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¿Problemas con tus impuestos? Julie Stav te aclara las dudas

¿Problemas con tus impuestos? Julie Stav te aclara las dudas

Si tienes menos de 65 años, eres soltero y el salario que recibiste fue de al menos $8,950, te toca declarar impuestos.

Quién tiene que declarar

Si todavía no empezaste a pensar en llenar tus planillas de impuestos de este año, sólo te digo esto: recuerda el corre-corre de última hora del 2008, cuando te prometiste que eso no te iba a pasar más.Posiblemente el proceso es más difícil que antes este año, si acaso perdiste tu trabajo. ¡Pagar impuestos cuando no se está recibiendo ingreso no es nada agradable!

De todos modos, si tienes menos de 65 años, eres soltero y el salario que recibiste fue de por lo menos $8,950, o si ganaste un mínimo de $400 como empleado por cuenta propia, eso conlleva impuestos que hay que pagar de todas formas.

Si perdiste el empleo

¿Cómo cambia tu panorama de impuestos si perdiste tu trabajo el año pasado? En primer lugar, entérate de que tu compensación de desempleo también está sujeta a impuestos, porque ese dinero es igualmente un ingreso.

Los fondos que quizás tuviste necesidad de extraer de tu 401(k) para mantenerte, también tienen que pagar impuestos, (eso, añadido a la penalidad del 10% que te costó sacarlos si no tienes todavía 59 años y medio).

Las entradas que recibiste por trabajos por cuenta propia superiores a los $600 debes reportarlas al IRS en la planilla de Schedule C junto con tus impuestos generales. Por menos de esa cantidad, el empleador no te enviará una planilla  1099, pero de todas formas tú tienes el deber de informar de esa ganancia.

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Una buena idea sería establecer una oficina en tu propia casa, pues así podrías deducir ciertas ganancias personales de tu trabajo por cuenta propia. También puedes deducir de tus impuestos tus gastos relativos a la búsqueda de trabajo, como imprimir tu hoja de vida o resumé, llamadas de larga distancia, el transporte a entrevistas de trabajo o entrenamiento profesional… Eso sí, nada de descontar un par de zapatos o un traje para ir bien vestido a la entrevista. 

Si ahora no puedes pagar

¿Qué pasa si ahora no tienes dinero para pagar tus impuestos ni puedes pedirlo prestado a un familiar o amigo?

En ese caso, podrías solicitar del IRS un plan de pagos, o pudieras declararte en bancarrota si la situación es extrema. Pero no dejes de pagar tus impuestos por nada del mundo, aunque sea poco a poco, porque si no se te acumularán los intereses y las penalidades, y el IRS podría hasta llegar a embargar tu propiedad.

Pagar con tu tarjeta de crédito podría ser una solución, pero ten en cuenta que estos intereses son mayores que las penalidades del IRS por pagos atrasados.

Igual que consultas a un médico cuando estás enfermo, pudiera convenirte recibir orientación financiera de un abogado o un reconocido experto en finanzas que te aconseje cómo salir del apuro. A veces un gasto menor en este sentido te evitaría gastos mayores dentro de unos meses, la pérdida de tu crédito o problemas con el IRS… ¡y nadie quiere eso!

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