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Blog: Bien utilizadas, las pruebas son un gran recurso y no un obstáculo

Blog: Bien utilizadas, las pruebas son un gran recurso y no un obstáculo

Los críticos de las pruebas piden su eliminación argumentando que los niños y maestros se ponen ansiosos, y abogan a que regresemos a tiempos pasados.

Por Rima Brusi

Es época de exámenes otra vez en nuestras escuelas. Algunos educadores y padres de familia se oponen fuertemente a las pruebas estandarizadas. Advierten que la dependencia excesiva en los exámenes estandarizados empeora la calidad de la educación, o que promueve el aprendizaje a ciegas y la memorización. Temen que las evaluaciones conviertan a las escuelas y a los salones de clases en centros de preparación para las pruebas y perjudiquen las relaciones entre los padres y maestros.

Los críticos de las pruebas piden su eliminación argumentando que hacen que los niños y los maestros se pongan ansiosos, y abogan a que regresemos a tiempos pasados, con menos pruebas y menos "enseñanza para el examen".

Como madre de cinco hijos, tres de los cuales todavía están en escuela primaria y secundaria, creo que no hace falta tanta alarma. Estoy a favor de las buenas relaciones con los maestros y la versatilidad curricular. Y por supuesto que no quiero que las escuelas de mis hijos hagan hincapié en el aprendizaje de memoria a expensas del desarrollo de la capacidad de pensamiento crítico.

Pero (y esto es un gran pero), no estoy de acuerdo con la idea de que las pruebas estandarizadas se interponen en el camino de la buena enseñanza y el aprendizaje, o que la reducción de las pruebas mejoraría el aprendizaje del estudiante.

Recuerdo agonizar con uno de mis hijos por el pobre contenido de su clase de historia en décimo grado. He escrito anteriormente acerca de esa experiencia aquí, en el blog. Los adultos en la escuela de mi hijo no enfatizaron los resultados de las pruebas, de hecho les prestaban poca atención, excepto para cumplir con el mínimo requerido por la ley.

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Efectivamente, los resultados de las pruebas de la escuela eran muy bajos. Hacer caso omiso de las pruebas no hizo que sus currículos fuesen más flexibles, ni tampoco se tradujo en pensamiento crítico en el salón de clases. Y el aprendizaje de memoria era cosa común, no porque los maestros "enseñaran para el examen", sino porque las lecciones que utilizan principalmente la memorización tienden a ser la ruta más fácil para los maestros que están insuficientemente preparados o que tienen muy poco apoyo.

Dos de mis otros hijos asisten actualmente a una escuela secundaria muy diferente. Mi hija está expuesta a más historia en su clase de inglés de noveno grado que lo que alguna vez estuvo mi hijo en décimo grado en su otra escuela. Ella en su noveno grado tiene la oportunidad de investigar, desarrollar y debatir puntos de vista, vincular el contenido de su clase de inglés con los de historia o biología, y explorar cuestiones filosóficas que yo francamente nunca vi hasta que llegué a la universidad.

Mientras tanto, mi otro hijo, en grado once, tiene acceso a todos los cursos de AP que su hermano mayor no tuvo, y combina la memorización que su clase de física requiere (que es bastante) con ejercicios en el laboratorio e incluso fuera del salón.

Por ejemplo, recuerdo que lanzaron bolas de ‘bowling’ en el pasillo para discutir las matemáticas envueltas en conceptos tales como la aceleración.

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Esta segunda escuela se preocupa, de manera bastante explícita, por los resultados de las pruebas. Y, por supuesto, sus resultados son bastante altos. Sin embargo, la atención de los educadores a las prueba no impide la discusión profunda o el pensamiento crítico en el salón de clases, ni tampoco significa que mis hijos no tienen acceso a un currículo variado.

De hecho, "enseñar para el examen" es una práctica educativa muy negativa. Las pruebas deben ser vistas como una oportunidad para la evaluación, el rendimiento estudiantil, y el progreso, no como un fin en sí mismas. Y, por supuesto, los resultados de las pruebas no lo son todo.

Pero como madre, quiero ver el panorama global que sólo los datos de las pruebas pueden proporcionar. Necesito saber cómo los estudiantes se están desempeñando. También quiero saber cómo les va a determinados grupos de estudiantes están haciendo - los niños de bajos ingresos, por ejemplo, o los hispanos.

Junto con los datos más cualitativos (tales como el contenido de las tareas de mis hijos o de sus conversaciones de Facebook), los resultados de las pruebas me dan una mejor idea de cómo les va a mis hijos y a otros estudiantes, y de si necesitan apoyo adicional en ciertas áreas académicas.

Los que abogan por la "reintroducción" de la flexibilidad curricular han olvidado que nuestras escuelas no estaban haciendo un gran trabajo antes de que la ley exigiera más pruebas estandarizadas. Simplemente no sabíamos cuán mal estábamos.

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Las pruebas se pueden mejorar, y por todos los medios debemos esforzarnos por mejorar las nuestras. Esperemos que las nuevas normas ‘Common Core Standards’ brinden una oportunidad para hacer las pruebas (y las escuelas) mejores.

Y si hay otras piezas de información que pueden ayudar a que los padres puedan obtener una imagen más clara de cuán bien las escuelas de sus hijos están trabajando, por todos los medios deben hacerlas públicas (de hecho, pulse aquí para algunas sugerencias).

Pero no me digan que las escuelas están en mal estado a causa de las pruebas, y que estaríamos mejor sin ellas. Los datos muestran que simplemente eso no es verdad.

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Madre y padre, para más información sobre este y otros temas acerca de sus hijos y su educación visite nuestro blog Cerrando Brechas. ¡Y no se olvide de presionar "Me gusta" en Facebook y seguir @CerrandoBrechas en Twitter!

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