noticieros Locales
Twitter/@Sussy53
Facebook/SussyRuizTV

Instagram/Sussy.Ruiz

Vínculos:

http://www.pewsocialtrends.org/2014/05/14/young-adults-student-debt-and-economic-well-being/


http://www.educationisfreedom.org/


https://studentaid.ed.gov/sa/


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad