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Blog: Leyendo en el verano

Blog: Leyendo en el verano

Los estudios demuestran que los niños, desde el kindergarten hasta la secundaria, pierden terreno durante el verano, sobre todo cuando se trata de lectura.

Por Amy Wilkins, vicepresidenta de comunicaciones y asuntos de gobierno en The Education Trust

¡Llegaron las vacaciones de verano! Y si su casa es como la mía, apenas comienzan a relajarse.

A pesar de que todavía tengo que levantarme temprano para ir a trabajar cada mañana, el hecho de que mi hijo, que será estudiante de quinto grado el próximo año escolar, no tiene que levantarse temprano e ir a la escuela hace toda la diferencia. Tampoco estoy insistiéndole acerca de la tarea ni la hora de acostarse. La vida es mucho más fácil y divertida, para ambos.

Pero no puedo aflojar por completo en lo académico.  Los estudios demuestran que los niños, desde el kindergarten hasta la escuela secundaria, pierden terreno (a veces, demasiado) durante el verano, sobre todo cuando se trata de la lectura. Y, por supuesto, esto les afecta cuando se reanudan las clases en el otoño.

Asegurar que los niños continúen leyendo durante el verano es la mejor manera de limitar o eliminar la pérdida de aprendizaje en el verano. Eso significa que los niños deben leer, por lo menos, un poco cada día.

Lograr que mi hijo lea todos los días no siempre es fácil. Escucho un montón de "¡Ay, mamá!" Pero tampoco es imposible. Por ejemplo, vivimos en Washington, DC, y nuestro equipo de béisbol, los Nacionales, finalmente está teniendo una buena temporada. El lanzador Gio González es un héroe en mi casa. Así que mi hijo lee la página de deportes todas las mañanas - bueno, casi todas las mañanas. Y seguir la trayectoria de efectividad de Gio (las carreras limpias promedio, para aquellos de ustedes que no siguen el béisbol) añade un poco de matemáticas a la dinámica.

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En esencia, he encontrado que es más fácil motivar a mi hijo a leer, sugiriendo libros, revistas y artículos relacionados con sus intereses.

La escuela de mi hijo también proporciona una lista de lecturas de verano en la cual recomiendan cuatro libros aptos para su grado. Tres de ellos son obligatorios, pero el cuarto libro lo elige él mismo. Creo que es acertado dejar que ellos elijan al menos un libro que quieran leer.

Por supuesto, todavía tengo que recordarle a mi hijo que tiene que leer. Pero entonces, casi todas las noches, discutimos lo que ha leído mientras yo preparo la cena.

Si su escuela no ofrece una lista de lecturas,  siga este enlace a un sitio web que le ayudará a construir su propia lista de lecturas con sólo indicar el grado que cursa su hijo. La mayoría de los libros están escritos en inglés, pero también incluyen libros en español.

Y aquí, un enlace a otro sitio web que ofrece listas de lecturas por nivel de grado.

También, la mayoría de las noches de verano leo con mi hijo. Y, tengo que confesar, me gusta mucho compartir esos momentos de tranquilidad y silencio con él. Su padre y yo también nos aseguramos de que nos vea leyendo, por lo menos un poco, todos los días. De esa manera sabe que la lectura es algo que hacemos, valoramos y disfrutamos, no sólo una tarea que estamos empujándolo a hacer.

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Así que, la lectura de verano no es una batalla enorme en mi casa, pero sí toma un poco de esfuerzo. La batalla más grande y que es tan importante, es la de limitar el tiempo que pasa frente a la computadora y jugando videojuegos. Todavía estoy dando esa batalla, pero eso es otro tema.

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