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Demasiados estudiantes terminan yendo a una escuela que no es la que más se adapta a ellos, asumiendo montones de deuda, y desertando sin ninguna experiencia laboral.

Mi secundaria me dijo que aplicara a 100 universidades y eso por poco arruina mi vida

Mi secundaria me dijo que aplicara a 100 universidades y eso por poco arruina mi vida

Las secundarias se están obsesionando con que los estudiantes consigan docenas de becas y aceptaciones a universidades, pero eso puede terminar perjudicando a los alumnos. Una estudiante recién graduada de la secundaria nos cuenta su testimonio.

Demasiados estudiantes terminan yendo a una escuela que no es la que más...
Demasiados estudiantes terminan yendo a una escuela que no es la que más se adapta a ellos, asumiendo montones de deuda, y desertando sin ninguna experiencia laboral.

Las secundarias se están obsesionando con los programas de 'los estudiantes de millón de dólares', y eso está perjudicando a los estudiantes.

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En Memphis, Tennessee, de donde soy yo, los consejeros a menudo impulsan a los estudiantes a enviar solicitudes a tantas universidades como sea posible, hasta 100, todo para incentivar a los alumnos a alcanzar becas que juntas alcancen un millón de dólares. La idea es que cuanto más dinero y aceptación en universidades, mejor.

Yo me gradué en 2016, y mi experiencia es un ejemplo de lo que puede pasar cuando se sigue esta filosofía.

Las secundarias deben darse cuenta de que, aunque pareciera un logro que...
Las secundarias deben darse cuenta de que, aunque pareciera un logro que los estudiantes amasen millones de dólares en becas y cientos de cartas de aceptación, el resultado para muchos estudiantes es totalmente lo contrario.

Soy una persona con una educación bastante integral: en la escuela secundaria, fui finalista en el programa Innovemos Mediante la Educación y pude lanzar SousChef-Memphis, una organización culinaria sin fines de lucro. Me matriculé en clases de universidad mientras todavía estaba en high school y tomé cursos de honores. Estaba comprometida con el servicio a la comunidad. Era vicepresidenta de la organización de mi secundaria, Mujeres Modernas Distinguidas, o Modern Distinctive Ladies, en inglés. Estaba en el equipo de bolos, dirigía el equipo de baloncesto y participaba en debate y drama.

Los consejeros me dijeron que enviara solicitudes a 100 universidades. Nadie me dijo por qué se eligió ese número, pero a mis compañeros les dijeron lo mismo. A menudo se nos sacaba de clase para completar estas solicitudes, lo cual nos quitaba tiempo de instrucción, alrededor de una hora al día. Mi escuela también tenía un sistema de infracciones y no entregar solicitudes universitarias y otros documentos llevaba a acciones disciplinarias.

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La calidad de estas solicitudes arroja una luz muy tenue y superficial sobre la estudiante y persona que soy. Un centenar de solicitudes nunca fue mi objetivo. Un centenar de aplicaciones no miden mi capacidad, inteligencia o valor como estudiante. Un centenar de aplicaciones es simplemente ridículo.

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Sin embargo, las escuelas (y estudiantes) con esos enfoques reciben muchísima cobertura de los medios. Al tiempo que una gran parte de ese dinero de becas es irrelevante, porque un estudiante obviamente sólo puede asistir a una sola escuela.

Creo que si me hubieran aconsejado correctamente, hubiera tratado de entender mejor mi transición entre la escuela y la universidad. Al final, decidí irme de Memphis para ir a una universidad en otro estado con una beca completa. En retrospectiva, esa escuela no era la mejor para mí. Luego volví a Memphis para asistir a la universidad pública local.

Pero nunca ningún consejero intentó determinar conmigo cuál sería la mejor escuela para mí. Perdí mucho tiempo, dinero y recursos tratando de averiguarlo. Y casi me pierdo en el proceso.

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Finalmente, pude recuperar el rumbo. Pero no todos los estudiantes pueden permitirse el lujo de pasar por lo que yo pasé.

Las secundarias deben darse cuenta de que, aunque pareciera un logro que los estudiantes amasen millones de dólares en becas y cientos de cartas de aceptación, el resultado para muchos estudiantes es totalmente lo contrario.

Demasiados estudiantes terminan yendo a una escuela que no es la que más se adapta a ellos, asumiendo montones de deuda y desertando sin ninguna experiencia laboral.

El objetivo debe ser que cada estudiante de secundaria se gradúe entendiendo su trayectoria profesional (y experiencia en ese campo), becas para la escuela que escoja (beca completa o poca o ninguna deuda) y con la certeza de saber dónde pasará los próximos cuatro a seis años de su vida. Ser meticuloso en la búsqueda de universidades y presentar solicitudes de calidad es lo que lleva a una universidad que es la mejor opción para el estudiante, a obtener becas y, en última instancia, a graduarse.

El objetivo debe ser que cada estudiante de secundaria se gradúe entendi...
El objetivo debe ser que cada estudiante de secundaria se gradúe entendiendo su trayectoria profesional (y experiencia en ese campo), becas para la escuela que escoja (beca completa o poca o ninguna deuda) y con la certeza de saber dónde pasará los próximos cuatro a seis años de su vida.

Esto es lo que me hubiera gustado que me hubiera dicho un consejero:


  • Prueba las cosas que te gustan, pero no te sobrecargues.
  • Busca pasantías de verano que paguen, en lugar de empleos de salario mínimo.
  • Construye una red de personas que puedan ayudarte a tomar buenas decisiones acerca de la universidad y el trabajo.
  • Investiga las escuelas con carreras en las que estés interesado, y averigua qué tipo de becas ofrecen.
  • No descuides tus calificaciones y asegúrate de que estás tomando las clases que necesitas para graduarte.
  • Envía tus solicitudes a universidades cuando abra el proceso de solicitudes y envía el formulario FAFSA (Solicitud Gratuita de Ayuda Federal para Estudiantes) en octubre.

Y lo que es más importante, a lo largo de los cuatro años de la secundaria, no tengas miedo de pedir ayuda.Es hora de empezar a pensar en la calidad antes que la cantidad. Asesoría de calidad. Solicitudes de calidad. Y opciones de calidad sobre qué hacer incluso después de la universidad.

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Anisah Karim es una estudiante de Psicología de la Universidad de Memphis. Planea continuar su educación en Patología del Habla y Otología y eventualmente comenzar su propia práctica privada. También planea lanzar dos nuevos proyectos empresariales en el otoño y relanzar SousChef en el otoño de 2018.

Chalkbeat es una página de noticias sin ánimo de lucro que cubre los cambios en las escuelas públicas.



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