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Lucha global contra crisis

Lucha global contra crisis

George W. Bush dijo que los países más ricos del mundo coordinarán acciones para enfrentar la crisis crediticia.

'Saldremos de esta juntos'

WASHINGTON -La respuesta mundial a la crisis económica que se extiende globalmente debe estar coordinada, afirmó hoy el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, durante la reunión con el Grupo de los Siete países más desarrollados, luego de la aprobación de un plan amplio pero vago que deberá pasar el lunes la prueba de fuego en los mercados.

"Estamos metidos en esto juntos y saldremos juntos", insistió el mandatario. Y afirmó que "todos nosotros reconocemos que ésta es una crisis global grave y por lo tanto requiere una respuesta global seria", luego de reiterar la necesidad de que las medidas que adopte un país no contradigan las que toma otro.

Bush se reunió hoy en Washington con los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete (G7) países más desarrollados -EU, Canadá, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia- para coordinar puntos de vista y medidas para hacer frente a la crisis.

Mientras tanto, comienzan a salir a la luz medidas específicas contra la crisis que parecen demostrar que la contundente retórica del G7 irá seguida de acciones igualmente rotundas.

Así, Alemania ultima los detalles de un plan de rescate para su sector bancario que podría alcanzar los 400 mil millones de euros ($549 mil millones), publica hoy la prensa germana.

Además, la reunión que celebra mañana el Eurogrupo -países de la zona Euro- podría concluir con un plan conjunto para hacer frente a la crisis.

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La ministra de economía francesa, Christine Lagarde, declaró en ese sentido esta mañana desde Washington en una entrevista radiofónica con France Info que "es muy probable que los Estados europeos entren aún más en el capital de los bancos que están descapitalizados".

Pasos excepcionales

El Gobierno de EU, por su parte, comenzará a adquirir acciones de los bancos "con la mayor celeridad posible" para ayudar así a recapitalizar a las instituciones financieras.

Esos pasos excepcionales parecen confirmar que los "Siete" están hablando en serio.

El grupo se comprometió la pasada noche a utilizar todas las herramientas precisas para impedir la quiebra de bancos importantes.

Sus miembros también asegurarán que los programas de garantías de depósitos bancarios son sólidos, tomarán medidas para que los bancos se recapitalicen con fondos públicos y privados y actuarán para que vuelva a fluir el crédito y funcionen los mercados monetarios.

Pero el veredicto final no llegará hasta el lunes, con la apertura de los mercados.

Volatilidad permanecerá

A primera vista parece claro que el plan no logrará superar expectativas en unos parqués que cerraron el viernes con la esperanza de un programa global conjunto contra la crisis y no una serie de principios comunes.

Para haber superado las expectativas, los "Siete" deberían de haber respaldado la propuesta del ministro británico de Economía, Alistair Darling, quien pidió a sus socios del G7 que aprobasen un plan para garantizar todos los préstamos interbancarios a corto plazo.

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Henry Paulson, el secretario del Tesoro estadounidense, no disimuló ayer su molestia ante la pregunta de si los mercados se sentirían decepcionados ante la ausencia de un programa específico y conjunto para los países del G7, que representan dos terceras partes de la economía mundial.

"Es ingenuo (pensar que se pueden aplicar) exactamente las mismas políticas en países con sistemas legales, estructuras bancarias y regulaciones diferentes", insistió el titular del Tesoro, quien pronosticó que la volatilidad en los mercados continuará "durante algún tiempo".

Pronostican pésimo escenario

Comentarios más específicos y preocupantes llegan desde el Fondo Monetario Internacional (FMI).

"En el peor de los escenarios, los Gobiernos necesitarán unas cuantas semanas más para adoptar las medidas correctas y los mercados podrían caer otro 20 por ciento", dice el economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, en una entrevista que publica hoy el periódico italiano "Corriere della Sera".

Mark Zandi, economista jefe de la división de investigación y análisis de la firma Moody's, aseguró en declaraciones a los medios que "llegados a este punto los legisladores han dicho y hecho un montón. Ahora lo mercados querrán ver si funciona".

Las principales bolsas mundiales concluyeron el viernes una de las peores semanas de su historia que llevó al Nikkei a perder un 24 por ciento y al Dow Jones de Industriales, el principal índice de referencia del parqué neoyorquino algo más del 18.

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Bush no logra calmar las aguas

Hasta el momento, las declaraciones del presidente de EU han tenido escaso éxito a la hora de tranquilizar al público.

El viernes, durante una alocución similar a la de hoy, el índice Dow Jones precipitó su caída mientras el presidente hablaba.

En su declaración de hoy, el mandatario afirmó que se han tomado "pasos valientes" para atajar la situación "tan rápido como es posible", pero subrayó, como ha hecho en otras ocasiones, que "los resultados no se lograrán de la noche a la mañana".

Entre las medidas adoptadas se encuentra el plan de rescate para el sistema financiero aprobado hace ocho días en el Congreso de EU y valorado en $700 mil millones.

Asimismo, Bush recordó que también la Comisión de Valores investigará cualquier sospecha de fraude o prácticas abusivas en la Bolsa y que las agencias correspondientes han aumentado hasta los $250 mil el monto garantizado en los depósitos bancarios.

Resucitar al sistema crediticio

Además, varios de los principales bancos centrales, entre ellos la Reserva Federal, anunciaron el miércoles una bajada coordinada de los tipos de interés, en un intento de contribuir a controlar la crisis crediticia.

El Departamento del Tesoro de EU planea comprar acciones de las instituciones financieras para que tengan una mayor liquidez y mejorar sus balances, permitiendo así que vuelva a fluir el crédito.

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El colapso del sistema crediticio, motivado por una falta de confianza, es la clave del problema actual y los ministros del G7, que se reunieron también la pasada noche en Washington en paralelo a la asamblea anual del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, han tratado de presentar soluciones.

En un plan de cinco puntos presentado la pasada noche, el G7 se comprometió a tomar acciones para que los bancos se recapitalicen con fondos públicos y privados.

Ese plan no menciona, sin embargo, una de las opciones sobre la mesa respaldada por el Gobierno británico: la de garantizar toda la deuda interbancaria a nivel mundial.

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