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Una vida de lujos en altamar

Una vida de lujos en altamar

Alquilar un yate como el de Aristóteles y Jackie Onassis es posible, pero no está al alcance de todos: cuesta más de $660.

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Una mansión flotante

¿Crees que es posible correr sobre una cinta de gimnasio al tiempo que controlas por televisión si tus acciones suben o bajan mientras navegas en alta mar?

La respuesta es sí. Alquilar un mega yate con todos los lujos es hoy en día posible, pero no está al alcance de todos. Pasar una semana, por ejemplo, a bordo de la embarcación que un día fue propiedad de Aristóteles y Jackie Onassis te puede costar $660,500.

Vivir a cuerpo de rey en alta mar ya no es problema, si contamos con un bolsillo acaudalado con la suficiente capacidad adquisitiva para hacernos dueños del  'Tuscan Sun', un verdadero lujo en el mar, con sus 44.8 metros de eslora y 9 de manga, que  puede alcanzar una velocidad máxima de crucero de 17.7 nudos.

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Su precio de venta es de $34.1 millones de dólares, pero hasta que algún adinerado personaje lo adquiera en propiedad, existe la oportunidad de alquilarlo por una, dos, tres e incluso cuatro semanas. También se pueden negociar periodos más largos, que irían de los seis meses a un año entero.

Alquilar un día el 'Tuscan Sun', un mega yate "más bien pequeño" si lo comparamos con todos los que existen en el mercado, según explica Giulio Riggio, agente exclusivo de la venta del barco, nos puede costar $175 mil dólares en temporada baja en la zona del mar Mediterráneo -entre diciembre y marzo-, y $10 mil dólares más si lo hacemos en temporada alta de mayo a septiembre-.

El precio incluye poder disfrutar de sus lujosas estancias distribuidas a lo largo y ancho de los alrededor de 300 metros cuadrados habitables contenidos en sus cuatro plantas.

Los extras no están incluidos

Seis habitaciones dobles, baños con mármoles resplandecientes por todos lados, alguna que otra barra de bar, salones con todas las comodidades e incluso, un pequeño gimnasio con televisión conectada a uno de los principales canales de información económica del mundo. Todo pensado para que uno disfrute al máximo estando en alta mar.

Precisamente para ponerse en contacto directo con el agua, están los llamados "juguetes": canoas, motos de agua o equipos de buceo.

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Y por supuesto, no falta la tripulación, fundamental para que nada falle durante el viaje: un capitán, en este caso mujer, un primer oficial, un ingeniero de abordo, dos marineros, dos personas para el servicio de habitaciones y un cocinero. También existe un seguro, por si acaso.

La comida y bebida, y el gasóleo no están incluidos. Tampoco, obviamente, la propina.

Pasajeros famosos... anónimos

En su jacuzzi han podido sumergirse algún que otro actor o actriz de renombre y también, algún deportista.

Sin embargo, la capitana del mega yate, Sandra Yawn, prefiere guardar discreción y cuando se le pregunta sobre nombres concretos, opta por obviar la respuesta y declara que sus pasajeros sólo quieren pasar unos días de diversión con la familia o un grupo de amigos, hasta un total de doce, que es su capacidad, y también de descanso.

De hecho, no es sólo la discreción de la capitana la que nos impide conocer quién ha bronceado su piel al sol en la cubierta del barco, sino que además, existe una cláusula en el contrato de alquiler del mega yate, que implica no poder revelar la identidad de sus pasajeros, según explica Giulio Rigió, de la compañía naútica Merryll Stevens.

¿Alaska o el Caribe?

Los itinerarios que la compañía propietaria de la embarcación ofrece al cliente son muy variados, pero todos muy atractivos. La elección está entre surcar las aguas del mar Mediterráno o bien, las del mar Caribe.

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Las Bahamas, Alaska o Tailandia son otros lugares incluidos en el amplio abanico de posibilidades donde algunas compañías están dispuestas a conducir sus barcos.

Las rutas, con una duración de siete y catorce días ,son las más habituales. Una opción puede ser partir de Mónaco y pasar por Portofino, Saint Tropez y Cannes.

Génova, Niza o Baleares son algunas de las ciudades por donde ya ha pasado el 'Tuscan Sun', que fue construido el pasado 2006 en los astilleros españoles Izar-Navantia.

El yate de Aristóteles Onassis

Sin embargo, al 'Tuscan Sun' todavía le queda mucho por recorrer si lo comparamos con otra embarcación, propiedad de la misma compañía que el primero, el 'Christina O'. Uno de los mega yates que más dinero le puede costar a uno si quiere pasar unos día en su interior.

Además de sus espectaculares habitaciones y espacios comunes, que pueden albergar hasta 36 invitados y la tripulación, sus paredes han sido testigo de las veladas con más glamour en alta mar de todo el siglo XX.

Aunque su nombre original fue 'HMCS Stormont', cuando el magnate griego Aristóteles Onassis lo compró al acabar la Segunda Guerra Mundial por unos $34 mil dólares de la época lo convirtió, tras gastarse cuatro millones de dólares, en un gran yate de lujo al que llamó Christina, como su hija.

Celebridades de altura

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Además de Maria Callas y Jackie Onassis, también navegaron a bordo celebridades como Marilyn Monroe, Frank Sinatra o Eva Peron. En 1957, John F. Knnedy y Winston Churchill tuvieron su primer encuentro. Siete días a bordo cuesta $660.500 dólares.

De todos modos, las posibilidades,  a la hora de pasar unas vacaciones a bordo de un mega yate, van  más allá del 'Tuscan Sun' o el 'Christina O'.

La oferta es mucho más extensa y hay modelos para todos los gustos. Eso sí, como es evidente, hay que disponer de tiempo, pero sobre todo, de dinero.

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