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Descansa en paz, pero de forma ecológica

Descansa en paz, pero de forma ecológica

Si eres de los que en vida lucha para proteger el medio ambiente, ahora puedes optar porque te entierren en un cementerio que no contamina.

No es secreto para nadie que lo "verde" está ahora de moda y que consumir productos "orgánicos" -debido a que son producidos sin químicos o pesticidas- es lo que recomiendan algunos expertos para tener una vida más saludable y longeva.Pero el uso de productos orgánicos va más allá de los alimentos que comemos. Algunos ecologistas, por ejemplo, prefieren usar detergentes fabricados sólo con productos biodegradables y que no

afecten el medio ambiente.También usan materiales reciclados o que pueden ser

reutilizables, nunca usan platos desechables y evitan el uso de las bolsas plásticas.Ahora muchos medioambientalistas, inspirados en parte por Mark Harris (el autor de "Las tumbas importan: Un viaje por las nuevas tendencias

de las industrias funerarias hasta la forma más natural de sepultura"), están buscando alternativas orgánicas para llevar su lucha ecológica hasta después de la muerte.Una de ellas se encuentra en Huntsville, una pequeña ciudad localizada a 70 millas al norte de Houston donde además de albergar la única cárcel para los sentenciados a la pena capital en Texas, también está localizado el único "cementerio verde" del Estado de la Estrella Solitaria.El camposanto ecológico le pertenece a la Iglesia Universal Ethician Church, que creó el lugar luego de la publicación del libro de Harris en enero de este año, y leer el planteamiento sobre la importancia de enterrar a los muertos de una forma que no afecte el medio ambiente.En su controvertido texto, el autor puntualiza que la manera como se han sepultado los muertos durante siglos, es muy perjudicial para la madre naturaleza."Para empezar, los productos que se utilizan para la conservación de los cadáveres son supremamente tóxicos", explicó Harris en su libro. "Entonces se entierra en un ataúd de metal y por último se tapa con tierra".Lo peor, según el autor, es que luego "se siembra hierba para mantener el lugar verde y bonito pero esa hierba ha sido fumigada una y otra vez para que se conserve así de verde".Según el libro, "un terreno en un cementerio de aproximadamente 10 acres, contiene en sus ataúdes suficiente madera para construir 40 casas, casi mil toneladas de acero y otras 20 toneladas de concreto". Todo esto bajo tierra, contaminando los campos.

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Por eso para crear su Ethician Family Cementery, la iglesia

Universal Ethician, pidió un permiso especial a las autoridades de

Texas para en vez de enterrar a los muertos bajo tierra, los restos

humanos sean dejados "en el cielo", o sea, que el cadáver permanezca

"al aire libre" para que los elementos naturales y las aves de rapiña

los consuman de forma natural.La idea de los propietarios del

lugar ahora es construir una estructura vertical, que se llamará la

Torre del Silencio, que tendrá unas paredes circulares y en la cima una

plataforma para ubicar los cadáveres, dejándolos expuestos a los

elementos.Si bien para muchos en la actualidad la idea de

abandonar a un ser querido en un terreno para que sea consumido por

aves de rapiña puede sonar algo grotesco, lo cierto es que se trata de

una práctica llevada a cabo por múltiples religiones durante miles de

años.Y es precisamente esta premisa la que ha hecho que otros

"cementerios verdes" de este tipo estén surgiendo en otras partes de

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Estados Unidos, ofreciendo otras alternativas de servicios y a precios

al alcance de cualquiera.La muerte de un ser querido es un hecho doloroso para cualquier familia, pero a ese dolor hay que agregarle el costo de dinero que encierra un entierro tradicional.Y es que en la actualidad, una sepultura tradicional cuesta entre $6 mil y $10 mil dólares, por lo que muchas familias se ven en apuros económicos cuando fallece un ser querido.Los ataúdes tradicionales van desde $700 dólares por el más sencillo, hasta $3 mil por uno de acero inoxidable. A esta suma hay que añadirle los gastos del velorio, la preparación del cadáver y terreno en el cementerio, entre otros gastos.Pero para quienes la idea de dejar el cadáver al aire libre les resulta demasiado desagradable, existen otras opciones de sepultura mucho más económicas, y por supuesto, que tampoco perjudican el medio ambiente.Existen féretros fabricados de madera reciclada y hasta de cartón. Los precios de éstos van desde $50 dólares hasta $500, que son modelos más costosos y decorados.El cementerio verde de Texas, que está localizado cerca del Lago Livingston a unas 80 millas de Houston, solamente permite sepulturas en este tipo de féretros, que son biodegradables.Lo que quiere decir que las personas tienen una opción más a la hora de enterrar a sus seres queridos, y además llevar un mensaje ambiental hasta el más allá.

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