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Una violenta protesta realizada en Chilpancingo, Guerrero, al sur de México.

Empresarios mexicanos piden el fin de la violencia en el país

Empresarios mexicanos piden el fin de la violencia en el país

Los negocios y el turismo han sido el blanco más vulnerable de las protestas violentas en distintos puntos.

Una violenta protesta realizada en Chilpancingo, Guerrero, al sur de Méx...
Una violenta protesta realizada en Chilpancingo, Guerrero, al sur de México.

Un foro empresarial se realizaba en Chilpancingo, capital del sureño estado mexicano de Guerrero, cuando la explosión de un petardo desató el caos. El grupo detrás de la explosión dio a los asistentes cinco minutos para desalojar el foro. Afuera, un vehículo de la policía ardía en llamas. Era el 15 de enero de este año.

Se trataba de miembros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), quienes se encontraban protestando por la desaparición de 43 estudiantes de una escuela para maestros en la misma entidad, noticia que ha dado la vuelta al mundo.

Y aunque los padres de los 43 de Ayotzinapa se han desmarcado tanto de la CETEG como de sus hechos de violencia, los hombres encapuchados y enarbolando dicha protesta rompían cristales a diestra y siniestra, obligando a la cancelación del foro empresarial.

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La anterior ha sido solo una de las muchas protestas violentas en la entidad, que han logrado desbordar la paciencia de las patronales mexicanas, publica la web del diario El País.

Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) ha pedido el cese de la violencia, además de que ha denunciado que varios grupos políticos y sindicales convocan a las protestas. “No hay justificación para delitos que están cometiendo grupos cuyo actuar demuestra que su vandalismo persigue otros fines”, dice en un video.

La desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa en septiembre de 2014 ha hecho que muchos grupos hayan pasado de la denuncia a la protesta, tomando casetas de peaje, robando unidades de pasajeros y de carga, además de la invasión y quema de edificios públicos. Gutiérrez Candiani ha asegurado también que los empresarios en la entidad han sido víctima de diversas extorsiones.

Por su parte, el gremio empresarial también ha levantado la voz. “La exigencia de los empresarios y de la gran mayoría de millones de mexicanos es muy clara y contundente: Que se garantice la seguridad y los derechos de los ciudadanos y se aplique la ley”, se lee en un mensaje que los grupos patronales han difundido en los principales diarios mexicanos, pidiendo al gobierno que evite una escalada de violencia.

“No queremos más personajes corruptos”, ha enfatizado Candiani, de cara al proceso electoral que se avecina en la entidad, y cuya realización también ha sido puesta en tela de juicio por los grupos que protestan.

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Las empresas se desmoronan

Iguala, enclavada entre montañas, es la localidad donde el 26 de septiembre los estudiantes desaparecieron de la mano de policías municipales.

Aquí, según publica la web CNN Expansión, los comercios lucen vacíos o cerrados, el mercado y los centros joyeros inclusive. Los habitantes de los pueblos cercanos no hacen compras en Iguala pues “’no queremos trato con asesinos’, así nos dicen” , cita el medio a un líder joyero.

Un hombre que tiene un local de arreglos florales asegura que fue testigo de la manera en que los policías persiguieron a los estudiantes esa fatídica noche. Su vieja camioneta tiene el rastro de un balazo sin que nadie haya respondido por ello. Hoy asegura que debe unos mil dólares para poder surtir su negocio y no tener que cerrarlo.

Por su parte, Acapulco no presenta un mejor panorama, pues del bello puerto depende el 70 por ciento de la economía de todo Guerrero. La famosa costera muestra un desfile de comercios cerrados, como la empresa Princess Cruises, que dejó el puerto por la violencia hace cuatro años y luego de haber tenido 50 años de presencia.

Además, CNN Expansión añade que más del 50 por ciento de todos los negocios bajaron sus cortinas hace unos meses. “Si antes (de los hechos de Iguala) estábamos al 70%, ahora estamos al 20. No viene nadie”, dice al medio Laura Caballero, líder de la Asociación de Comerciantes Establecidos en la Costera.

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Tras esos hechos, en Acapulco hay al menos 15 hoteles bajo el riesgo de despedir a, por lo menos mil empleados, según el delegado federal del Trabajo en Guerrero, Erick Catalán.

Pero no solo se trata de Guerrero. El medio indica que casi una decena de entidades dentro de México sufren de los mismos problemas ante la presencia de grupos criminales y cárteles narcotraficantes. Michoacán, que comparte frontera con Guerrero, vive una situación parecida.

Como Guerrero, Michoacán, Jalisco y Tamaulipas son las entidades que el gobierno de Enrique Peña Nieto considera focos rojos, indica CNN Expansión. El 27 de noviembre de 2014, el presidente mexicano informó que implantaría la policía estatal única primero en esos lugares.

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