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Dreamers finalizan huelga de hambre en Nueva York

Dreamers finalizan huelga de hambre en Nueva York

Los activistas que entraron siendo niños a EEUU, prometieron que seguirán batallando por el Dream Act.

Tras una semana en huelga de hambre, unos 50 estudiantes indocumentados y que entraron siendo niños a Estados Unidos, pusieron fin este martes su ayuno sin haber logrado su objetivo: que los líderes del estado de Nueva York incluyeran en el presupuesto una iniciativa que hubiera permitido a jóvenes inmigrantes acceder a la universidad.

Pese a ello, anunciaron que no se dan por vencidos y que seguirán luchando para que se apruebe la medida.

La iniciativa permitiría a jóvenes sin estatus legal de permanencia en Estados Unidos y que cumplen ciertos requisitos, puedan acceder a fondos estatales para poderse pagar estudios universitarios como lo hacen los residentes legales del estado.

"Me siento decepcionada pero a la vez motivada", dijo a The Associated Press Mónica Sibri, una ecuatoriana de 23 años que lleva siete días sin comer. "Aunque el gobernador no incluyó la medida en el presupuesto, ha dicho que luchará para que el Senado estatal la apruebe. Y creo también que esta huelga de hambre ha motivado a muchos dreamers. Saben que peleamos por ellos".

"Estamos muy tristes. Nos dejaron otra vez atrás. Nos han prometido el Dream Act y cada vez que está cerca, que creemos que va a pasar, nos terminan haciendo lo mismo", dijo a Efe la mexicana Denise Vivar.

Vivar, de 20 años y que estudia Ciencias Políticas en un colegio del sistema público de la Universidad de la Ciudad de Nueva York donde paga más de $3,000 dólares por semestre, aseguró que cuando se enteró de lo ocurrido "no sabía si llorar".

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Incluso aseguró que algunos de sus compañeros no saben si podrán continuar estudiado el próximo semestre.

Los dreamers, debido a su condición de indocumentados, tienen poco acceso a becas y oportunidades, y en ciertos estados deben pagar altas tasas universitarias como si se tratara de estudiantes extranjeros.

El domingo por la noche líderes estatales finalizaron negociaciones para fijar el presupuesto del estado de Nueva York, que no incluye la medida, conocida como New York Dream Act.

Varios demócratas y activistas que defienden los derechos de los inmigrantes, y el Dream act estatal, criticaron la ausencia de la iniciativa, que se calcula costaría unos $27 millones de dólares y podría ayudar al menos a 4,500 estudiantes en el estado que cada año se gradúan de la secundaria.

Sibri dijo que los estudiantes sin autorización planean en las próximas semanas y meses hacerse sentir en el norte de Nueva York, donde los legisladores trabajan.

Los estados de California, Washington, Nuevo México y Texas permiten a los jóvenes que se gradúan de la secundaria solicitar ayuda financiera estatal para ir a la universidad, incluidos los que se encuentran en el país ilegalmente.

En Nueva York, los estudiantes sin autorización pueden pagar las mismas tarifas universitarias que estudiantes con autorización y residentes en el estado. Esos precios son más bajos que los cobrados a estudiantes internacionales. Aun así, muchos jóvenes sin autorización aseguran que se trata de miles de dólares y que necesitan la ayuda estatal para poder proseguir con sus estudios.

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Los jóvenes huelguistas se reunirán el miércoles en la iglesia Judson Memorial, donde llevaron a cabo su huelga de hambre, con quienes les apoyan "para demostrar su descontento" y dejar claro que siguen "luchando", dijo el activista Manuel Castro, portavoz de la Coalición del Inmigrante de Nueva York.

Castro se refirió a que desde que el proyecto fue presentado en 2011, sólo ha contado con el apoyo de la Asamblea, dominada por los demócratas.

Destacó además que pese a que un 85% de los inmigrantes termina la escuela superior, sólo entre 5 a 10% llega a la universidad y una cifra muy por debajo de esta la termina.

"En la Coalición del Inmigrante creemos que el problema de acceso a la universidad para los 'dreamers' es una crisis en la comunidad", afirmó.

Para el senador demócrata Adriano Espaillat, no aprobar el Dream Act es una "oportunidad perdida" para proveer de alivio a estudiantes atrapados en un sistema migratorio que no funciona.

Aseguró que es "desalentador" para los 4,000 indocumentados que cada año se gradúan de escuela superior en Nueva York y a quienes se les continuará negando el mismo acceso a universidad que tiene sus compañeros de clase.

(Con información de AP y Efe.)

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