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El presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Obama fue sancionado en las urnas pese a la reactivación de la economía en EEUU

Obama fue sancionado en las urnas pese a la reactivación de la economía en EEUU

Los demócratas siguen tratando de comprender las causas de su histórica derrota en la elección legislativa.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Los demócratas intentaban comprender el miércoles las causas de su histórica derrota en la elección legislativa, alimentada por la desconfianza de los estadounidenses hacia la política económica del presidente Barack Obama, cuyo discurso sobre la reactivación fue inaudible.

Seis años después de su triunfal elección en la Casa Blanca, Obama amaneció el miércoles con la mayoría republicana más importante en el Congreso en décadas.

De acuerdo a lo que publica la Agencia France Press, los republicanos hicieron cartón lleno, no sólo quedándose con el Senado y aumentando su mayoría en la Cámara, sino con gobernadores en estados que no habían visto los colores del "Old Party" en mucho tiempo.

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Los votantes coincidieron en un 70% en que la situación económica del país es mala; sólo 1% la consideran "excelente", según sondeos a boca de urna llevados a cabo por un consorcio de medios estadounidenses.

El veredicto contrasta con las palabras de Barack Obama en cada uno de sus actos de campaña, de que todos los indicadores económicos estadounidenses son positivos y que la recesión quedó atrás.

El crecimiento fue de 3.5% en el tercer trimestre y el desempleo estuvo en su nivel más bajo en seis años en 5.9%.

Desencanto generalizado hacia la clase política

Los republicanos no hacen mucho mejor, claro está, que los demócratas o que el presidente en términos de imagen, lo que es una consecuencia de un desencanto general hacia la clase política.

En 2012, 46% de los votantes creía que el país iba "en la dirección correcta"; este año, sólo 31% lo piensa así hoy. Sólo uno de cada cinco cree que la próxima generación vivirá mejor que ahora.

La economía es la prioridad de los estadounidenses, y es seguida de inmediato por la salud, la inmigración ilegal y la política exterior: tres sectores en los cuales el gobierno de Obama busca apagar incendios desde hace meses, dando la impresión de tener una gestión vaga y sin proyección. El ébola y el grupo extremista Estado Islámico fueron de hecho el centro de varios avisos publicitarios de la campaña republicana.

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El mensaje enviado por los votantes, según la estratega demócrata Celinda Lake el miércoles, es el siguiente: "Sean un poco más productivos, por una vez".

"Espero que el presidente piense en su balance y muestre un poco más de liderazgo", decía el exrepresentante demócrata Martin Frost, durante un encuentro entre politólogos y encuestadores organizado por el National Journal.

La confusión se hace mucho más evidente al constatar que los electores de varios estados votaron a candidatos republicanos al mismo tiempo que dieron su respaldo a medidas promovidas activamente por los demócratas.

Las enmiendas

De esta forma, el salario mínimo subirá en Alaska, Arkansas, Nebraska y Dakota del Sur. Un referendo contra el aborto, iniciativa de los republicanos, fracasó en Colorado, pero el senador demócrata fue destituido de su cargo por los votantes.

El mapa electoral y la escasa participación de la base demócrata contribuyeron a la derrota legislativa.

El secretario de Estado John Kerry, expresidente del Comité de asuntos exteriores del Senado, recordó que la cámara alta funciona principalmente con una mayoría calificada de 60 votos en 100. Pero la bancada republicana alcanzará entre 52 y 54 legisladores, cuando se conozcan los resultados definitivos. Si se mantiene unida, la bancada demócrata podrá bloquear toda iniciativa republicana.

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"Como vimos en los últimos años, la minoría tiene un poder enorme para impedir que sucedan cosas", recordó Kerry el miércoles desde París.

El papel de la tecnología

Pero los republicanos atribuían su victoria a otro motivo: recuperaron su retraso tecnológico, y en el terreno, con respecto a los demócratas de la generación Obama.

"Hemos instalado una infraestructura informática y digital sin precedentes, lo que nos permitió movilizar a los votantes y ganar la batalla en el terreno", se congratuló el Comité nacional republicano en un comunicado.

La calidad de los candidatos republicanos en el Senado, que realizaron una campaña sin errores contrariamente a 2010 y 2012, fue un factor clave.

Un nuevo contingente de senadores y senadoras cuadragenarios renovará la imagen de un partido a menudo acusado de ser anticuado y demasiado masculino.

Pero incluso algunos demócratas criticaban abiertamente a la Casa Blanca y al presidente.

"La popularidad del presidente es de apenas 40%", reveló en una entrevista con el Washington Post, David Krone, director en jefe del gabinete de la mayoría demócrata en el Senado.

"Lo siento, el mensaje no era forzosamente malo, pero a veces el mensaje no es bueno".

La desconfianza los hundió

Por su lado, la web del diario español El País destaca que solo el 27 por ciento de los estadounidenses cree que su economía mejorará el próximo año, lo que se convierte en un dato terrible dado que los indicadores del país están en positivo, y ubica sobre dicha premisa el desastre que fueron los comicios para los demócratas.

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Se reaviva el debate sobre el impuesto para ricos

Por otro lado, la web CNN Expansión señala que el debate de que si acaso los más ricos deberían pagar algo adicional en impuestos se reavivó tras los comicios.

En las elecciones de este martes, los votantes de Illinois en un amplio margen (63 por ciento) dijeron que la constitución del estado debería ser modificada para imponer un impuesto de 3% adicional sobre los ingresos de más de un millón de dólares. La iniciativa contempla que estos ingresos sean destinados al financiamiento de escuelas.

Sin embargo, aunque el voto no es vinculante sino solo una medida de apoyo público a la idea, la polémica está en aumento. Pero el contexto cobra importancia: las finanzas de Illinois no se encuentran en su mejor momento, y los problemas podrían agravarse en enero, cuando se prevé que la tasa de impuesto sobre la renta individual caiga del cinco al 3.75 por ciento, además de que se espera que baje también la tasa de impuesto sobre la renta de sociedades.

David Merriman, profesor de Política Pública en la Universidad de Illinois considera que “o tendremos que recaudar más ingresos o recortar el gasto”.

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